Project Gutenberg's Mindanao: Su Historia y Geografía, by José Nieto Aguilar

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Title: Mindanao: Su Historia y Geografía

Author: José Nieto Aguilar

Release Date: March 12, 2005 [EBook #15334]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1

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                                Mindanao
                        Su Historia y Geografía


                                  Por

                           José Nieto Aguilar

                             Con un prologo
                                   de
                       Don Francisco Martín Arrúe


                                 Madrid
            Imprenta del Cuerpo Administrativo del Ejército.
                                  1894






Al Excmo. Sr General D. Angel Aznar y Butigieg


Raras veces, Excmo. Sr., dedicatoria alguna se elevó como en la
ocasión presente, desde modesto nivel á la elevada posición de
conspicua personalidad, sin que fuese guiada por interesada mira.

Esto, que al fin no fuera de extrañar en España, donde la pluma, bien
ó mal manejada, se consideró siempre como patrimonio casi exclusivo
del necesitado de bienes de fortuna, no es aplicable á mí en el
presente caso.

Educado desde muy joven, casi un niño, en la ruda franqueza que
con moralidad ejemplar constituye hábito inseparable del soldado,
no pretendo con esta dedicatoria el apoyo del hombre superior, cuyos
talentos, aquilatados ya en las luchas políticas, le han conquistado
posición envidiable en las más altas esferas gubernamentales, sino
demostrar así mi afecto respetuoso al militar bizarro, que rodeado
de merecidos prestigios y del cariño de sus subordinados constituye
una legítima esperanza para el Ejército.

Dígnese pues, Excmo. Sr., aceptar este testimonio de respetuosa
consideración de su afectísimo subordinado y s.s.

q.b.s m.

José Nieto Aguilar



Prologo


          Un soneto me manda hacer Violante
        y en mi vida me he visto en tal aprieto,


dijo famoso y notable poeta en no menos famoso y notable soneto. En
más grave y verdadero aprieto me veo yo, que no soy famoso ni
notable, ni tengo la más remota esperanza de serlo aunque mil años
viva y muchas cuartillas emborrone, al encontrarme en el caso de ser
prologuista de un libro de indudable mérito, porque el Fénix de los
ingenios españoles, aunque otra cosa dijera al escribir el soneto
que le mandara hacer Violante, había enriquecido con otros muchos la
poesía castellana, y éste será de verdad el primer prólogo del que
se reconoce sin facultades para tal empresa.

Con aparente razón me argüirás, respetado y querido lector, que
cómo y por qué, si me considero sin fuerzas para darle cima, tengo
la osadía de pretender ejecutaría; y yo te replicaré humildemente
que, considerando que es la más antipática forma de la soberbia
y la presunción la intempestiva modestia, virtud que tan pocos
tienen y con tantísima frecuencia se falsifica, si hubiera sido
un íntimo amigo el que me hubiera solicitado para tal empeño, con
la confianza que dá la amistad hubiera rehusado el complacerle,
exponiéndole franca y sinceramente mi incompetencia y los perjuicios
que á su obra le irrogaría el ir precedida de un prólogo de persona
de tan poca autoridad como soy yo; pero se trataba de un escritor
meritísimo, según he podido comprobar por la lectura de su obra,
que era para mí completamente desconocido, y cuya jerarquía en la
milicia, aunque honrosísima, es modesta, y una negativa mía tal
vez la hubiese considerado como desdén más bien á la persona que
al libro, incurriendo yo, sin pretenderlo, en desconsideración
y descortesía. Me precio de pobre de espíritu y no quiero gravar
mi alma con tal pecado. Preferí á excusarme con el autor, darte la
excusa de lo que pudieras creer osadía, á tí, que por la superioridad
que te dá el ser juez inapelable y temido de cuantos escribimos,
no resultarás mortificado en tu amor propio; que por ser solicitado
con afán, no cabe la posibilidad de que te consideres desdeñado; y
que más bien pecas de excesiva benevolencia que de rigor excesivo,
puesto que toleras y sustentas, aunque no con esplendidez, á tanto
escritor de pacotilla; y hé aquí por qué me encuentras todo medrósico
y acongojado ante las dificultades del desempeño del empeño en que
me veo metido, sin garantías que puedan valerme en tu juicio.

Y ya que del gran Lope de Vega me amparé para dar con buen pié
comienzo á mi penosa jornada de hoy, los procedimientos que empleó en
su ingeniosísimo soneto he de emplearlos yo en la presente ocasión,
con la diferencia de que como el éxito no consiste principalmente en
los procedimientos que para obtenerle se ponen en práctica, y sí en
la habilidad del que hace uso de ellos, si al eximio poeta le resultó
una joya literaria, á mí, prosista pedestre, me saldrá lo que quisiere
Dios, á quien con cristiana y católica fe me encomiendo de todas veras.

He observado que en los prólogos se suele dar principio explicando
de un modo más ó menos indirecto el por qué de ellos, y _birla
birlando_, sin darme cuenta de ello, es lo que he hecho en los
párrafos anteriores. Preséntase después el autor á los lectores, y
aunque por incidencia y de un modo incompleto también, he verificado la
presentación, y para completarla diré que su colaboración, buscada con
empeño y empleada con utilidad en centros oficiales y por conspícuos
personajes políticos que en las cuestiones referentes á nuestras
provincias y colonias ultramarinas han entendido y entienden la fácil
y frecuente acogida que á artículos suyos sobre estos asuntos y otros
concede un importantísimo diario madrileño, y su último libro titulado
_Colonización de Filipinas_, de que está agotada la edición, pruebas
evidentes y experimentales son de la competencia del autor de este
libro en las materias que en él estudia y expone. No busquéis en sus
páginas retóricos aliños cuyo objetivo sean rebuscados primores de
estilo; Nieto se ciñe á exponer con claridad y concisión, y á razonar
con solidez y lógica, y en estos tiempos en que el buen gusto huye
como del demonio de las fatigosas ampulosidades de una retórica mal
empleada y de impertinentes metáforas é inútiles tropos, y se regocija
con la sobriedad del lenguaje, que no está reñida, ni mucho menos, y
más bien al contrario, con la elegancia, estas condiciones del autor
constituyen un verdadero mérito. Y hé aquí por dónde al completar
la presentación de rigor, me he deslizado á dar mi opinión sobre la
forma literaria del libro.

Compete inmediatamente á todo prologuista entrar á fondo en el fondo
del libro, y en ésto sí que encuentro dificultad supina, porque las
Islas Filipinas y la de Mindanao solamente las conozco de oídas y
leídas, ó sea de referencia, y por lo tanto no me es dado compulsar
con exquisita exactitud los datos que referentes á ésta contiene el
libro de Nieto, pero sí apreciar el método con que los expone y lo
completos que son, y considerar como una garantía de su exactitud la
circunstancia de que el terreno dominado realmente por los españoles,
y todo el que ha sido teatro de las últimas campañas sostenidas
contra los moros malayos, lo ha recorrido paso á paso el autor,
desempeñando en una de ellas el cargo de aposentador. Desde luego
resulta patente una condición esencialísima para que sea buena una
obra: la de la oportunidad; toda obra humana es buena ó mala, según
que sea oportuna ó no. Y lo es, á no dudar, una en que se trata de
Mindanao en los momentos en que es una cuestión del día, en que se
ha iniciado una campaña para hacer efectiva nuestra dominación en
esa isla y en que están aplazadas las operaciones militares hasta la
llegada del buen tiempo.

Cuando de nuestra antigua riqueza colonial tan sólo nos quedan las
Islas Filipinas, pues Cuba y Puerto Rico no son ya colonias, sino
provincias que por ley histórica, que nunca dejó de cumplirse, han de
ir ganando en autonomía gradualmente, hasta quedar con respecto á su
antigua metrópoli en las mismas condiciones que el Canadá respecto
á Inglaterra, y de oponerse á que así sea con tenaz resistencia,
nos exponemos á perderlas; cuando estas provincias, por exigencias
de buenos españoles que prestaron innegables y salvadores servicios
á la integridad nacional, pero que ahora hacen valer con exceso estos
servicios, puede decirse que son fincas, cuyos gastos de sostenimiento
sufraga España para que un partido determinado las disfrute, toda la
atención de los que se interesen en el porvenir de nuestra Patria en
Ultramar, y como nación colonial, debe estar fija en el Archipiélago
descubierto por Legazpi, venero inagotable de riquezas de que nosotros
nos beneficiamos en la más mínima parte, por estar el comercio allí
en manos de chinos y alemanes, aspirantes probables, aunque remotos,
á la posesión de tan fértiles territorios. He oído asegurar, y no puedo
afirmar la certidumbre del aserto, que ésto se debe á la política allí
sustentada de que para el prestigio del _castíla_ sobre el indio,
aquél no se ocupe nunca en trabajos manuales, por lo que allí no se
tolera más españoles que á los empleados y militares. Dícese que esta
intolerancia se sostiene por respetos á corporaciones religiosas, á
cuyo gran patriotismo se debe lo arraigada que está en los indígenas
la fidelidad á España, pues son ellas las que consideran perjudicial
el establecimiento de colonias agrícolas españolas y de comercios é
industrias montados por españoles, para esa veneración que el malayo
filipino siente hacia el europeo nacido en la Península. Creo y he
creído siempre que el verdadero prestigio en todos los países está
en el que posee las riquezas obtenidas de su suelo por el trabajo
que enaltece, en cuanto es el más eficaz elemento de progreso, y por
eso me atrevo á calificar de absurdos y erróneos y de preocupaciones
inadmisibles, procedimientos políticos basados en semejante concepto
del prestigio de una raza dominadora sobre la dominada. Justo es,
además, que de esa riquísima colonia, en cambio de la civilización
y del progreso que nos debe, saquemos utilidades que contribuyan á
remediar nuestra penuria económica; y para que éstas vayan en aumento,
ningún medio mejor que fomentar su natural riqueza por procedimientos
de colonización libres de preocupaciones inconcebibles y anticuadas.

Más en mengua resultaba nuestro prestigio al consentir por tanto
tiempo que en una isla, como la de Mindanao, cuya riqueza forestal
bastará para compensar con creces cuantos gastos se hagan con objeto
de poner fin al mal que estamos enunciando, nuestra dominación fuera
más bien nominal que efectiva, y los pocos indígenas acogidos á
nuestra protección la tuvieran en poco, por el temor grandísimo que
les imponía esa raza fanática, salvaje y sanguinaria de moros malayos,
verdadera dominadora de Mindanao hasta no hace mucho.

Por eso mereciera mi aplauso las campañas realizadas en Mindanao por el
hoy Teniente General Seriñá y por el General Weyler, y la emprendida
actualmente por iniciativa del General Blanco. Cuando la mayoría de
la prensa censuraba y achacaba á móviles mezquinos la llevada con
tan feliz éxito y positivos resultados por el general Weyler, yo,
que era entonces periodista _a fortiori_ y aun director _in partibus
infidelium_ de un periódico militar, extremé la defensa de aquellas
operaciones, porque estaban ya arraigadas en mí las convicciones que
hoy sustento.

Estas manifestaciones mías, que concuerdan perfectamente con cuanto
Nieto sostiene con valentía en sus obras, hacen más fácil y grata mi
tarea de prologuista, permitiéndome exponer con entera franqueza lo
que pienso en estos complejos problemas que á Mindanao se refieren.

Y creo haber cumplido con estas consideraciones por cuenta propia
todos los términos de un prólogo al uso, del mismo modo que el poeta
concluía su soneto diciendo:


Contad si son catorce, y está hecho.


Francisco Martín Arrúe.
Madrid 20 de Octubre de 1894.






Filipinas
Su Presente y Porvenir


El desconocimiento que en España se tiene de cuanto respecta al
Archipiélago filipino es grande, como igualmente se puede asegurar
que los enormes perjuicios que por este concepto sufre la prosperidad
nacional, están en razón directa de esta lamentable ignorancia.

Pero en lo que se acentúa más y más el parecer erróneo que con
calculado interés se propala en nuestro país por los que de ello
resultan beneficiados, es de cuanto se refiere á la población
indígena; conceptuación que sentada por una célebre carta del Padre
San Agustín desde fecha remotísima, mantiene en nuestro pueblo la
errónea creencia de que el indio es holgazán, inepto y refractario
á toda idea de cultura.

En España es ingénito el creer que _nobleza obliga_, y nosotros,
que en larga residencia en aquel Archipiélago hemos podido apreciar
las ambiciones de progreso que laten en aquel pueblo tan vejado y
deprimido, consideramos que por lo que al interés público conviene,
estamos obligados á emprender en primer lugar una razonada defensa
del pueblo filipino: defensa que creemos justificadísima, puesto que
en la conciencia de todos está la certeza de que hasta el momento en
que los sucesos de las Carolinas hicieron reverdecer, aunque sólo
fuera de modo fugaz, los recuerdos de nuestras colonias Oceánicas,
el hablar de Filipinas fué siempre cosa nueva y peregrina, ¡tanto
era el olvido en que se las tenía!

¿Quién entonces hubiese vaticinado que sobre ellas pudieran
fundamentarse hoy importantes problemas políticos, capaces de dar
solución á los gravísimos conflictos del socialismo, que la miseria
desarrollada en las más ricas de nuestras provincias, levanta pavoroso
amenazando destruír el equilibrio social?

¿Quién que allí tuvieran origen gravísimas cuestiones internacionales,
que como el conflicto alemán tan directamente interesaba á la honra
de la patria?

¿Quién, por último, pudo precaver que llegase día, que no estaba tan
lejano, en que el comercio, la industria y aun la producción de la
península, pudiese encontrar en aquellos 300.000 km., poblados por
ocho millones de habitantes, un mercado nacional capaz de suplir á
los onerosos de los países europeos?

El que nada de ésto estuviese previsto no es cosa que pueda llamar
grandemente nuestra atención; la mayoría de los estadistas que rigieron
los destinos del país, jamás supieron ni se ocuparon de averiguar las
condiciones físicas y morales de aquellas comarcas, ni alcanzaron á
prever la importancia grande que para España pudiera tener en día no
lejano el desenvolvimiento de la riqueza y el rápido progreso de los
países que poseía en tan remotas latitudes.

Por entonces creyeron cumplidos los sagrados deberes del patriotismo
y de los intereses á ellos encomendados con sólo mirar el asunto
bajo el punto de vista de la posesión de mayor ó menor extensión
territorial, resultando de esto, que jamás se fijasen las altas esferas
gubernamentales en aquellos pueblos que, aunque separados de la patria
por inmensa extensión marítima, tienen grandes aspiraciones para el
porvenir y ansían con anhelo ciertos derechos, sin tener en cuenta,
que es imposible de todo punto, no sólo por las exigencias de los
tiempos, sino por su situación geográfica que les coloca al habla con
otros países profundamente penetrados de la civilización, consolidar
nuestra preponderancia por medio del absolutismo, que aunque les dá
libertad aparente, niega las palpitaciones de un pueblo vigoroso, dando
por salvajes á hombres que, pese á quien pese, vienen demostrando que
tanto en el comercio y la industria, como en las ciencias y las artes,
tienen puesto oído atento á la voz del siglo, recogiendo por momentos
los últimos latidos del progreso intelectual de nuestra época.

Razones son éstas para no desmayar ante los obstáculos que han de
presentarse hasta alcanzar la completa justificación del pueblo
filipino. La verdad concluye por imponerse. Consagremos, pues,
nuestros esfuerzos á transformar el espíritu público, haciendo
nacer en la opinión nuevas ideas. Entonces es posible que lleguen á
comprenderse las causas que determinaban, el que aquel país, oprimido
por el pasado de algunos siglos bajo la mano cruel del despotismo,
la brutalidad de las pasiones, el interés torpe y la ignorancia,
llegase á revestir algo parecido á la abyecta condición del paria.

Que si hoy la cultura é ilustración del indio no se encuentra á
la altura que tiene derecho á exigir de ellos el pueblo que por
su redención tan costosos sacrificios se impone, no hay nada que
reprocharle, porque de ello no es él sólo culpable. De tal atraso
no puede hacerse cargo al filipino; los responsables son aquellos
que desdeñando lo preceptuado en nuestras sabias leyes, han dejado
incumplido lo dispuesto en la Ley X, tít. I, libro I «Recopilación
de Indias», que ordenaba que donde quiera que fuese posible se
estableciesen escuelas para enseñar á los indios el castellano.

Lo que Felipe IV prevenía en 1664 á los curas y doctrinarios para
que por los medios más suaves fuesen enseñando á todos los indios
el idioma castellano. Y por último, lo dispuesto por Real Cédula de
Carlos III, á fin de que en el interrogatorio á que para su juicio
de residencia se sometía á los Capitanes Generales, se incluyese la
pregunta de si mandaron ó nó á los párrocos enseñasen á los indios
el idioma castellano.

A tal extremo llega en Filipinas este abandono del clero, que
D. Patricio de la Escosura, ejerciendo el cargo de Comisario Regio de
S.M. en aquellas islas el año 1863, censura duramente este proceder
como causa principal del atraso intelectual del indio, imposibilitado
de apreciar los adelantos de la época por los medios que el estudio
proporciona.

A pesar de ésto, la ilustración actual de Filipinas es muy superior á
lo que comunmente se cree; pruébanlo aquellos claustros de profesores
de su Universidad é Institutos nutridos hoy con un crecido número de
insulares, gallarda muestra de las ambiciones de progreso que allí se
remueven de contínuo, anhelando conocer el más allá que hasta ahora
les fué vedado investigar.

También el arte, esa facultad del cerebro humano de asimilarse la
belleza de la naturaleza para producir obras revestidas de cualidades
estéticas, representando con toda exactitud las impresiones recogidas
por el estudio al amparo de los destellos del genio, encuentra en
Filipinas entusiasta é idónea interpretación, lanzando á la culta
Europa hombres que, como Luna y Tavera, bastan para justificar el
perfeccionamiento rápido y completo de que es susceptible aquel pueblo.

El comercio, ayudado por la creciente producción de tan fértil suelo,
aumenta rápidamente, facilitando la exportación de los productos que
arroja un crecido superavit sobre la importación, según se demuestra
en las siguientes notas estadísticas.


                     Importación.          Exportación
    Años.            Pesetas.              Pesetas.

    1879             18.031.547            18.813.452
    1880             25.486.461            23.450.285
    1881             20.777.739            24.579.006

    Promedio         21.431.739            22.247.914

    1887             17.530.198            25.254.140
    1888             21.208.482            26.358.640
    1889             24.790.906            34.926.969

    Promedio         21.176.528            28.846.583


El resumen de estos datos demuestra que en el año 1879 la exportación
sólo superaba á la importación en 500.000 pesos, y que en el año 1889
el fomento de la producción es tal en Filipinas, que duplicando la
exportación supera en más de 10 millones de pesos á la importación.

La agricultura es lo que más prospera en la fértil Filipinas. Fuera
del consumo local, que no debe ser insignificante, exportó en el
año 89, 12.500.000 pesos en azúcares, más de 14 millones en abacá,
2.500.000 en café, más de 3 millones en tabaco y cerca de 500.000
en cocos; es decir, que casi su total exportación, ó sean más de 30
millones de pesos de los 35 á que ésta se eleva, tienen su origen en
la agricultura; y como quiera que el chino no se dedica á las faenas
del campo, y la emigración peninsular tampoco aporta esta clase de
elementos, tenemos, que aquella raza tan vejada, el indio, que por no
prestarse á las indignas explotaciones que de él requiere el ignorante,
incapaz de apreciar los sanos preceptos de la colonización española,
después de cubrir todas sus necesidades, lanza al exterior enormes
cantidades de los apreciadísimos productos de su suelo.

Ahora bien; si el problema de los cambios sobre la península acarrea
á Filipinas una atmósfera preñada de desconfianzas y suspicacias,
con notable perjuicio del comercio español y de las relaciones
estrechas que deben existir entre dos pueblos cobijados por una misma
enseña nacional, esto no hay que cargarlo en el debe de aquel país;
de ello son directamente responsables los que toleran tan indignas
explotaciones, amasadas con su propio desprestigio. Filipinas remite á
España más productos que de ella recibe. Desde Filipinas se remesan á
Inglaterra y otros países enormes cantidades de productos agrícolas,
que superan en algunos millones de pesos á lo que aquellos importan
en el Archipiélago.

De ésto resulta, que la producción filipina sitúa en Europa cantidades
suficientes para responder con exceso á cuantas garantías pudieran
exigir de un país floreciente las naciones que con él sostengan
relaciones mercantiles.

Fácil es deducir por los anteriores datos, que en Filipinas esos
elementos productores que son el nervio y la vida del comercio, y que
tan ineptos se les cree en nuestro país, ponen en juego mayor suma de
actividad en las explotaciones agrícolas que el raquítico comercio,
intermediario entre el productor y los mercados consumidores de Europa
y América.

La usura es otra de las calamidades que afligen en grado superlativo
á la agricultura filipina; tan escandalosa es en aquel país la
explotación por este medio hecha del pequeño agricultor, que puede
decirse, con toda seguridad, que su monopolio es causa de porfiadas
luchas en la provisión de los cargos de funcionarios municipales,
puesto que la autoridad del _Gobernadorcillo_ es la que facilita el
cobro de las cantidades ó productos que remuneran tan _honradísimo
comercio_.

Esto, como es natural, aminora el estímulo por la escasez de beneficio
y determina una notable disminución en la riqueza por el menor número
de cultivadores.

Resumiendo cuanto llevamos dicho, á fin de robustecer y justificar
nuestra opinión en tan interesante asunto, somos de parecer que un
pueblo como el filipino, que etnográficamente considerado se encuentra
en la misma situación que se hallaba hace tres siglos, cuando el
país fué ocupado de un modo efectivo por nuestros antepasados, en el
que los caracteres etnológicos de sus moradores no han sufrido más
transformación que la variante en sus creencias religiosas, y que,
á pesar de ésto, tan admirablemente se adapta á los adelantos de la
época, es forzoso concederle que camina á pasos agigantados en la
senda del progreso. La agricultura, que hace cincuenta anos tenía
limitadas sus operaciones á satisfacer las necesidades del consumo
local, crece de un modo fabuloso, traspasa sus ordinarios límites,
y llega á Europa y América con sus productos, logrando que se los
tenga en grande estima.

El comercio secunda estas iniciativas prestándose á la obra con que
el agricultor le brinda, aunque cegado por la avaricia neutraliza
una gran parte de las energías productoras.

La industria se asimila los adelantos más adecuados á la perfección
y bondad de sus productos, viendo su importancia restringida en
la parte de fabricación por la especial constitución geológica del
país. La población se duplica en cuarenta años. El indio presiente
el espíritu democrático del siglo, y todo en fin, refleja en aquel
país las ansias de una perfección retardada por los accidentes de
la historia. Sólo una cosa conserva allí la secular organización y
carácter que se le imprimiera hace siglos: la Administración del
Estado en sus diferentes ramos. Esta, se distingue en un todo de
cuanto rige en las demás colonias del mundo.

Si bien el carácter del legislador resulta simpático por la democracia
que de sus disposiciones emana, los encargados de vigorizar éstas
mismas las desfiguran en su aplicación á la práctica, exornándolas
de una aureola de suspicacias y recelos que les dá carácter despótico
y anti-nacional de que en su esencia se encuentran desposeídas y que
estuvo siempre lejos del ánimo del legislador.

El rehuir la enseñanza del idioma patrio y las trabas puestas á la
radicación del elemento peninsular son los dos grandes borrones de
la Administración de España en Filipinas, constituyendo formidable
barrera interpuesta entre el europeo y el indígena, imposibilitados
de fraternizar sin mediadores tan poderosos como son la comunidad en
la familia y en el idioma, cuando la unidad de creencias religiosas
estrecha la distancia de dos pueblos tan profundamente identificados,
á pesar de la enorme distancia etnográfica con que la naturaleza les
ha separado.

Esta es la exposición del estado en que según nuestra apreciación se
encuentran hoy las Filipinas, si bien dejando de tratar algunas de
las condiciones sociológicas y políticas, de las que hemos creído
prudente prescindir por no lanzar censuras en las cuales haríanse
resaltar las suspicacias injustificadas, causantes del abandono en
que los principios que informan el derecho civil se tienen en aquel
país, en el que no existiendo palpitaciones políticas que repercutan
unísonas al compás del gran corazón de la patria, mantienen en la
más punible orfandad á los que veneran los principios de una unidad
imperecedera como origen de próspera fraternidad, dejando el campo
libre sin otro atractivo en estos ideales á aquellos que por ambición
desmedida é injustificada sustentan las bastardas pasiones de un
prematuro separatismo.

De estos principios hemos de partir para fundamentar el concepto
formado de aquellas reformas consideradas indispensables por la
opinión, si España ha de modelar en las Filipinas bases robustas en
que se asientan las aspiraciones de un porvenir venturoso, libre de
las asechanzas y turbulencias que sin fruto agotan las energías de
nuestros hermanos de América, debilitando su unidad y poniéndolos en
el trance bochornoso de encontrarse fustigados en su soberanía por
aquel coloso del Norte, que hambriento de dominio aspira á relegarlos
al triste estado de provincias conquistadas.

El porvenir de Filipinas estriba en la oportunidad con que se planteen
las dos reformas hace tiempo señaladas por aquella parte de la opinión,
que imparcial y conocedora del país, juzga como suyos los triunfos de
una administración continuadora de los sanos principios que atesoran
las sabias leyes dictadas por nuestros antepasados, celosos de que la
preponderancia del poderío colonial de España estuviese fundamentada
en la hidalguía de sus principios humanitarios.

Estas reformas, que son la colonización y el encauzamiento del
comercio hacia la metrópoli, tienen una aspiración única, y ésta es
la españolización del país por la extensión de la raza peninsular,
que en su mezcla con la indígena dá origen á ese otro pueblo vigoroso
y enérgico que hoy lleva el nombre de mestizo. Esta nueva raza tiene
demostrado que desde el claustro universitario al campo de batalla,
sin dejar en claro la atmósfera ideal del arte, todo lo domina,
contando con aptitudes para servir de base á una nación briosa, que
tanto frente al poderío japonés como ante las colonias de explotación
con que le rodean ingleses y holandeses, sea gallarda representación de
la gran moralidad y extraordinarias facultades que para la colonización
atesora el pueblo ibero.

Para conseguir esto, es necesario prescindir de la suspicaz y
sistemática enemiga que nuestra burocracia mantiene contra esta raza
mezclada, y dejar á un lado temores imaginarios que hacen apreciar
á las Filipinas como fosa siempre abierta para el europeo.

Es necesario que en grandes cantidades llevemos allí nuestra sangre;
pero no la sangre anémica que engendra la atmósfera impura de las
grandes ciudades, sino la vigorosa que anima y dá energías á nuestros
cultivadores para no desmayar en las rudas faenas con que fructifican
sus campos, yermos ya de tanto producir.

Ha llegado el momento en que la colonización de las Filipinas con
elementos peninsulares se impone; pero no una colonización en la que
se pretenda abusar de la superioridad de raza de uno de los elementos
sobre el otro para establecer una esclavitud más ó menos embozada.

No una colonización como la seguida por civilizado país de Europa en
vecina próxima de las Filipinas; me refiero á Holanda y Java.

En aquel territorio, la perversión del sentido moral llega á su más
alto grado; allí se encuentra organizado por los que representan
el progreso un plan de explotación cual no se registra otro ejemplo
en las colonias contemporáneas, manteniendo á sus habitantes en el
mismo estado de atraso en que hace siglos se encontraban, con la
sola diferencia de que en época más remota fueron los árabes la raza
superior y explotadora; y hoy se encuentra en el pleno goce de tan
inícuo monopolio, una de las naciones que, si no por su extensión
territorial, sí por su cultura, blasona en Europa de encontrarse á
la cabeza del progreso intelectual.

Las bases fundamentales que conforme á los progresos de la ciencia y
á las leyes de la historia estamos obligados á implantar de un modo
enérgico en Filipinas, si hemos de españolizarlas, están claramente
marcadas en aquellos principios sociológicos que huyendo de las
utópicas teorías de nuestras antiguas leyes, hacen de la industria
y el comercio el más seguro agente para la divulgación del progreso,
quedando la fuerza relegada á mero auxiliar de la obra civilizadora
que se ejecuta.

De ésto se deduce, que la colonización debe efectuarse en condiciones
que llene aquellos fines, armonizando el bienestar del elemento
colonizador y del colonizado, y fomentando el desarrollo de la riqueza
mediante una acertada explotación de sus productos naturales, que
lo mismo beneficie á los indígenas, sin distinción alguna de castas,
que á los nacidos en la península, cuya misión allí no es de dominio
ni de conquista, puesto que las colonias, como sabiamente disponen
nuestras leyes, sólo deben ser una continuación de la metrópoli por la
extensión de la raza, que al confundirse con la indígena le presta
los elementos indispensables para su transformación etnológica,
poniéndola en condíciones de alcanzar el nivel intelectual de los
pueblos civilizados.

Practicando rigurosamente este principio, lograremos contrarrestar
esa ley fatal de la Historia que impide en nuestra raza el que la
influencia directa de la metrópoli obre sobre la colonia hasta su
completa mayoría de edad moral.

¿Queremos que no ocurra en Filipinas lo que con la América latina? Pues
hagamos dos cosas: explotemos convenientemente el suelo haciéndole
producir los ricos tesoros de su fecundización, y no perdamos medio
para que miles de familias peninsulares lleven á aquellos lejanos
países sus energías, sus conocimientos y adelantos, mezclen su sangre
con la del indio, creen allí intereses y alejen por completo la más
remota sospecha de una separación violenta.





Por último, nos permitiremos hacer algunas indicaciones que, aunque
no se fundamenten en bases de origen conocido, el patriotismo,
que presiente á veces con delicado instinto la más tenue nube que
pueda empañar el claro horizonte que circunda la tranquilidad de la
nación, nos obliga á manifestar algunos recelos nacidos al comparar
los distintos elementos que constituyen la población y la riqueza en
el estado actual de las Filipinas.

Lo mismo que anteriormente, consideramos como un deber el sincerar al
filipino del erróneo concepto en que se le tiene en nuestra patria,
distanciando así dos pueblos íntimamente ligados por lazos que
pueden llegar á ser indestructibles; también creemos que aquel país
se encuentra muy próximo, á la resbaladiza pendiente que vendría
á determinar graves conflictos, funestos para la gran patria que
veneran todos los buenos españoles.

Por eso nos permitimos recordar á los poderes constituídos
que en Filipinas el comercio peninsular no tiene arraigo y la
representación de nuestra raza es muy raquítica para poder neutralizar
el incontrastable empuje del elemento asiático que allí impera, no
sólo por el número, que ya hacen respetable los cien mil mestizos
sangleyes que existen, sino por ser los principales acaparadores de
la riqueza del país y encontrarse perfectamente organizados y con una
unión que distan mucho de imitar nuestros compatriotas, por más que
ésto obedezca á manejos que, si hoy no alcanzan á llamarse políticos,
pudieran ser precursores de una hostilidad que en momento dado diese
funestos resultados para la integridad de la patria, ocasionando
desquiciamientos siempre dolorosos cuando no están justificados por
las leyes naturales del progreso.





Las islas Filipinas, que comprenden una gran porción de la subdivisión
Oceánica llamada Malasia, ocupan un área de 80.000 leguas cuadradas, en
la que se encuentran repartidas sobre unas 1.200 islas que alcanzan en
junto á más de 300.000 kilómetros cuadrados de territorio. Entre éstas,
las más importantes, aquellas de que nos hemos de ocupar, no exceden
de 20, que son las que por su situación geográfica, su extensión
y riqueza, historia, usos y costumbres, determinan la formación de
grupos distintos cuyo estudio es de interés en esta ocasión.

Entre todas, y á modo de ramilletes gigantescos festoneados con las
espléndidas frondas de aquella exuberante y rica vegetación tropical,
circundan limitándola una gran porción de agua; mar interior que
á semejanza del Mediterráneo en nuestra Europa, ha sido y será
por largo tiempo el foco convergente de las más potentes energías
del Archipiélago, de la industria y del comercio, y donde la mayor
densidad de población acusa con su plétora de vida el bienestar que
la riqueza proporciona.

Sus aguas son surcadas de contínuo por frágiles embarcaciones que
transportan los productos de unas á otras islas, sosteniendo un activo
tráfico de cabotaje, que reuniendo las mercancías en los puertos de
Cebú, Ilo-Ilo y otros menos importantes, los ponen en condiciones
de abastecer el gran mercado del Archipiélago, Manila, y exportar
directamente al exterior enormes cantidades de azúcar, café, cacao,
abacá, tabaco y otra infinidad de productos que por su bondad son
tenidos en grande estima.

El mar de Joló ó de Mindoro, que con ambos nombres se le designa, está
limitado al N. por la costa S. de Luzón, comprendiendo las provincias
de Batangas, Tayabas, Camarines y Albay. Por el E. Mindoro y la
dilatada isla de Paragua, que corriéndose desde esta última hasta
la de Borneo lo cierra por aquella parte formando el estrecho de
Balábac. Al O. Samar, Leyte y Mindanao le separan del Pacífico, con
el que sólo comunica por algunos estrechos de tan corta latitud que
en la subida y bajada de mareas su navegación es peligrosisima por la
impetuosa corriente de las aguas que los cruzan. Por el S. constituyen
su barrera una serie de pequeñas islas que forman los Archipiélagos de
Joló y Tauitaui, grupos insignificantes por su extensión territorial,
pero el más poderoso baluarte, desde el cual las feroces y piráticas
huestes mahometanas han sembrado la desolación y la ruina de aquellas
costas, las más ricas del Archipiélago, llevándolo todo á sangre y
fuego, esclavizando á los hombres robustos, violando á las doncellas
y dando muerte cruel al anciano, cuyos músculos no fuesen capaces de
soportar la dura faena del remo.

En el NO. del mar de Mindoro que dejamos reseñado, y como espléndido
remate á la admirable posición geográfica con que la naturaleza ha
dotado á las Filipinas, tanto en relación con los países inmediatos
como también para facilitar el fomento de la propia riqueza, se
encuentra el grupo de las Visayas, islas hasta hace poco relegadas
al más vergonzoso atraso bajo la tiránica opresión de la piratería
joloana, pero que influídas hoy por el ambiente de paz que hace años
disfrutan, constituyen con las inmediatas provincias del S. de Luzón
el emporio verdadero de la riqueza y de la producción en aquel país.

_Panay._--La más rica comercial y la que por su producción es llamada,
con justicia, el granero de Filipinas. Sus 11.500 km. superficiales
albergan cerca de un 1.000.000 de habitantes. En sus costas se
encuentra el puerto de Ilo-Ilo, el segundo del Archipiélago por la
cuantía de la exportación y por su importancia mercantil.

_Negros._--Que deshabitada hace cuarenta años cuenta hoy con 250.000
habitantes en un territorio de 8.000 km.2 Está reputada de que en
sus fértiles vegas se cosecha en gran parte la enorme exportación
azucarera que sostiene el Archipiélago.

_Cebú._--La más industrial de todas; la que con Panay comparte la
fabricación del riquísimo _nipis_, tela preciosa que sostiene con
ventaja la competencia con los más preciados tejidos extranjeros.

Nos dá el ejemplo de su valía, con la construcción, sin el auxilio
oficial, de líneas férreas que den salida á los carbones que en sus
entrañas atesora; y que en sus 4.183 km. de superficie, cuenta con
una industriosa población de más de 350.000 habitantes.

_Leyte._--Aunque no tan rica y habitada como las que dejamos
reseñadas, Leyte vá progresando rápidamente, llegando hoy á contar
con más de 250.000 almas en los 9.500 km. que constituyen su extensión
superficial. En día no lejano las riquísimas minas de hierro que en sus
entrañas esconde esta isla, darán lugar á reproductivas explotaciones,
como hoy ya se hacen con los azufrales de Burauen.

La isla de Bohol ó Bojol, esa á la que Cavada llama la hija desheredada
de esta espléndida naturaleza intertropical, comprende una superficie
de 3.250 km., ocupada por 250.000 habitantes.

El calificativo aplicado por Cavada á este territorio pudo ser
de oportunidad en otra época; hoy Bojol aumenta rápidamente las
explotaciones agrícolas, cosechando en gran cantidad el café más
apreciado, cuyo cultivo concluirá por invadir una gran parte de los
territorios que se mantienen incultos.

_Masbate._--Próxima á las costas de Luzón; en sus feraces territorios
apacentan las más famosas ganaderías del Archipiélago.

_Mindoro._--Muy extensa, pero tan despoblada, que sólo cuenta con unos
67.000 habitantes en los 10.167 km. superficiales que la constituyen.

La riqueza forestal de esta isla es tan grande y variada, que puede
compensar con exceso las dificultades que la roturación presentara para
el cultivo de sus campos, efectuado por una inteligente explotación
agrícola.

Allí abundan las maderas preciosas, representadas por el ébano y
sándalo: las de utilidad, como el molave, dungón, ipil y otras,
que aparte su aplicación en las edificaciones urbanas alcanzarían
gran estima si llegasen á ser empleadas en la construcción de líneas
férreas.

El Ilang-Ilang, ese árbol precioso que en la esencia de su flor, no
sólo encierra el más preciado de los perfumes, sino también un elemento
de riqueza, forma en Mindoro bosques extensos donde la codicia del
hombre, ciega por el deseo del lucro, no se contenta con el producto
de la flor, y destruye miles de plantas para obtener de su jugo una
pequeñísima parte del codiciado líquido; exígua recompensa que pone
de manifiesto _él exceso de avaricia, la falta de sentido práctico_
que se observa en la explotación de los veneros de riqueza que atesora
el Archipiélago.

La despoblación de esta isla está plenamente justificada.

Los moros necesitaban un punto de apoyo y refugio en el progresivo
desarrollo que hacia el N. del Archipiélago daban contínuamente á sus
periódicas excursiones piráticas, y ésto lo encontraron sin tener que
vencer grandes resistencias, en las magníficas ensenadas de Mamburao
y Paluan, donde se mantuvieron hasta nuestro siglo.

Los naturales, sujetos á la más terrible esclavitud, emigraron á las
provincias próximas, quedando reducida la población á los infieles,
que parapetados en lo abrupto de los montes, supieron mantener su
independencia.

_Samar._--La más próxima á Luzón, de la que sólo le separa el estrecho
de San Bernardino. Hace cincuenta años la isla de Samar estaba
casi despoblada, siendo grande el atraso de su reducido número de
habitantes. La asombrosa fertilidad del suelo ha hecho afluír á ella
gran número de capitales dedicados exclusivamente á las explotaciones
agrícolas, donde se cosechan con excelentes resultados todos aquellos
productos que, como el café y tabaco, se prestan más á la exportación.

Samar goza de tan excelente salubridad, y sus terrenos admirables
son tan ricos y de topografía tan adecuada para el cultivo, que al
fundarse hace pocos años una colonia agrícola compuesta de peninsulares
exclusivamente, procedentes del regimiento de Artillería que guarnece
á Manila, fué elegido por unanimidad como punto el más adecuado y
donde podían esperarse más brillantes resultados, esperanza que los
hechos han coronado del éxito más completo.

Su extensión superficial es de 12.175 km. y 200.000 próximamente el
número de sus habitantes.

En el confín opuesto á Samar y Leyte, y sirviendo de barrera entre
el mar de Mindoro y el de China, se encuentra la isla de la Paragua,
extensa faja terrestre de 420 km. de longitud y que no alcanza á 40
km. en su mayor anchura, y á 14.000 de extensión superficial. Su
riqueza forestal es enorme, y en la actualidad hay hechas en ella
importantísimas concesiones para la colonización de su territorio.

Terminada esta ligerísima reseña de las más importantes islas que
componen el grupo central del Archipiélago, resta sólo esbozar lo que
son y valen aquellas dos grandes islas que la limitan, la una por el
N. y la otra por el S., Luzón y Mindanao.

La isla de Luzón, la que constituye el extremo N. de aquellos
territorios, requeriría por sí sola un grueso volumen si hubiésemos
de dar somera idea de las castas que la pueblan, de su territorio y de
la inmensa riqueza minero-forestal con que la naturaleza le ha dotado.

Cuenta con una extensión superficial de más de 100.000 kilómetros,
ó sea, próximamente, igual á la de la isla de Cuba, y su población
excede de 3.500.000 habitantes. Al N. Cagayán. La Isabela é Ilocos
producen el riquísimo tabaco de su nombre, el más apreciado del
Archipiélago. En el centro Cavite. Pampanga y Batangas bastan por sí
solas para desterrar el concepto de holgazanes de que en la península
disfrutan los filipinos; las más ricas de nuestras provincias no
superan en la maestría de sus cultivos á las que dejamos mencionadas;
pruébalo la bondad de los productos, el activo comercio que sostienen,
el bienestar que sus habitantes disfrutan y el rápido aumento de
población que en pocos años han experimentado.

Ambos Camarines y Albay al S. concluyen de patentizar la inmensa
riqueza de Luzón. El abacá, ese preciado filamento que constituye
un privilegio exclusivo de las Filipinas, tiene en estos volcánicos
terrenos el mayor centro de producción, fomentando la riqueza de
estas provincias hasta hace poco empobrecidas é incultas.

La isla de Mindanao, aunque algo menor en extensión que la de Luzón, no
cede á ésta en la fecundidad de sus tierras y bondad de los productos,
si bien con la enorme ventaja que le dá su riqueza mineralógica
sobre las demás islas del Archipiélago. En el Museo Biblioteca de
Ultramar, que tantas cosas útiles, tantos objetos valiosos para el
estudio y conocimiento de nuestras colonias encierra, y gracias á
la amabilidad de su ilustrado director y distinguido amigo nuestro,
el Sr. D. Francisco Vigil, hemos podido encontrar manuscritos en
los que se dá á conocer con toda clase de detalles la existencia de
grandes yacimientos hulleros en la jurisdicción del pueblo de Naanan,
del segundo distrito de Mindanao (Surigao.) Tanto en éste como en el
de Misamis, se encuentran inmensas porciones de terrenos que atesoran
riquezas auríferas, tanto ó más reproductivas que las de Australia,
cuya existencia ha sido confirmada por los reconocimientos que en
distintas épocas ha practicado el Ingeniero de minas Sr. Centeno.

Los distritos de Cottabato, Zamboanga y Davao, aunque poblados por
la raza fanática é indolente de los malayos mahometanos, producen
abundancia grande de arroz y café, ambos productos de tan excelente
calidad que pueden competir con los más acreditados del mundo,
dando origen á un comercio reproductivo, suficiente á subvenir á las
necesidades de aquel pueblo, cuya preferente ocupación es la guerra.

A pesar de ésto, gran porción de Mindanao se encuentra inculta,
sin que en ella se hayan notado hasta ahora esos signos indelebles
que acusan los progresos de una civilización ávida de remover las
riquezas de tan espléndidos países, donde el reino mineral guarda
tesoros incalculables recubiertos de bosques, cerrados hoy por las
frondas de una exuberante vejetación que se propaga y crece, no al
cuidado de un cultivo inteligente, basado en los adelantos de las
ciencias agronómicas, sino libre y salvaje, fecundada por lluvias y
rocíos al amparo de las tibias caricias de aquel clima incomparable.




Mindanao


No es esta isla de aquellos territorios cuyo conocimiento se facilita
y adquiere en las vigilias del estudio. De allí, como de todo país
donde la naturaleza con obstáculos casi insuperables, imposibilita
y retarda la acción investigadora de la exploración científica,
cuanto se relata y escribe, está sujeto al criterio particularísimo,
formado por la experiencia sobre el terreno adquirida, ó bien por
ideas robustecidas en las noticias de los mismos naturales, cuya
veracidad es siempre problemática.

Pero no son éstos los solos obstáculos con que se tropieza en la
apreciación de todo asunto que á Mindanao se refiera.

En tan remotos países, donde parecía natural que no existieran otras
aspiraciones que las de una noble emulación, tras de conseguir el
engrandecimiento nacional, se remueven de contínuo ambiciones ocultas,
manteniendo latentes las luchas sostenidas en épocas pasadas entre
las distintas órdenes monásticas que allí ejercen la cura de almas,
sin otro objetivo que el de extender paulatinamente la esfera de
su influencia.

De ahí su celoso prurito de acaparar todo principio de autoridad,
procurando la absoluta separación entre el peninsular y el indígena,
á fin de que su influencia aumente en proporción á la ignorancia en
que aquellos países se encuentren, tanto el elemento civil como el
militar, haciendo indispensable su concurso, que por lo que se vé es
bien egoista.

Por este sólo hecho es fácil deducir que si al ocuparnos de aquel
país nos ciega un exagerado celo político ó religioso que á nada útil
conduce, ó el egoismo del interés se sobrepone á la voz de la razón,
se hace imposible apreciar con espíritu sereno el verdadero estado
de la actual situación de Mindanao y los dificiles problemas que para
su reducción restan aún por resolver.

Si se ha de juzgar con alguna exactitud la clase de enemigos con
que allí nos tocó combatir desde los primitivos tiempos de nuestra
dominación en el Archipiélago, y cuyos restos, refugiados hoy en
el centro de Mindanao, se aprestan á lucha heróica con valor jamás
desmentido, es necesario investigar en el terreno de la historia su
procedencia, para venir en conocimiento de que la raza dominadora de
aquellos ricos territorios, la que dirige y alienta por ideal egoista
perfectamente definido, á gran porción de oborígenes--el del dominio y
defensa de intereses creados con inteligente dirección,--es la árabe,
cuya autoridad de potencia religiosa y cuyos usos y costumbres ha
aceptado.

Aquella misma raza, que al esfuerzo de una civilización pujante
reflejara en nuestra Europa los destellos de su ciencia, imponiéndose
con carácter despótico y fiero á la India, Sumatra, Java y Borneo, y,
por último, á las Filipinas, que fueron la etapa final de la excursión
que por el grande Archipiélago Asiático realizara.

Si bien estas gentes no conservan el grado de cultura que en aquellos
tiempos les valió el nombre de raza civilizadora, su incultura no es
tal que pueda llamárseles con justicia salvajes.

Por eso sin pretender que se considere al moro de Mindanao como
individuo de nación civilizada ni mucho menos, y sin que tampoco
admitamos que disponga de un Ejército disciplinado capaz de batirse
en campo abierto y con arreglo á preceptos tácticos al frente de
nuestros soldados, es innegable que su temerario arrojo, auxiliado
por un exaltado fanatismo religioso, que le promete vida eterna de
voluptuosos placeres, hace y hará empeñada y sangrienta la conquista de
aquellas fértiles comarcas, las cuales, con su vegetación exuberante,
rodean cual diadema de guirnaldas con flores y valiosos productos
fructificados por sus mismas aguas, aquella inexplorada laguna objeto
hoy de tantos afanes, y que en épocas pasadas la _imprevisión,
la falta de sentido político y un mal entendido celo religioso_,
la entregó, tras humillante abandono, á sus poseedores actuales;
gente bárbara, por decadencia, pero nunca salvaje, que con admirable
sentido político se asimila la población del país ocupado, creando
así la extraordinaria riqueza agrícola de aquella comarca.

Y mal puede ser tampoco pueblo vagabundo y nómada como se suele
afirmar, el que es cultivador inteligente de productos ricos y
apreciados, y manifiesta gran respeto á la autoridad y acendrado
sentimiento religioso, agrupándose en apretado haz para perder la
vida antes de ceder un palmo del país natal.

Muéstranse disciplinados y valientes á la voz de sus Dattos, que les
dan ejemplo, siquiera sea su táctica por tradición la emboscada y la
sorpresa, que con valor temerario é infinita cautela ejecutan.

Están admirablemente armados según exigen las circunstancias locales,
pues para nada se necesita allí el fusil de grande alcance. Y son
numerosísimos por virtud de la poderosa federación Illana, que tienen
formada para todos los casos en que de combatir al español se trata.

Los moros de Mindanao, agrupados así y dispuestos á sostener cruenta
lucha contra nuestro Ejército, son enemigos terribles que han de
defender su territorio con feroz energía, engreídos como están por
sus pasadas victorias, que la tradición mantiene vivas, creando un
héroe de cada uno de aquellos mahometanos.

Por eso se explica que al oponer su robusto pecho á las bayonetas
de nuestros soldados, lejos de temer por la vida, hacen esfuerzos
titánicos entre los espasmos de la agonía para romper las filas de
aquellos. Y procuran conseguir, ante todo, la muerte de un cristiano,
porque con ella tienen por seguro alcanzar los placeres con que
brindan al creyente las hermosas huríes de su soñado paraíso.





La empeñada contienda sostenida desde 1630 á 1640 entre recoletos
y jesuitas por la posesión material y espiritual del territorio
de Lanao, cuando el mahometismo aún no había extendido por allí
su influencia, fué lo que facilitó al astuto sultán de Mindanao,
Cachit Corralat, agrandar sus dominios á poca costa con la conquista
político-religiosa por él realizada, á la sombra del gran desprestigio
en que el cristianismo cayó entre los Malanaos, testigos presenciales
de la enconada lucha que mantenía en irreconciliable rivalidad á
jesuitas y recoletos.

Tan vehemente fué el deseo de los Malanaos de acogerse á nuestro
dominio á fin de quedar á cubierto de las asechanzas de los Mindanaos
acaudillados por Corralat, que presididos aquéllos por el padre
San Agustín pasaron á Manila en numerosa y escogida representación,
solicitando de Corcuera el establecimiento de un presidio en la laguna,
á fin de contener las continuas excursiones de los mahometanos.

Negada su pretensión con grave detrimento de nuestro prestigio,
y restituidos los rehenes que en garantía de vasallaje quedaron en
Manila, la hábil política del astuto sultán de Mindanao triunfó,
aprovechando estos y otros desaciertos de los nuestros. Desde aquella
fecha, los dislates de unos cuantos ambiciosos que traducen su celo
religioso en feroz intransigencia y desmedido afán de mando, privó
á España de una rica provincia y á la religión de un crecido número
de adeptos.

El abandono del fuerte de la Sabanilla en la bahía Illana, la retirada
de nuestras tropas de Zamboanga, donde un magnífico fuerte quedó
encomendado á la lealtad y custodia de los «Lutaos», y por último,
la toma por los moros del fuerte de Tandag en 1760, donde fueron
acuchillados los 300 hombres que lo guarnecían, hizo dueños de casi
toda la isla á los mahometanos, alcanzando con ésto extraordinario
prestigio sobre los naturales, sometidos en absoluto desde entonces
á su dominio.

La importancia de éste se acrecentó con la población y riqueza de
los 100.000 «subanos», pobladores del extenso territorio comprendido
entre la bahía de Pangüil, seno de Sibuguey y puerto Dumanquilas,
bahía de Macajalar y Zamboanga, porción casi inexplorada y de la
que el ingeniero de montes Sr. Vidal y Soler, que remontó una gran
parte del río Dumanquilas, dice ser la más rica y de más exuberante
vegetación en Mindanao.

En el desarrollo de los graves acontecimientos que se suceden
en Mindanao y en previsión de futuras contingencias, deben tener
presente los Gobiernos y la prensa, que viene á ser quien más ilustra
la opinión, que no es sólo en el N. de Africa donde se ofrece un
gran porvenir á los intereses sagrados de la Patria. También en el
extremo Sur de las Filipinas, los ricos terrenos de Mindanao, con su
fertilidad asombrosa y la riqueza de sus productos, brindan ancho campo
á la actividad de nuestra raza y á la expansión comercial de que tan
necesitado está nuestro país, falto hoy de mercados para sus productos.

La riqueza de Mindanao maravilla á cuantos la conocen
profundamente. Entre Misamis y Surigao y en los terrenos de Iponan,
Pigtao y Puiholugan, pueblos cristianos de la costa N., inmensa
extensión de terrenos auríferos, superiores en riqueza á los de
Australia, ofrecen á la industria minera fabulosas ganancias.

Zamboanga, Lanao y los territorios del seno de Davao, producen, á
pesar de la deficiencia del cultivo, cafés riquísimos que alcanzan
elevada cotización.

Los ríos Butuan, Grande, Dumanquilas, Cagayan y otros menos
importantes, son excelentes vías, de valor inapreciable para el
desarrollo del tráfico comercial. Y si es verdad que la climatología
insalubre en las selvas vírgenes y fangosos carrizales de los terrenos
bajos ocasionan mortíferas emanaciones palúdicas, en cambio la gentil
Zamboanga indemniza sobradamente de todas esas desventajas.

Los habitantes de esta encantadora población tienen sangre hispana
y son generosos y hospitalarios. Admírase allí una riquísima
floresta que por todas partes brota, convirtiendo aquella comarca
en vergel delicioso que compite en hermosura con los cármenes
granadinos. Zamboanga, donde el Polombato, á semejanza del Darro, baña
á la sultana de Filipinas, interrumpiendo con el suave murmullo de sus
ondas deliciosa y enervante quietud tropical, ofrece con su purísimo
y sano ambiente y con sus cristalinas aguas, que la zarzaparrilla
purifica, savia regeneradora á la sangre anémica del peninsular, que
vive en Joló, Tawi-Tawi y en los destacamentos militares de Mindanao,
siempre prontos á dar su vida por el honor del Ejército y por el
engrandecimiento nacional.

Si, como es de esperar, los intereses de la Patria, que en toda época
y lugar deben estar muy por encima de las conveniencias particulares,
han de merecer la protección que su importancia exige, debe tenerse
muy en cuenta que no es sólo lucha de conquista por las armas la que
allí debe seguirse.

El fanatismo religioso de los mahometanos aconseja que á la ocupación
militar no siga en Malanao una intransigencia religiosa, que sólo
daría por resultado mantener latente el odio de aquellas gentes y
fomentar la despoblación en época no lejana de comarcas, ricas hoy
por sus florecientes cultivos y la bondad de sus productos.

Debe evitarse á todo trance que los 300.000 malayo-mahometanos de
Mindanao vayan á engrosar la población de Borneo, como ocurría el
año 84 en Joló, desde donde, en vapores ingleses, subvencionados
con fondos de aquel Gobierno militar para otros fines, miles y miles
de familias abandonaron sus hogares, para caer en Sandacan bajo el
poder despótico ó esclavitud encubierta de las Compañías inglesas
que explotan aquellos territorios.

Para evitar ésto, necesítase que no sean sólo los temperamentos de
fuerza los que se empleen en la conquista de Lanao; es necesario
también que se fije la atención en el problema político que envuelve
la sumisión de aquellas gentes, y que, por algún tiempo, debe evitarse
en absoluto la intrusión de las órdenes religiosas en los territorios
recien conquistados. De otro modo, y sin beneficio alguno, ríos de
sangre pregonarán á diario que esta terquedad impolítica dá funestos
resultados y esteriliza los esfuerzos de aquel sufrido Ejército, que
casi olvidado, combate cual pudiera hacerlo en Africa, contra fiero
enemigo que no dá cuartel al herido ni al prisionero, y teniendo
además que vencer los obstáculos insuperables que presentan las
intrincadas selvas, bosques impenetrables y el clima insalubre de
aquellas comarcas.

La distancia no debe ser óbice que amengüe el entusiasmo despertado
con sus hechos por el soldado de Filipinas. Pues tanto allí como en
la madre patria, el pecho del español filipino, como el del español
peninsular, es santuario donde se rinde culto cariñoso y entusiasta
á la nación. Por eso ésta debe agradecimiento á los vivos y recuerdo
imperecedero para los héroes que en cruenta lucha pierden la vida
en aras del engrandecimiento de la Patria, y procuran extender
el benéfico impulso de progreso: «_que asi el peninsular como el
filipino, no tengan uno para otro sino motivo de gratitud y mútuo
cariño.(Balaguer.)_». [1]




Reseña Histórica


La historia de la isla de Mindanao constituye para las armas españolas
su más gloriosa página desde la ocupación del Archipiélago filipino
por nuestros antepasados.

Esta sintetiza la no interrumpida epopeya que coronó de inmarcesibles
lauros al Ejército y la Marina, al sostener aquella heróica lucha
de siglos contra fiero enemigo, cuyo valor indomable les dió si,
justo renombre, pero que también fué ocasión á que el honor preclaro
de las armas españolas alcanzara en la Oceanía, por sus hechos,
la misma fama que inmortalizó á los bizarros tercios de Flandes.

Mindanao fué también hollada, primero que ninguna otra, en Filipinas,
por las plantas españolas: y en las orillas del caudaloso Butuan,
celebróse por vez primera el sacrificio de la misa ante las atónitas
miradas de sus incultos moradores, que desde aquella fecha anhelaron
conocer los dogmas del cristianismo que no tardaron en abrazar.

Pero veamos cómo el padre _Juan de la Concepción_ describe la llegada
á Mindanao de las distintas expediciones, hasta que el insigne Miguel
López de Legazpy consolidó la dominación de España en las Filipinas
ó islas de los Luzones, como las llamaban los naturales.

«Partió el general de estas islas, que llamó de las Velas latinas
ó el archipiélago de San Lázaro, que es el que conservan, aunque
se les añadió el de las Marianas: navegó 300 leguas con las proas
al Occidente; descubrió muchas islas abundantes en mantenimientos,
entendía su lengua un indio que llevaba Magallanes, que fué un total
alivio: lo primero fué el _cabo de San Agustín, punta austral de la
gran isla de Mindanao_: costeó la provincia de _Caraga_; entró por el
estrecho de _Siargao_, que le forma la punta _Banajao_ con la isla de
_Leyte_; reparó en la _isla de Limasaua_, que está en la boca: á la
novedad de gente y navíos acudieron pacíficos los naturales, y sabida
su necesidad la socorrieron con un buen refresco; mostráronseles muy
favorables, y les dejaron papeles en gratificación de sus agasajos;
con ellos adquirieron cédulas reales que honran á su principal con
el magnífico título de Príncipe... Con el buen rendimiento de los
de Limasaua, descansaron y se refocilaron de sus pasadas miserias:
tuvo noticia aquí Magallanes del río de _Butuan_, cuyo Datto ó Régulo
era más poderoso: resolvió ir á su boca con las esperanzas de la fama:
correspondió á ellas el Príncipe: envió una embajada con diez hombres
á inquirir ¿qué navíos y qué gente? Por su intérprete respondió
Magallanes ser vasallos del grande y poderoso Rey de Castilla: sólo
solicitaba paz y el comercio libre: que le suplicaba le abasteciera
de víveres por su precio justo: respondió el Régulo que no tenía
para tanta gente con abundancia: que de lo que hubiese se repartiría:
llevaron á bordo cuatro puercos, tres cabras y algún abasto de arroz;
era día de Pascua de Resurrección (8 de Abril de 1521); mandó hacer
el general en tierra una enramada é hizo salirse toda la gente á oir
misa, que se celebró con gran devoción de los asistentes dando gracias
á Dios por tales beneficios; fué ésta la primera que se dijo en estas
islas: mandó después elevar una cruz en un alto montecillo; á todo
asistieron los naturales con mucha atención y ternura, tratando á los
extranjeros afablemente y con docilidad; tomó posesión de aquella isla
por la corona de Castilla en nombre de Carlos V, Emperador y su Rey,
adjudicándole estos dominios con solemne acto».





«Pero ya se había visto que al N. de las Molucas había un grande
archipiélago, y no pasaron muchos años sin que se pensara en
asegurarle á la Corona de Castilla. El Virey de Nueva España
D. Antonio de Mendoza, cumpliendo las órdenes de la Corte, dispuso
una escuadrilla de tres buques al mando de Ruy López Villalobos, que
salió del puerto de Juan Gallego, en las costas del Pacífico, el día
1.° de Noviembre de 1542, en dirección á _las islas del poniente_,
con orden expresa de no tocar en las Molucas. Después de una larga y
penosa navegación arribó Villalobos, lo mismo que sus dos antecesores,
á la parte oriental de la isla de Mindanao.» Por ser su costa puerca
«dice Fr. Juan de la Concepción», la llamaron de los arrecifes: á 2
de Febrero surgieron en un puerto de ella que denominaron _Málaga_,
en altura de siete grados: detuviéronse refrescando en ella un mes;
quiso poblar aquí Villalobos, que no lo hizo por haberla experimentado
de intemperie grave; tomóse con los acostumbrados actos posesión de
ella por la corona de Castilla: pusieron al lugar determinado para
la fundación _Cæsarea Caroli_: por los vientos contrarios y fuerza
de las corrientes fueron forzados la vuelta del Sur: arribaron á
Sarragan: asentaron con los naturales paces, de que se arrepintieron
muy pronto; pusiéronse en armas, y aunque se les importunó á que les
vendiesen bastimentos, no hubo modo de reducirlos: usóse primero de
todos aquellos medios que dicta la benevolencia: hizo la fuerza lo
que no pudo el agrado: acometióse el pueblo: hicieron resistencia,
pero se dieron á la fuga; no fueron seguidos pensando se reducirían
con el escarmiento; no fué el vencimiento sin costa de sangre: fueron
heridos algunos de los nuestros, de los que murieron seis».

«Para socorrer la extremada necesidad en que estaban, le pareció á
Ruy López era conveniente hacerse amigo con el señor de Mindanao,
50 leguas de distancia, isla más abundante; preparó un navío con
50 hombres á cargo de Bernardo de la Torre; prevínole de rescates y
mercaderías; llegaron á surgir á la boca de un gran rio; era gente
indómita, desabrida por los malos tratamientos de los portugueses;
y así sólo hallaron engaños y traiciones; la necesidad les obligó á
los nuestros á aprovecharse de las armas; acometiéronlos en un elevado
fuertecillo en que, no queriendo rendirse, mataron á los defensores;
dando libertad á mujeres y muchachos volvieron á Sarragan con algún
bastimento. En estas estrecheces convinieron despachar un navío á
Nueva España que diese noticia de lo hasta allí operado, solicitando
órdenes y socorros; también despacharon una galeota á unas islas
que son las que se llaman Filipinas; después, y con este nombre,
las marcaron los de esta armada en honor del príncipe heredero de la
Corona»..... Quiso Dios que la embarcación que fuese á las Filipinas
volviese con copia de víveres: habilitados así, resolvieron ir á
aquellas islas, especialmente á la de Abuyo, de que tuvieron noticia
que era la más abundante; que los naturales lo deseaban y serían
bien recibidos en ella: acomodáronse en un navío grande: en dos
bergantines que habían construído y en otras embarcaciones menores;
salió esta escuadra á la mar, el tiempo les fué tan contrario que
les fué preciso entrar en una bahía ensenada de Cesárea; despachóse
embarcación que solicitase víveres: volvió con el mal despacho de que
al tiempo de los rescates les habían asaltado los indios y les habían
muerto 11 hombres, quedando los restantes muy flacos y fatigados:
la escasez era ya tal que sólo se racionaban cuatro onzas de arroz,
y esta estrecha economía sólo diez días podía entretenerse».

La suerte desgraciada que acompañó siempre á Villalobos le produjo
pesadumbre tan intensa, que murió en Ambonia (Malucas) después de
hecho prisionero por los portugueses.

A pesar del desaliento que infundió en la península el éxito
desgraciado de estas expediciones, se ordenó lo conveniente para
organizar la quinta expedición á los mares del Poniente. Se organizó
ésta por Miguel López de Legazpi, que se encontraba en Nueva España,
con encargo de que le acompañase el sabio marino Urdaneta.

Componían la escuadra cinco buques, tripulados por 400 hombres,
que salieron del puerto de Natividad el día 21 de Noviembre de 1564.

Después de tocar en Samar y Leyte despachó Legazpi una embarcación
á fin de que buscase víveres en Butuam, regresando á los quince días
con provisiones y la noticia de que los naturales recibirían bien á
los españoles.

A pesar de las buenas disposiciones del Régulo de Butuam, Legazpi
hizo rumbo para Cebú, donde quizá pensara vengar el asesinato de los
españoles que acompañaban á Magallanes, pero vientos contrarios lo
arrojaron á la costa de Dapitán, cuyos habitantes, boholonos en su
mayor parte, agasajaron á los españoles con abundancia de provisiones
y los proveyeron de prácticos que les guiasen á las islas inmediatas.

En 1578 el Gobernador general «Sande», á su vuelta de una expedición
que hiciera á Borneo, destacó al Capitán Rodríguez de Figueroa á
la isla de Mindanao á fin de que la redujese á la obediencia de la
corona de Castilla.

Sus habitantes, amedrentados por el prestigio que nuestras armas
adquirieron en aquellos mares, cedieron á cuantas condiciones les
impusiera Figueroa, formalizando acta de vasallaje que estuvo en
vigor el tiempo que tardaron en zarpar las naves; que el moro nunca
se distinguió por la observancia de los pactos que realizara.

Deseando Figueroa dominar en absoluto á Mindanao, solicitó y le fué
concedido como encomienda y por dos vidas, todos los terrenos que en
la isla sometiese.

Este caudillo no llegó á disfrutar del beneficio que le fué conferido,
puesto que en el primer desembarco contra los buhayanes murió de un
golpe de _campilán_.

A éste sucedió la Jara en el mando de la expedición, que por abusos
que cometiera fué relevado por Ronquillo, que ejerció en Manila las
funciones de Maestre de campo. Su segundo, García Guerrero, derrotó
al Sultán de Mindanao Buhisan y á los 600 auxiliares que le habían
sido facilitados en Tarnate, los cuales murieron casi todos en aquel
sangriento combate.

Estas ventajas fueron mal aprovechadas por Ronquillo que atraído por
la vida regalada que se hacía en Manila, propuso y fué aprobado el
abandono del fuerte de Tampacan, quedando sólo en Mindanao un pequeño
destacamento en el puerto de la Caldera al O. de Zamboanga (1589).

El desprestigio en que por esta retirada cayeron las armas españolas
alentó á los de Mindanao, que armando una numerosa escuadrilla con
3.000 tripulantes recorrieron las costas de _pintados_, asolando los
pueblos playeros, cuyos moradores huyeron á los montes, de donde se
hizo difícil convencerlos bajasen á sus antiguas viviendas, por haber
propalado una vieja agorera que los españoles estaban de acuerdo con
los moros para exterminarlos.

En 1602 Bravo de Acuña organizó nuevas expediciones contra los Sultanes
de Mindanao, pero el resultado no correspondió á las esperanzas por
la tenaz resistencia de los fuertes que éstos tenían, los cuales no
fué posible rendir.

Silonga, Régulo de Buhayen, solicitó paces de Acuña, mandando de
embajadores á los principales prisioneros castellanos que en su
excursión hiciera.

En 1609 D. Juan de Silva visitó la costa N. de Mindanao á fin de
reprimir las excursiones de los caragas á pintados, fundando el fuerte
de Tandag, donde dejó artillería y numerosa guarnición.

Ejerciendo el cargo de Gobernador general D. Fernando de Silva, el
astuto y valiente Sultán de Mindanao, Corralat, ofreció por medio
de una embajada la libre entrada de los misioneros en sus Estados
y lugar donde más conviniese para construír fortaleza y pueblo de
cristianos. Desechadas estas proposiciones, pronto se dejó sentir en
el resto de la isla la influencia del hombre temido que arrancó de
Mindanao el poder é influencia de nuestras armas.

Los caragas que ocupaban las inmediaciones de Tandag se sublevaron
en 1629, y en 1631 dieron muerte á Bautista, castellano de aquella
fortaleza, que fué asesinado, y á continuación alanceados los pocos
españoles que le acompañaban. La insurrección se hizo general, y en
Tandag, Surigao y Baucag fueron asesinados los religiosos. El jefe
del alzamiento «Mangobo» fué después indultado á instancia de otros
religiosos que fueron respetados por él.

En esta época se pone de manifiesto de modo escandaloso las rivalidades
de las distintas órdenes monásticas.

Las no interrumpidas excursiones de Mindanaos y Joloanos á las Visayas,
levantó clamoreo general en aquellas islas, haciendo presente la
necesidad de construir un fuerte que contuviese á los mahometanos,
para lo cual contribuirían cada tributo con una ganta de arroz;
contribución que después tomó el nombre de _donativo de Zamboanga_.

Celosas las demás corporaciones de la preponderancia de los jesuitas,
combatieron tenazmente esta idea; pero el Gobernador general,
comprendiendo su utilidad, comisionó al Capitán Juan de Chaves, quien
pasó á Mindanao con 300 españoles y 1.000 visayas. En 23 de Junio de
1635 se construyó la fortaleza de Zamboanga, dirigida por el padre
jesuita Melchor Vera, quien ya traía los planos extendidos de antemano.

D. Sebastián Hurtado de Corcuera sucedió en el Gobierno de las islas á
D. Juan Cerezo, que ejercía el cargo interinamente. La llegada de este
caudillo coincidió con las excursiones piráticas más devastadoras hasta
entonces realizadas por los moros en las provincias cristianas. El
esforzado genio del nuevo caudillo y su carácter emprendedor, á que
ayudaba un valor temerario, le sugirieron la idea de conquistar á
Mindanao y Joló, á fin de terminar de una vez con el feroz enemigo
que asolaba las ricas provincias de Visayas y S. de Luzón. A este
efecto organizó una expedición que se componía de cuatro compañías
de soldados españoles, tres de marinería y cerca de 2.000 indios de
Pampanga y Visayas.

Esta fuerza salió de Manila el 2 de Febrero de 1637; el 22 llegó
á Zamboanga, donde fué reforzada con tres compañías de españoles y
algunos naturales que en aquella fecha empezaron ya á distinguirse
por su lealtad y patriotismo: ultimados los preparativos é impaciente
Corcuera, se adelantó con cuatro caracoas al río Grande; tomando,
tras rudo combate, el pueblo de Lamitan, donde residía el temido
Sultán de Mindanao Cachit Corralat.

Este huyó después de la derrota de su ejército, cuyo número no bajaba
de 2.000 hombres, cayendo en poder de los españoles ocho cañones de
bronce, 27 de pequeño calibre, 100 arcabuces é infinidad de armas
blancas. No contento con ésto, Corcuera mandó ahorcar 72 moros,
quemar infinidad de pueblos y destruir cuantas embarcaciones apresaron.

Pero no fué éste el hecho más sangriento y glorioso realizado por el
Ejército en Mindanao. Refugiado Corralat en un fuerte inexpugnable,
en el que se hallaba en crecido número su gente más aguerrida y fiera,
es atacado de nuevo por Corcuera, dispuesto a ultimar la empresa
que había meditado, sin arredrarse por la posición inexpugnable del
enemigo; 26 muertos y 80 heridos le costó al Ejército el primer ataque
sin conseguir ventaja alguna.

Este contratiempo no amengua el valor del soldado, y al siguiente día,
tras terrible asalto, es tomada la fortaleza realizándose para ello
prodigios de valor temerario; en esta jornada modelaron nuestros
soldados con ríos de sangre generosa la más gloriosa página que
registra la historia militar de la dominación española en Mindanao.

Después de penosa marcha por áspera pendiente, donde se hacía necesario
trepar con el arcabuz colgado y entre los dientes la espada, ancho y
profundo foso corta el paso á las trincheras enemigas; la daga y los
crispados dedos substituyen á la escala al trepar por los escalpes;
numerosos soldados pagan con la vida su arrojo; el Capitán Ugalde
recibe dos balazos; el Mayor Corcuera, acribillado de heridas, hinca la
rodilla en tierra y así continúa la defensa de su puesto; el temerario
abanderado Amerquita logra plantar su enseña sobre el parapeto enemigo,
pero cae cubierto de heridas en la cabeza y garganta; Castelo ataca
briosamente por el lado opuesto á los mahometanos, que amedrantados ya,
son derrotados y huyen precipitándose por un derrumbadero, donde muchos
pierden la vida; y cuando un numeroso cuerpo de moros, conducidos por
el mismo Corralat, atacan con furia salvaje, por la espalda, á fin de
proteger a los del fuerte, el Capitán Becerra que cubierto de heridas
se hallaba postrado, se presenta en la lucha sobre los hombros de
dos soldados, arenga á su tropa y acorrala al enemigo con tal coraje,
que Corralat quedó herido, salvando la vida en fuga precipitada.

Esta victoria, aunque costó sensibles pérdidas, elevó en alto grado
nuestro prestigio, aparte del rescate de infinidad de cautivos y el
cuantioso botín que se recogiera.

La fama del triunfo repercutió á las islas más lejanas, y desde Joló
doscientas familias solicitaron y obtuvieron establecerse en Zamboanga,
donde fundaron el pueblo de _Magay_.

No fué suficiente castigo el que queda relatado para que depusieran su
actitud belicosa los Mindanaos, ni tampoco para hacerles desistir de
sus expediciones pirateras; lo que sabido por «Almonte» á la vuelta
de las Molucas se entró por la Sabanilla (bahía Illana) en 1639
con tropas escogidas sacadas de Molucas y escogido contingente de
españoles é indios, mas los auxilios que les prestaban los de Sibuguey.

Después de penosas operaciones, por lo fangoso del terreno de Buhayen,
la fortaleza de Moncay, Régulo del país, que era el que provocara
la campaña, sufrió estrecho cerco hasta que los defensores de ella,
comprendiendo que era inútil la defensa, la incendiaron y abandonaron
á media noche; para ésto atacaron con furia nuestras líneas á fin de
escapar y facilitar la huída de sus familias. Tan porfiado y sangriento
fué el combate entre los moros y los manobos aliados defensores de
aquel punto, que el campo quedó cubierto de cadáveres y gran número
de combatientes perecieron en los pantanos.

Por aquellas fechas nuestras armas realizaron hechos gloriosos en
la costa N., por más que el resultado en definitiva no resultase
satisfactorio.

Los recoletos, establecidos de antiguo en aquella parte, proseguían con
éxito sus trabajos, extendiendo su influencia á pesar de la oposición
que encontraban en los naturales, sugestionados por el astuto Corralat.

Hacia el año 1624 el padre San Agustín, hombre valeroso y emprendedor
que ejercía el curato de Cagayan, levantó el fuerte de Linao para
poder rechazar los contínuos ataques de Corralat, que ambicionaba
posesionarse de la costa N. ayudado por los Malanaos á quienes se
había impuesto.

En una de las algaradas de éstos, el padre San Agustín, irritado por
los daños causados á sus feligreses, los persigue derrotándolos en
sus mismos pueblos, que fueron saqueados y destruídos; siendo aquella
la primera vez que los españoles llegaran hasta la laguna.

A ruegos de los jesuitas, que creían tener mejor derecho que los
recoletos al territorio de Lanao, el Gobernador general comisionó al
Capitán Atienza para que pasase á la laguna y la tuviese por España,
empresa que este valeroso Capitán realizó cumplidamente, conquistando
y destruyendo cuanto se opuso á sus designios, Atienza dió la cura de
almas á los recoletos por la eficaz ayuda que prestaron á la empresa.

Las intrigas que entre los mismos naturales se pusieron en juego por
ambos bandos, motivó entre aquellos grande desprestigio de cuanto
fuese patrocinado por el nombre español; así es que en la expedición
de Pedro Fernández del Río, y posteriormente la de Bermúdez de Castro,
fueron suficientes para evitar que los malanaos levantados en armas
nos hicieran abandonar en definitiva su territorio.

Si en Malanao nuestros asuntos no andaban muy prósperos, por desgracia
no era tampoco muy satisfactorio el aspecto de la lucha no interrumpida
que sosteníamos contra Corralat, el que al frente de sus aguerridas
tropas mermaba contínuamente, unas veces por la astucia y otras por
su valor, nuestra influencia y poderío en Mindanao.

En esta época el valeroso Marmolejo, que marchaba con refuerzos al
fuerte de Buhayen, retó al Sultán de Mindanao, el cual, si bien no
aceptó el combate personal á que éste le citaba, esperó con más de 200
embarcaciones á la única que montaba Marmolejo. Tras tremenda lucha,
en la que los moros iniciaron varias veces la retirada, y cuando
no quedaba un solo hombre útil en el champán, Marmolejo fué hecho
prisionero por Corralat; admirado este caudillo del valor temerario
del castellano, le concedió la vida y la libertad sin exigirle rescate;
liberalidad que contrasta con la orden de Corcuera para que _Marmolejo
fuese inmediatamente decapitado en Zamboanga_.

En 1646 los holandeses intentaron la ocupación de Zamboanga, y vista
la imposibilidad de ésto, el puerto de la Caldera, pero de ambas
partes fueron rechazados con grandes pérdidas.

En 19 de Enero del 1659 Esteibar, que recorría las aguas de la
Sabanilla con dos caracoas, ataca y rinde un gran navío holandés
que protegía á una escuadrilla de mahometanos. A continuación,
y aprovechando el entusiasmo que este hecho produjo en su gente,
cargó sobre Buhayen, obteniendo completa victoria, sin conseguir que
el temido Corralat admitiese combate.

La medida más impolítica que registra la historia de Mindanao se
realizó en 1663, al efectuar el abandono de la fortaleza de Zamboanga
bajo la presión de miedo que en el ánimo del Gobernador general
produjo la amenaza del pirata chino Kue-Snig.

Engreído éste, por haber arrebatado á los holandeses la Formosa,
exigió parias á los _españoles del reino de Filipinas bajo pena
de exterminio_.

Manrique de Lara, arredrado ante el peligro, ordenó la retirada de las
fuerzas que guarnecían las provincias más remotas de la capital, medida
funestísima que dió origen a nuevas y más devastadoras incursiones
de los piratas en las provincias cristianas, que con ésto sufrieron
gravísimos daños.

Desde el abandono de Zamboanga disminuyó grandemente la importancia
de los pueblos cristianos, que á costa de tantos sacrificios habían
conseguido formar los jesuitas, y ante la inminencia de perder el
fruto de tan rudos trabajos y de tanta sangre que había ésto costado,
la Compañía recurrió á la Corona, obteniendo Real Cédula, que ordenaba
la ocupación del antiguo fuerte, á fin de poder atender á la reprensión
de la piratería.

Fueron necesarias dos nuevas Cédulas Reales y que el Gobernador
general desatendiese el parecer de la Junta de autoridades para que
los jesuitas viesen conseguidos sus deseos en 1718, medida que en
aquella ocasión era la que demandaba la seguridad del país y exigía
el decoro nacional.

Zamboanga se mantuvo aunque con mucha dificultad; concluído de
reedificar el fuerte, 5.000 moros le pusieron estrecho sitio,
faltando poco para que cayera en su poder, librándolo de tamaño
desastre su gobernador Amorrea, que fuerte de ánimo supo vencer los
muchos contratiempos que acarreaban la falta de víveres y bastimentos.

En 1726 se concluyó un tratado de paz entre nuestro Gobierno y los
sultanes de Joló y Mindanao, el cual fué ratificado por el Rey al
cabo de algunos años.

En 1744 las reiteradas protestas de amistad de aquéllos y á instancias
de los jesuitas, el Rey Felipe V les dirigió afectuosas cartas
reconociéndoles su soberanía, puesto que al de Mindanao llamaba Rey de
Tamontaca por nombrarse así el pueblo que aquél habitaba, _exhortando
á ambos á que admitieran misioneros en sus estados y abrazasen la
religión católica, permitiendo asimismo que se construyeran iglesias_;
proposiciones que sirvieron de pretexto al de Tamontaca para pedirnos
bastimentos de guerra, pero esquivando la admisión de misioneros
para así evitarse el odio de sus súbditos; y en verdad que reveló
en aquel caso el mahometano, mejor sentido que los padres, porque
si no habían de hacer prosélitos, como de ello estaban persuadidos,
no tenía objeto alguno su estancia en la corte de Tamontaca, á menos
que allí pensaran dedicarse á más lucrativas ocupaciones.

En esta época el poderío de los mahometanos llegaba á su mayor apogeo
en Mindanao: nos habían arrojado de la Sabanilla, del río Grande y
de Tamontaca; el abandono de Lanao les había hecho dueños de aquellos
ricos territorios, de los que extraían grandes riquezas en productos
de su fértil suelo, y entre las razas montesas, á quienes hicieron
creer que nos habían exterminado, hacían prosélitos y reclutaban
gente de guerra.

También en aquellas fechas ayudaba á acrecentar el poderío de
los moros, las especiales condiciones sociológicas de los míseros
habitantes de los pueblos cristianos.

La tributación que estaba obligado á satisfacer el indio súbdito de
España era enorme y onerosa: contribución á la Hacienda; prestación
personal; diezmo y santorun á la iglesia, mas las _contribuciones
extraordinarias para las atenciones de guerra_, arrebataban al pobre
cultivador el total beneficio obtenido en sus industrias. A más de
ésto, la aplicación de justicia que se verificaba entre aquéllos
como si fuese ya pueblo educado en los progresos de país civilizado;
redundaba sólo en desprestigio del principio de autoridad, porque
la tramitación lenta no daba en los casos oportunos lugar á la
ejemplaridad de un pronto castigo.

El disgusto de los indios al observar que éramos impotentes para
contrarrestar á los mahometanos, los usos y costumbres del moro que
tanto se asemejaba á las suyas, y los ofrecimientos de éstos, que en
aquella época desplegaban policía sagaz é inteligente para atraerse
al indio, determinó una grande emigración á las islas del S. con la
consiguiente despoblación de las provincias cristianas.

Más de un _alcalde_ justificó esta despoblación con supuestas
invasiones piráticas, pero lo que no admitía duda, es que crecido
número de cautivos, después de rescatados, volvían de nuevo al lugar
de su cautiverio.

Porque debe tenerse muy en cuenta, que la esclavitud que el mahometano
impone en Filipinas no es la despótica de la raza blanca sobre la
negra; es sólo una especie de obligación en la que el esclavo, si
bien obedece ciegamente á su dueño y para él trabaja y por él muere,
tiene la compensación de que constituye una parte de la familia,
disfrutando en ella de todos los beneficios de la mancomunidad, y en
los asuntos de interés general toma parte alternando con el ciudadano
libre: á veces con sus mismos señores.

Desde que el Sultán Cachit Corralat con su astucia é indomable
valor consiguiera en definitiva ventajas sobre nuestro Ejército,
los Mindanaos, que no podrán apreciar las causas internacionales que
obligaron á desamparar su territorio, y creyendo que ésto era resultado
de su esfuerzo, cobraron nuevos alientos, pudiendo decirse, que desde
entonces fué permanente en aquellos mares el estado de guerra.

Si alguna vez los moros se consideraban debilitados para continuar
la lucha, ó si se veían en grave aprieto, era para ellos socorrido
recurso el de solicitar paces, que se guardaban bien de cumplir una
vez repuestos y que se consideraban con fuerzas para emprender nuevas
degradaciones en los pueblos cristianos.

En 1749 se retiró la guarnición del fuerte de Tamontaca, encargado
de proteger á los misioneros que allí se encontraban.

A poco, los moros pusieron estrecho cerco á Iligan, importante presidio
de la bahía de Misamis, que sin el aliento del padre Ducos, encargado
de su defensa, hubiese caído en poder del enemigo. Aumentados hasta
3.000, los moros atacaron á los pueblos de la jurisdicción de Misamis,
pero los monteses de Tagoloan, Cagayán de Misamis y Lubungan, reunidos
ante el peligro, los arrojan del territorio con grandes pérdidas.

La provincia de Caraga fué desvastada por los piratas llegando á
saquear á Surigao, que era la capital; Butuan tampoco se libró de
esta plaga asoladora, quedando desiertos sus pueblos más importantes.

En medio de tanto desastre se destaca el hecho heróico de Esteban de
Figueroa, que mandaba la galera Santiago. Cercado este buque el 2 de
Octubre de 1753 por 33 embarcaciones de Mindanaos Illanos, se bate con
valor temerario, hasta el momento en que persuadido Figueroa de que
la victoria era imposible por haber el enemigo invadido la galera,
dió fuego al pañol de pólvora destruyendo así las naves piratas,
al mismo tiempo que perdían la vida los 52 bizarros marinos que
tripulaban la Santiago. Y no fué aquél el último ni tampoco el más
sangriento desastre de aquella época calamitosa que distinguió á los
últimos años del pasado siglo.

El fuerte de Tandag, baluarte el más seguro y cabecera de los dominios
de la costa N., fué sitiado por mar y tierra en 1754 por todas las
fuerzas que pudo reunir el Sultán de Tamontaca, cuyo número pasaba
de 3.000 hombres é infinidad de embarcaciones. La guarnición del
castillo se componía de una compañía española y otra pampanga, que
en junto sumaban 300 hombres.

Cuando transcurridos dos meses del sitio, el hambre había diezmado á
la guarnición, una mañana lluviosa, en la que se apagaban las mechas
de cañones y arcabuces, los moros toman al asalto el baluarte,
barriendo desde aquel punto los almacenes y sala de armas donde
se habían refugiado los defensores. Conoce el castellano que no es
posible prolongar la defensa, y dando muerte á su esposa se arroja
sobre la morisma hasta caer acribillado de heridas, perdiendo la vida
como asimismo toda la guarnición; pues los moros, irritados por las
enormes pérdidas sufridas en el último ataque, prefirieron el placer
de su venganza al valor que en la esclavitud hubieran representado
aquellos infelices.

Sin la actividad incansable del padre Ducos, los moros se hubieran
enseñoreado de toda la isla: pero éste, ayudado de Afreasio, Capitán
entendido y valiente, derrotó á los moros en Panguil, Misamis, Ynitao
y otros puntos de la jurisdicción de Ylígan, causando al enemigo una
pérdida de más de 300 embarcaciones y muerte de 2.000 mahometanos,
sin contar los cautivos que fueron libertados.

Esto amenguó mucho los ánimos de la morisma y á no ser porque la
ocupación de Manila por los ingleses obligó al abandono de la activa
campaña emprendida, difícilmente hubieran podido los mahometanos
reanudar las sangrientas correrías que distinguieron los primeros
años del presente siglo, en las que puede decirse que consiguieron la
destrucción total de las provincias de Surígao y Misamis, desamparadas
por completo por el Gobierno general del Archipiélago.

La preponderancia de los Mindanaos fué en aumento hasta el año 1846
en que la aplicación del vapor á los buques de guerra inició era
de tranquilidad para los infelices indios de nuestras provincias,
marcando de modo infalible la ruina del poder pirático de los
malayo-mahometanos.

Establecidos los pequeños cañoneros de vapor, las embarcaciones
piratas perdieron todas las ventajas que por su ligereza y poco calado
para navegar en bajos y arrecifes les había dado hasta entonces
gran superioridad sobre nuestras fuerzas marítimas encargadas de
su persecución.

Méndez Núñez, Malcampo, Barcáiztegui, Apodaca, Madrazo, Ramos Izquierdo
y otros bravos marinos que dieran á la patria días de gloria, son
los encargados de mandar estas débiles embarcaciones, cuyos acerados
cascos, dirigidos por manos expertas, dieran el golpe de gracia á la
fiera chusma que durante tres siglos nos disputara el dominio de las
Filipinas. Ya no fueron los estrechos canales guarida para el pirata
en caso de peligro, ni el río desconocido refugio seguro como antes
ocurriera; á los mayores elementos acompañaron hombres de mayor bravura
y heroismo; expediciones de miles de piratas y numerosas embarcaciones
de gran porte son destruídas por uno sólo de estos pequeños barcos,
cuya dotación no excedía de 40 hombres; pero el desastre no arredra
á aquellos fanáticos, y á una escuadrilla reemplaza otra, ganosos de
renovar sus pasadas correrías, que tan fructíferas les fueran.

Deseoso de asestar el golpe de gracia á los piratas de Mindanao,
valido de la superioridad de nuestras fuerzas marítimas, el Gobernador
de Zamboanga resuelve la ocupación del delta del río Grande, centro
del poderío mahometano en aquella isla. El valor sereno del vencedor
del Callao, jefe de las fuerzas de mar, y el heroismo de Malcampo,
lanzándose al asalto de la cotta de Pangalungan desde el bauprés de
la _Constancia_, seguido de una compañía de desembarco, reverdecieron
las glorias tradicionales de la marina, llevando el terror á nuestros
enemigos, convencidos ya de su impotente inferioridad.

A la ocupación de Tumbao sigue la de Tavirán y otros puntos
secundarios, que aseguraron de una vez y por completo la dominación
de aquella parte de Mindanao.

Este fué el primer plan meditado que desde tiempos remotos se
concibiera y fuese puesto en práctica con singular energía para
obtener la sumisión completa de la isla.

Para facilitar la ejecución de este proyecto se creó en 1860 el
Gobierno general de Mindanao, dividiendo el territorio en seis
distritos y dando amplias atribuciones al Gobernador general.

En 1876 la toma y ocupación de Joló por Malcampo concluyó con el más
firme baluarte de la piratería, cuyos benéficos efectos se dejaron
sentir en Mindanao, por ser éste el punto de donde recibían armas,
municiones y cuanto necesitaban para sostener una resistencia tan
prolongada como inútil: la hora de su destrucción había sonado, y
ellos, fatalistas por temperamento y por religión, si por fanatismo
no se entregan, el convencimiento de su impotencia los ha conducido á
un extremo que tiene dos soluciones únicas y cuyo desenlace debemos
acelerar: ó el exterminio por la guerra, que á más de ser inhumano
y antipatriótico nos costaría mucha sangre y dinero, ó la atracción
por medio de una bien entendida tolerancia político-religiosa: en
este caso se necesita que en algunos puntos se trueque los fuertes en
mezquitas, y la consignación cuantiosa de atracción y espionaje no
se formalice en parte con haberes de astutos y pérfidos renegados,
sino con la asignación fija señalada á sus panditas, puesto que
rota la unidad política aquellas gentes no conservan otro lazo ni
reconocen otra solidaridad que la religiosa, y ésta es en ellos fuerte
é indestructible si no con la vida.

Del 70 al 73 nuestras armas vuelven á sufrir nuevos desastres en
Mindanao. Careaga se vé obligado á reembarcar en Bohayan, y una fuerte
columna que salió de Cottabato para someter á los indómitos habitantes
de Talayan, es completamente derrotada por Utto y sus parciales,
haciéndose necesario por ésto el abandono de Bonga y otros puntos
avanzados del río Grande.

En el año 1883 el General Jovellar, que ocupaba el mando superior
del Archipiélago, estudia con detenimiento los graves problemas que
envolvía la ocupación de Mindanao. El resultado de la información hecha
por este distinguido General, fué disponer un aumento considerable
en la consignación que para los gastos de esta isla se incluía en el
presupuesto, y venir en conocimiento de que «el sistema de pasividad
que se venía observando en Mindanao era el menos á propósito para
adelantar en la importante empresa de su gradual ocupación y dominio;
que lejos de eso, no haciendo nada en el terreno material, entendía
que se había perdido y se siguió perdiendo su autoridad moral, lo
que merced al sistema de contemporización ganaban en confianza de
su propia fuerza y poder las razas no sometidas, y era de parecer
que se debía iniciar un período de actividad sin comprometerse en
grandes y costosas operaciones».

El que así piensa y obra es digno del aplauso de sus conciudadanos;
el que torpe y abandonado por ambición derrama sangre inútilmente
contra los consejos de la experiencia, y por desidia, ya demostrada
en épocas anteriores, compromete el prestigio del Ejército y la vida
de sus subordinados, no sólo no se hace digno de recompensa, sino que
debe, como censura de sus hechos, ser relevado de puestos que exigen
más desinterés y mayor conocimiento de las prácticas militares; que
si el Gobierno puede ser desorientado en un momento por efecto de
su mismo patriotismo, ganoso del engrandecimiento nacional, la masa
grande y anónima que se llama país deba mantenerse alerta, haciendo
repercutir en el sagrado é inviolable eco del periodismo sus recelos
y censuras para desenmascarar ante esos mismos Gobiernos á aquellos
hechos cuya corrección y desinterés sean dudosos y no satisfagan
las aspiraciones unánimes de aquéllos que todo deben sacrificarlo al
prestigio de la patria.

En 1886 Terreros dominó el curso medio del río Grande, sometiendo al
temido Datto Utto, ocupando y estableciendo los destacamentos de Bacat,
Cudaranga, Lion y Pirámide.

Iniciada esta era de conquista, Weyler en 1891 dá más vigoroso
impulso á la reducción de Mindanao, estableciendo los destacamentos
de Barás, Parang-Parang y Malabang en la bahía Illana, dificultando
las comunicaciones de ésta con Lanao. Balatacán, Tangog y Liagán en
Panguil; y penetrando por la costa N. hacia la laguna, estableció la
Comandancia militar de Momungan en el trayecto que media desde Iligan
á Lanao.

Por último, este General dispuso la arriesgadísima operación de
destruír la ranchería de Marahuy, en las mismas orillas de la laguna,
operación que se realizó en todas sus partes con el más brillante
éxito.

En el año último reanúdanse de nuevo las operaciones con el objetivo
de realizar de una vez la ocupación efectiva de la laguna de Lanao. En
10 de Octubre, 25 de Noviembre, 15 de Diciembre últimos y 2 de Marzo
del actual, el Coronel D. Nicolás del Toro consigue la ocupación de
Pantar tras brillantes triunfos, en los que los moros dejaron sobre
el campo de batalla más de 80 muertos.

El 2 y 3 de Junio los moros atacan los convoyes, trabándose sangrientos
combates; el mismo día 3 se sostuvo otro combate en las inmediaciones
de Cabasaran.

El día 9 el Teniente Coronel O'Dena, que mandaba dos compañías del
7, fué atacado camino de la laguna de Cabangan, impidiendo con su
conocimiento del arte de la guerra una sorpresa, al par que conseguía
el más señalado triunfo que se registra en esta campaña.

Y si á poco nuestros soldados son diezmados por haber sido mandados
á trabajos sin el debido resguardo, el 24 de Julio, cumpleaños de la
Augusta Señora que hoy rige los destinos del país, fué celebrado con
brillante victoria, en la que los Malanaos han dejado 200 hombres en
el lugar de la lucha.

Esto prueba lo que al principio dejamos dicho; el valor de nuestros
soldados será suficiente para destruir todo obstáculo que se le oponga
hasta conseguir queden por España los territorios de Lanao; pero en
cambio, lo que no podrá evitar, lo que es imposible se consiga ni aun
con la punta de las bayonetas, es que aquellas gentes, fanáticas por
sus creencias religiosas, admitan sin sangrienta protesta la ingerencia
de extraños en sus usos y costumbres, y más que nada que se trate de
ejercer presión alguna en lo que respecta á las creencias religiosas.



Descripción Geográfica.


Esta grande y privilegiada isla, la segunda en extensión del
Archipiélago filipino, se encuentra situada entre los 5º 36' y 9º
40' latitud N. y 125º 30' y 130º de longitud oriental del meridiano
de Madrid.

Los mares que la bañan son el Pacífico al E.; por el N. y O. los de
Mindoro y Visayas, y al Sur el mar de Joló ó de Celebes.

Su extensión no está precisada con exactitud, pero puede calcularse
sin grande error en unos 94.000 kilómetros cuadrados.



Hidrografía.



Costas.


De D. Camilo de Arana y otros autores, tomamos algunos de los
siguientes datos:

_La costa S. de Mindanao_, comprendida entre Zamboanga y Pollok,
presenta tres entradas notables, tales como el seno de Sibuguey,
el de Dumanquilas y la gran bahía ó golfo de Illana; todas tres se
hallan rodeadas de montes que forman la gran cordillera central que
corre la isla de E. á O.; las ramificaciones de esta cordillera se
dirigen, la principal hacia Zamboanga y las otras menores que bajan
á formar las tierras, comprenden el seno de Dumanquilas separando el
seno de Sibuguey del golfo ó bahía Illana.

Esta bahía se halla separada de la de Pangil en el ángulo SO. de la
bahía Iligan, que se abre en la costa N. de Mindanao por un istmo de
unas 15 millas de ancho, que en otro tiempo ha servido de paso de una á
otra costa y que parece no presenta grandes dificultades el efectuarlo.

_Seno de Sibuguey._--Desde la salida NE. del canal de Sacol, la costa
de Mindanao corre 53 millas al NNE., y recurvando después avanza unas
30 millas hacia el S. formando el espacioso seno de Sibuguey, que por
la parte SE. termina en la isla Olutanga. Las costas de este seno se
hallan bordeadas de varias islas y las puntas de pequeños arrecifes;
pero en la parte SE. éstos se extienden cerca de 7 millas hacia el
medio del seno.

_El grupo de Panubigan_, formado por 15 pequeñas islas y varios
islotes, se extiende á lo largo de la costa de Mindanao, entre la punta
de la isla Pitás, inmediata á la visita Bolon, y la punta Coroan que
dista 6 millas al N. de la primera.

Estas islas son frondosas, limpias y acantiladas en su mayor número;
forman entre sí y con el pequeño bajo fondo ó playa de la costa,
estrechos canales de 5, 11 y 15 metros de profundidad; las islas
Bacungan y Paton, que son las más exteriores, se destacan 2 millas de
la costa y están unidas por un corto arrecife, como también acontece
al conjunto de islotes llamados Arcillas, que se hallan pegados al
cerro Panubigan; al S. de este cerro desagua el riachuelo Maalat. La
isla Palmabrava, la más N. del grupo, está rodeada de un bajo fondo
que se extiende 1/4 milla al NO., que vá casi á unirse con el que
despide la costa; esta isla forma con la restinga de la punta Coroan
un limpio y pequeño ancladero de 12 metros de fondo.

_Puerto Banga._--Es un pequeño, limpio y abrigado puerto, que se
extiende unas 2 1/2 millas de NE. á SO., con un ancho máximo en la
mitad de su longitud de una milla. Un islote, que se halla entre
las puntas que forman la boca del puerto, la divide en dos canales
profundos de 1 1/2 cable de ancho; el canal del E. está limitado
por los cantiles del arrecife que la punta E. de la boca despide al
SO. con 2 1/4 cables de extensión, y el que el islote de la entrada
proyecta 3 cables hacia el S. En este canal se sondan 23 á 25 metros,
fondo que vá disminuyendo progresivamente hasta sondar 3,3 metros en el
interior del puerto. Sus costas son acantiladas y el mejor fondeadero
se halla entre 18 y 16 metros á media distancia entre la punta E. de
la boca y un islote que está al N. y sobre la costa del puerto.

_Isla Olutanga._--Es muy baja; se halla cubierta de mangles y
rodeada de arrecifes de piedra, cuyo veril peligroso acabamos de
describir. Forma con la tierra firme de Mindanao un canalizo angosto
y de bastante fondo, por el que pueden pasar falúas y pequeños
cañoneros, y dos pequeños y abrigados fondeaderos; por medio del
expresado canalizo puede pasarse del seno de Sibuguey á su inmediato
al E. de Dumanquilas.

_Seno de Dumanquilas._--Se halla comprendido entre la extremidad
S. de la isla Olutanga y la punta Flechas ó Baganian, que demora
33 millas al E. 10º N. de la anterior; profundiza 25 millas al N.,
formando la ensenada de Dumanquilas, propiamente dicha, en el centro;
á su parte O. las llamadas Tantanang y Tumalung, y al E. la de Maligay;
todas ellas son abrigadas y de braceaje cómodo para cualquier clase de
buque, aunque encierran varios islotes y pequeños bajos, acantilados
en general.

Los montes Tres Reyes y el Kaladis ó Lapiranan, terminación de una
de las estribaciones hacia el S. de la cordillera principal que de
E. á O. corre la isla de Mindanao, dominan la costa occidental del
seno de Dumanquilas.

_Senos de Tantanang y de Tumalung._--Se forman entre la costa NO. de
la isla Olutanga y la tierra firme de Mindanao; su entrada, abierta
al SE., se halla comprendida entre los puntos Lapat y Taguisián,
distante 5 1/2 millas entre sí.

El _seno de Tumalung_ es una entrada que profundiza 3 1/2 millas para
el S. en la isla Olutanga, de cómodo braceaje y resguardado de todo
tiempo, que comunica al N. con el seno de Tantanang y al O. con el seno
de Síbuguey, por el sucio canalizo que separa la Olutanga de Mindanao.

_Seno y puerto de Dumanquilas._--La bahía ó seno de Dumanquilas
abierto al S., tiene su entrada comprendida entre la punta Lapat, que
como queda dicho despide bajo fondo que avanza 2 millas hacia el E.,
y la punta Dumanquilas, que es limpia y de proximidades hondables:
con un ancho de 12 millas entre las expresadas puntas, profundiza 16
millas hacia el N., y estrechando á media distancia forma después un
abrigado puerto de buen braceaje y tenedero entre las pequeñas islas
y diferentes ensenadas que encierra, pues se sondan de 30 á 15 metros
en toda la bahía y 9 metros muy cerca de sus costas.

_Seno de Maligay-Banganga._--Se abre inmediatamente al E. de la
limpia y escarpada punta de Dumanquilas; tiene 5 millas de ancho en
su entrada y profundiza otro tanto hacia el NE. pero el bajo fondo y
arrecife que de las costas de esta parte se extiende hacia el SO.,
con fondo variable sobre el de 6,8 á 3,3 metros en su extremo,
reducen la mitad próximamente la extensión del seno.

_Bahía Illana._--Es un pequeño golfo que profundiza unas 27 millas al
N. en la costa S. de Mindanao, comprendido entre la punta de Flechas
y la punta de Tapian, distantes 40 millas entre sí.

A su parte NO. encierra las sucias ensenadas de Dinas y Pagadián,
y en la del SE. se halla el puerto de Pollok y desagua el río Grande
de Mindanao. Se halla separado de la bahía de Iligan, que se forma
en la costa N. de la isla, por un istmo de unas 13 millas de ancho.

_El fondeadero de Barús_, en el seno de igual nombre, se halla formado
por la isla Ibus y la costa; esta última es limpia hasta el río, que
desagua frente á la isla, y cuya barra destaca bancos de arena. Está
abrigado de todos vientos, excepto de los del tercer cuadrante; la
sonda en el fondeadero es de 18 metros, arena y conchuela. La parte
N. de la isla Ibus despide arrecifes de piedra que salen 2 cables para
fuera. La población mora se halla diseminada bajo el cocal que hay en
la orilla derecha del río. Su Datto mantiene frecuentes comunicaciones
con la gente de Lanao. Si hubiese que hacer aguada ó ir á tierra,
se deberá efectuar con precaución.

_Puerto de Pollok._--Situado al E. de la gran bahía ó golfo de Illana,
se halla comprendido entre la punta Mariga-bató (piedra colorada)
al S. y la punta Panga (quijada) al N., distantes 4 millas entre
sí. Profundiza 5 millas al E., formando en la costa N. los senos de
Quidamak y Sugut, y en la del S. otro más espacioso que encierra al
E. el fondeadero del establecimiento de Pollok y á su parte O. el de
Paran-Parang. Este puerto es abrigado, limpio, de mucho braceaje, y
aunque abierto al O. le protege la isla Bongo, que se halla delante
de la entrada. Rodea á toda su costa un arrecife madrepórico muy
acantilado, que en la del N. sale muy poco hacia fuera, pero que en
la del S. avanza 2 y 3 cables, llegando á extenderse en la del E.,
al S. del seno de Sugut, una milla larga hacia el SO. hasta llegar á
marcar la punta O. de este seno al N. 2° O. y la punta Lalayanga al
E. 16° S.

La entrada en este puerto no ofrece dificultad alguna; sin embargo,
la marca más notable que puede servir de guía es un montecillo
aislado que se vé en el fondo de la ensenada comprendida entre la
punta Lalayanga y la de Mariga-bató.

_Seno de Parang-Parang._--El seno SE. del puerto se llama
Parang-Parang; al S. del cogonal grande que en él se vé, desemboca
el río del mismo nombre, que tiene muy poco fondo, apenas se puede
entrar con bote; su agua es muy buena y abundante; después de varios
saltos se une con el río Simoay, al principio del curso de éste y
antes de pasar por las lagunas de Balob. Al N. de la desembocadura
del río hay una pequeña población de moros, que son amigos; no así
los más internados y de Balob, que son malos.

_Bahía de Saranganí._--Se halla situada á 11 millas al N. de la
extremidad meridional de Mindanao; profundiza según la carta unas 15
millas al N., y su entrada, comprendida entre la punta Bulaluan al O. y
la punta Lumban (incierto), tiene 7 millas de ancho. Es una bahía muy
acantilada y de mucho braceaje, y para fondear en los senos que forman
sus costas es preciso hacerlo muy cerca de tierra y amarrarse á ella,
pues á poco que garre el ancla se cae repentinamente á mucho fondo.

Un arrecife madrepórico que se extiende cerca de una milla hacia fuera
rodea la punta Bululuan y corre bordeando las costas O. y N. de la
bahía, formando entradas á los fondeaderos que hay en ellas.

Toda la costa O. es muy árida y el cogon mismo es muy raquítico; está
formada de grandes llanuras que se extienden al NO. y N. cubiertas
de esa yerba donde abundan los venados.

El monte volcánico Matutung (quemado), que demora á unas 9 millas al
N. 1/4 NE. del pueblo de Mluk, y está en el ángulo NO. de la bahía,
es muy elevado y se vé á mucha distancia.

_La punta S. de Mindanao_, cabo Sarangani ó punta Tinaca, está
formada de tierra alta y montañosa, que puede verse á 12 leguas
próximamente. La costa O., que desde Sumban corre próximamente al
SSE. hasta la punta Tucapanga, forma pequeños senos y es limpia,
excepto en la medianía del frontón llamado Siepblut (punta Talayan),
donde el arrecife sale para fuera cerca de una milla.

_Islas Saranganí._--Estas islas, en número de dos y un islote,
se hallan á 6 millas de la punta S. de Mindanao. Demoran entre sí
NE. SO., y las separa un profundo freu de 1 3/4 milla de ancho que
queda reducido á un canal de unos 8 cables por el arrecife que despide
la costa E. de la isla occidental ó Balot; la isla oriental se llama
Saranganí. Los naturales las distinguen con el nombre de Balot-marilá
(isla grande) á la mayor ó del O. y con el de Balot-paridó (isla
pequeña) á la menor ó del E.

El paso que estas islas forman con la costa de Mindanao es profundo,
limpio y expedito.

_Isla Balot grande._--Es la más elevada y más cultivada de las dos,
y está habitada por unas 1.500 almas entre _Sanguiles_ y _Vilanes_;
próximamente en su centro se eleva un volcán que á veces echa humo,
cuyo cráter tiene 130 metros de altura sobre el mar; visto del NO.,
éste aparece entre dos picos. En el extremo SO. de la isla hay otro
monte también volcánico más pequeño, y en el SE. una colina de 330
metros de altura. Las costas N. y E. se hallan bordeadas de un arrecife
que en algunas sale más de una milla para fuera; en las del S. y
O. se halla tan pegado á tierra, que puede decirse que son limpias.

Las puntas Lajan, Ala y la que sigue, son bajas, de mangle y
piedras. Al S. de la última hay un islote bajo llamado Mauru, por
dentro de la cual puede pasar un bote de media marea en adelante.

_Seno de Duvao._--Se halla situado en la extremidad oriental de la
costa meridional de Mindanao; en su entrada, formada por la punta
Calián al O. y el cabo de San Agustín al E., tiene 30 millas de ancho
y profundiza más de 60 millas para el N., reduciéndose á 7 millas de
ancho en el fondo, donde desagua el río Hijo.

Comprenden este seno, al O. la cordillera de los montes de Apo, que
corren paralelamente á la costa, en cuya parte central se levanta
dominando el gran volcán del mismo nombre, tal vez el más elevado de
la isla, que sólo á grandes intervalos dá ligeras señales de actividad,
y al E. la extremidad de la gran cordillera que desde las inmediaciones
de Sinigao se dirige hacia el S. y termina en el cabo de San Agustín.

Las costas del seno son en general elevadas, limpias y acantiladas,
y en la parte N. se hallan las islas Samal y Talicut.

La costa O., desde la punta Calián corre próximamente 36 millas al
NNO. hasta el puerto de Malalag, y de aquí 26 millas al NNE. hasta
el pueblo y río de Davao ó de Vergara. Parece que la ensenada de
Casilaran despide a regular distancia arrecifes de piedra y arena,
y que el puerto que se forma á su parte S. E. es abrigado y capaz
para buques de algún porte.

Todo este trozo de costa es limpio y de mucha profundidad hasta muy
cerca de tierra.

_Cabo San Agustín._--Rebasadas hacia el E. las islas de Saranganí,
y ya sobre el meridiano de Caburan, se avistan con tiempos claros al
NE. 1/4 E. dos montes bajos y muy semejantes que figuran islotes y
son las tierras que determinan el cabo de San Agustín.

_Bahía de Pujada._--Esta hermosa bahía es de los primeros puertos
de la isla de Mindanao. Tiene unas 10 millas en su mayor largo del
SE. al NO., y como 5 en el meridiano más ancho, que es el que pasa
por la visita de Mati.

Las costas son montañosas en toda su parte S., y hacia el N., donde
hay también una cordillera que es la más elevada, se extienden
largas planicies y amenos valles, surcados de ricas aguas entre
las lomas que forman aquellas tierras. Son inmejorables para toda
producción; los bosques, en su mayor parte de árboles de canela,
abundan también en las clases de maderas más recomendables para
lujo y construcción. Producen la mejor clase de almáciga y cera,
quizás de toda la isla, y en sus playas, á más de exquisitos peces,
se encuentra la tortuga de carey y alguna concha. Está, en fin, dicha
bahía, por sus inmejorables condiciones, llamada á figurar entre los
primeros puertos del Archipiélago.

Pueblan sus tierras diferentes razas de infieles, que son tagacaolos,
mandayas y algunos moros. Todos, aunque no sometidos, son pacíficos,
y cambian los productos que recogen en los montes donde viven por
efectos diversos para sus trajes y adornos.

Delante del fondeadero (ensenada de Caraga) hay un barranco como
de 45 metros, el cual ha de franquearse para ir á la población, que
está á cubierto de los rayos solares por extensos plantíos de cocos,
los cuales marcan su situación desde la mar. Hay una mala escalinata
hecha con troncos de árboles para facilitar la ascensión á dicho
pueblo; y del tercio bajo de este barranco dirige sus aguas al mar,
bañando los primeros escalones de aquella rara maroma, un manantial
con buen agua aunque algo escasa. En él y dentro del río á muy corta
distancia de la barra, puede hacerse aguada.

_La ensenada de Bislig_ se halla comprendida entre la punta Tagtaba
al S. y la de Maslic al N.; el islote Masaburon, que está en medio
de la entrada, protege á la ensenada y divide aquélla en dos canales;
el islote despide hacia el E. y O. bajos que se extienden 5 cables. En
la medianía del Canal del Sur hay dos bajos de piedra, tan acantilados
que muy cerca de ellos se sondan 117 y 84 metros de fondo; pasados
éstos sigue la costa S. de la ensenada muy limpia; la costa N., al
contrario, es muy sucia y no debe atracarse á menos de 6 cables. En
el fondo de la ensenada y á la orilla derecha de un pequeño río,
se encuentran el puerto y pueblo y Comandancia militar de Bislig;
éste, con sus visitas anejas, componen un total de 4.300 almas.

El fondeadero se encuentra frente al pueblo por 6 á 7 metros, arena
y fango, y está completamente abrigado de todos vientos.

La costa, de la ensenada de Bislig hasta la de Liangan, que se halla
á unas 11 millas más al N., es muy sucia, bordeada de bajos de arena
que descubren, cuya aproximación es peligrosa; en este trozo de costa
se encuentran algunos fondeaderos, pero todos ellos arriesgados de
tomar y en costa abierta al Océano Pacífico.

La extremidad N. de la costa de Mindanao se halla formada por la
terminación de la extensa cordillera que corre la costa oriental de la
isla en toda su longitud de N. á S. Esta punta es de mediana altura,
de piedra obscura, limpia y acantilada; forma con la extremidad S. de
la isla Panaon el estrecho ó paso de Surigao.

_La costa_, en general, se dirige desde las tierras de Madilao hasta
la boca del río Butuan, que desagua en el fondo y á la parte E. de
la ensenada del mismo nombre, formada por las vertientes occidentales
de los montes Urdaneta, de 1892 metros de altura, y las del grupo de
montañas que demora á 25 millas al NNO. de aquél, á unas 3 millas de
la costa, grupo compuesto del monte Agudo, de 1.003 metros, del monte
Satélite, de 995 metros, con el monte Tendido por estribación hacia
el N. A unas 6 millas al SO. 1/4 O. próximamente, se vé otra montaña
terminando en doble pico. Todo este trozo de costa es bastante regular,
con alguna inflexión al E., limpia y acantilada, con playas de arena
intermediadas de frontones de piedra. A 13 millas al S. de la punta
Madilao se encuentra, sobre terreno elevado, la visita de Malimon,
y á 7 millas al N. de la boca del río Butuan se halla el río y visita
de Tibay. Falta reconocer detalladamente esta porción de costa.

_Bahía de Butuan._--Es una espaciosa ensenada abierta al N. de 21
millas de ancho entre la costa que acabamos de describir y la punta
Divata, que la limita al O., profundizando en forma rectangular cerca
de 11 millas; en el ángulo del E. desemboca el río Butuan, y en el del
O. se encuentran la visita Nasipit y el pequeño río de igual nombre
separados por una costa baja de 13 millas de extensión en el fondo
de la bahía cubierta de manglares y bajos fondos poco salientes. De
Nasipit á la punta Divata, la costa sigue 8 millas al NNO. cercada
de arrecife que sale 1/2 milla para fuera con 8 á 10 metros de fondo
arena en su cantil.

_Punta Divata._--Extremidad occidental de la extensa bahía de Butuan,
es baja de arena y está rodeada por el arrecife que, arrancando en
Nasipit, termina 3 millas al S. de esta punta.

_Punta Sipaca._--Demora 16 millas al O. 1/4 SO. de la punta Divata;
se reconoce fácilmente por hallarse formada por un cerro cónico
de bastante altura y poco arbolado y por el baluarte ó atalaya que
tiene encima.

_La costa_ comprendida entre las puntas Divata y Sipaca está formada
de playas de arena, alternadas con otras de manglares y de frontones
de piedra, con restingos poco salientes. Se encuentran buenas aguadas
y pocos fondeaderos.

_Fondeadero de Catarman._--Lo forma un playaje y un manchón de arena
de una milla próximamente de extensión, comprendido entre dos puntas
bajas que se hallan en el mismo meridiano; la del N. tiene encima un
fuertecillo arruinado y la del S. algunos cocales.

El pueblo de Catarman se halla en la parte N. de la playa.

Barajando la costa desde Catarman para el N. y E. se encuentran
varias puntas no muy limpias hasta el pueblo de Mambajao. En el
río que desagua cerca del pueblo pueden entrar lanchas á pleamar y
abrigarse de los vientos del tercer cuadrante.

_Bahía de Macajalar._--Es un extenso seno abierto al NO., comprendido
entre la punta Gorda y la punta Salauang, que dista 16 1/2 millas al
O. 15° S. de la primera; profundiza 12 1/2 millas al SE. y en el fondo
desemboca el río Cagayan. La costa oriental de esta bahía es más alta
y acantilada que la occidental y se halla formada de playas de arena
separadas por un frontón bajo y plano, que es lo más saliente de la
costa de la bahía y cerca del cual desaguan dos riachuelos.

Inmediatamente al S. de punta Gorda y al N. del pueblo de Hassaan
se abre una ensenada llamada de Cabulig, en la que puede fondearse
quedando bien abrigado de las dos monzones, pero es preciso hacerlo
muy cerca de tierra para poder coger de 20 á 25 metros de fondo arena
fangosa. La visita de Cabulig ofrece algunos recursos; además, sobre
la misma se encuentran las aldeas de Tuan y Agasan.

La costa occidental está formada de playas de arena, es limpia y
bastante acantilada, pues únicamente la punta Malugán despide una
restinga que sale 7 cables para fuera; en ella se encuentran los
fondeaderos de Opol y de Alubugit. El centro é interior de la bahía,
aunque muy hondables, no están sondados.

_Bahía de Illigan._--Es otro brazo de mar, de figura rectangular,
abierto exactamente al N., que profundiza en la costa más de 20 millas,
cuya entrada, limitada al E. por las tierras de punta Panaon, y al
O. por las de punta Bombón, tiene más de 32 millas de ancho. En su
ángulo SO. se abre el puerto de Misamis, que en forma de canal se
interna en esta dirección más de 15 millas. Las tierras que limitan
esta bahía, acantilada y limpia, al E. y al O., son estribaciones
de la gran cordillera que en dirección de E. á O. atraviesa en gran
parte la isla de Mindanao.

Toda esta parte de costa es muy acantilada á corta distancia, limpia
y formada de puntas poco salientes, con playas de arena y frontones
de piedra.

La costa del fondo de la bahía forma dos ensenadas separadas por
la punta Binuni, que se halla próximamente en el punto medio de
su longitud.

_Bahía de Panguil._--Se encuentra en el ángulo SO. de la bahía de
Illigan, se interna en esta dirección 10 millas en forma de un ancho
canal, y termina en una espaciosa dársena circular de 5 millas de
diámetro, casi completamente obstruída por su poco fondo. Su abra,
delante de la boca, se halla comprendida entre la punta Tabú al O. y
Biani al E. Las tierras de la costa occidental las forman las faldas
orientales del monte Malidang, de 2.610 metros de altura sobre el mar,
y el menos elevado, que se halla 3 millas al SSE. de él. Sobre su
costa oriental, al S. del puerto de Misamis, se elevan tres montes,
culminando el de 705 metros de altura, que dominan toda la costa
E. de esta bahía.

_El fondeadero de Misamis_ se halla cerca de la entrada sobre la costa
O., comprendido entre la punta del Fuerte al N. y la punta Pulut,
terminación de la falda E. de la colina Bucayán, que se encuentra
una milla al SO. del fuerte. Es un fondeadero muy cerrado y abrigado
de todo viento y mar para toda clase de buques, los que pueden estar
atracados y con plancha á tierra enfrente de la población vieja en
8 metros de fondo arena.

_Seno de Dapitan._--Se halla comprendido entre la punta Tagolo al
N. y la de Sicayac al S.; tiene 2 1/2 millas de ancho en su entrada y
profundiza 2 millas al SE.; se halla abrigado de todos vientos, excepto
los del tercer cuadrante, y tiene muy buen braceaje, encontrándose
de 30 á 32 metros arena y piedra en la medianía de la entrada, y 8 á
10 metros arena en el fondeadero, que se halla delante del pueblo de
Dapitan. Entre este pueblo y la punta Tagolo hay otro puerto llamado
Talaguilong.

_El seno de Sindangan_ se halla limitado al E. por la punta Danigan
y al O. por la punta Banigan; tiene 17 millas de extensión, es muy
acantilado y de mucho braceaje, y profundiza unas 5 millas en la costa.

_Puerto de Santa María._--Este abrigadísimo puerto, propio para
toda clase de buques, se encuentra inmediatamente al S. de la punta
Balangonan. Se halla abierto al NO. y profundiza cerca de una milla en
la dirección opuesta, formando en el interior dos pequeñas dársenas,
con 23 á 20 metros de fondo fangoso y 16 metros casi tocando á
la costa, en las que puede resguardarse cualquier buque del mayor
_vaguio_.

Las costas del puerto se hallan rodeadas de un pequeño arrecife
acantilado, que en las puntas de la entrada de la dársena pequeña ó
del O. salen próximamente un cable para el N.; el canal suele estar
señalado por las valizas que ponen los naturales en las extremidades
de estas restingas.

El ancho de la boca es de 2 cables con más de 66 metros de fondo,
sondándose de 26 á 28 metros en medio del puerto, y poco menos
atracados á los cantiles de la costa.

Las tierras que rodean el puerto son poco elevadas y cubiertas de
bosque virgen; entre las maderas de construcción de que abundan sus
montes se halla la teca.

La aguada puede hacerse en un riachuelo que hay á la parte E. del
puerto.

_El puerto Caldera_ es pequeño y sólo puede contener cuatro ó cinco
buques que no calen más de 1'9 metros. El canal de la boca sólo tiene
67 metros de ancho y 3'6 metros de agua á bajamar, y hay que pasarlo
á la espía. El fondeadero está á la parte SO. del puerto, pues todas
las demás orillas son muy bajas, y es de temer que vaya cegándose
este refugio á causa de los corrales de pesca que constantemente
existen dentro y en la boca del puerto.

Las grandes llanuras que se extienden detrás de este puertecillo
están regadas por diferentes riachuelos.




Ríos.


Debido á la gran extensión y abundancia de aguas de este país, sus
ríos son caudalosos, y navegables varios de ellos en una gran parte de
su curso. Las grandes llanuras que cruzan algunos de éstos permiten
que en sus orillas se formen infinidad de esteros ó canales que,
internándose en distintas direcciones, sirven de excelentes vías de
comunicación, facilitando la exportación de los productos.

El río más importante de la isla, tanto por el caudal de aguas que
arrastra como por la longitud de su curso, es el _Butuan_.

Tiene su nacimiento próximo al seno de Davao, marcha de S. á
N. atravesando casi toda la isla hasta desembocar en la ensenada de
su nombre.

Su curso es de 378 kilómetros.

Este río es navegable en una larga extensión, pero los grandes troncos
que arrastra en las épocas de lluvias hace su navegación muy peligrosa.

_El Pulangui, ó río Grande de Mindanao,_ sigue al anterior por el
caudal de aguas y por la extensión ó curso por él recorrido.

La cuenca del río mencionado es inmensamente rica y está admirablemente
dispuesta para el desarrollo de la agricultura, tanto por la variedad
y abundancia de sus productos como por las facilidades que para la
exportación ofrece el que sus aguas sean navegables en todo su curso;
ésto contribuye principalmente á que se considere á esta parte de
Mindanao como de las más ricas y apropiadas para la colonización;
por más que hay que tener muy presente que, debido á circunstancias
que no mencionamos por ser ajenas á la índole de este trabajo, se
ha exagerado de un modo fabuloso la importancia que bajo el punto de
vista comercial tienen en la actualidad sus producciones, alejándose
mucho de lo que verdaderamente es hoy aquel territorio.

En general, las orillas del río Grande presentan llanos, excepto en
muy contados puntos, donde se levantan collados, lomas y pequeñas
colinas, tales como las de Nuluig y Cudaranga, donde situaron los
moros una formidable _cotta_ el año 86; Cabalucan, Boayan y Cabaenygan,
cubiertas todas ellas de espeso arbolado y circundadas de manglares y
terrenos pantanosos que los moros procuran aumentar para que les sirvan
de obstáculos ó defensas naturales á los fuertes en ellas situados.

Una gran parte de los terrenos inmediatos á sus orillas se encuentran
ocupados por grandes carrizales formados por plantas que aunque afines
son de distinta especie (las hay juncáceas, gramíneas y cyperáceas),
pero todas ellas muy parecidas, por lo que se les dá un sólo nombre
común.

Los cogonales ó carrizales, según la situación del terreno, adquieren
más ó menos desarrollo y según éste tiene distintas aplicaciones. El
cogón bajo y de poco cuerpo es bueno como pasto y el alto ó carrizal
sólo se emplea en las localidades donde escasea la _nipa_, para suplir
á ésta en la techumbre de las viviendas; esta clase llega á adquirir
una altura tal que cubre á los jinetes, y dificulta de tal modo el
paso que puede conceptuarse como un verdadero tormento el tener que
atravesar un cogonal en las horas del sol.

Habiendo visitado personalmente una gran parte de los terrenos bañados
por el río Grande, hemos podido observar, como ya se desprende de la
relación de un viaje por dicho río que refiere el ingeniero Sr. Vidal
en la _Memoria sobre el ramo de montes_, que sus tierras con ser buenas
y aún de la mejor calidad, hoy no pasa su cultivo del arroz, maíz y
azúcar, y ésto en cantidad que poco ha de exceder á las necesidades
de sus 80.000 habitantes, consistiendo la principal riqueza, como
artículo de exportación, en el producto de los magníficos cocales,
que se extienden formando bosques inmensos en sus orillas y que sólo
contando con grandes elementos para la roturación y saneamiento
de las grandes extensiones ocupadas por carrizales, desecación de
pantanosas llanuras y destrucción de la enorme plaga de langosta que
pesa sobre ellas, cuyos efectos destructores hemos podido apreciar
personalmente en el año 86, se podría dar cima, con probabilidades
de éxito, á cualquiera empresa colonizadora que se proyecte; de otro
modo, allí no se puede hacer nada, la colonización individual en esas
condiciones sólo serviría para que tuviéramos en aquellos terrenos y en
contacto con los moros una representación raquítica y pobre de nuestro
modo de ser y adelantos que sólo redundarían en nuestro desprestigio.

La extensión de la cuenca del Pulangui será de unos 12.000 kilómetros
cuadrados, y su mayor anchura es de unos 50 kilómetros.

El curso de este río puede dividirse en tres regiones, con arreglo
tanto á su situación hidrográfica como á la influencia que ejercemos
sobre los habitantes de los territorios por él bañados.


    1.ª Aquella en que nuestra dominación es más efectiva, ó sea
    desde Tumbao hasta su desagüe en el mar por los dos brazos en
    que en dicho punto se bifurca, que comprende un trayecto de 16
    á 20 millas.
    2.ª Desde Tumbao hasta los últimos puntos militares establecidos en
    sus orillas, en cuya parte, que comprende unas 20 millas, nuestra
    dominación sólo es nominal, sin que por ahora pueda contarse con
    aquellos territorios para empresa colonizadora de ninguna especie,
    por la resistencia que á ello opondrían sus habitantes.
    3.ª Desde estos puntos militares hasta las lagunas, territorios
    tan poco conocidos que puede asegurarse que todo cuanto se haya
    dicho acerca de ellos, son sólo hipótesis fundadas en ligeros
    conocimientos, insuficientes todos ellos para que puedan servir de
    base al estudiar proyectos de colonización de alguna importancia.


El calado de este río varía mucho en cada época y por la influencia
ejercida según la cantidad de aguas que en él viertan las lagunas,
pudiendo citar como ejemplo, el hecho que el señor Vidal cita en su
_Memoria sobre el ramo de montes_, de haber visitado dicho río en
un trayecto de 163 kilómetros, embarcado en un cañonero de guerra,
cuyo calado medio era de seis piés.

Nuestra dominación en el río Grande no pasaba antes de la campaña del
General Terreros, terminada en principios del 87, del destacamento
ó fuerte de Tumbao, punto donde el río se divide en dos brazos,
que son los que forman la isla de Cottabato.

Posteriormente á la fecha citada, los moros han prestado vasallaje
de modo efectivo; y para asegurar el completo dominio sobre ellos,
se han construído nuevos fuertes, emplazados algunos de ellos, como
el de Bacat, en los mismos terrenos de Utto, en el punto donde un
gran estero vierte sus aguas en el río.

Después de los dos ríos mencionados hay otra infinidad de ellos,
navegables en gran parte, pero por lo general de muy corto curso y
poco conocidos hasta el día.

En el distrito de Zamboanga se encuentra el «Nahuan», que baja de los
montes de Polombato, y surte de agua á la capital y algunos de sus
pueblos inmediatos. El Sinonog desciende de las montañas de Cabigan;
en este mismo punto nace el Dumalón.

El Dumanquilas, en el puerto del mismo nombre. El de San Ramón,
que pasa por la colonia de su nombre, y otra infinidad de ellos
que por su poco curso y rápida pendiente se hacen muy temibles en
sus avenidas, las que causan bastantes daños. Otros, como el Cauit,
Tumbaboso, Mahasen, Caragasan, que encauzados en los esteros son muy
útiles para la agricultura.

En la provincia ó distrito de Misamis se cuentan más de 18 ríos;
mencionaremos sólo el Agusan, que sirve de desagüe á la laguna de
Malanao con un curso de 40 kilómetros; el Cagayan, éste se divide en
dos brazos que toman direcciones opuestas, al E. el uno y al O. el
otro; y el Iligan, el Lubungan, Tingle, Polo y Palaven al SO. de
Dapitan.

En el distrito do Surigao desagua el Butuan ya mencionado, que nace
en el terreno de Davao en la proximidad a la costa S. de la isla;
los demás del distrito no tienen importancia, pues la configuración
topográfica del terreno hace que todos mueran, con muy poco curso,
en el Butuan ó en las playas del Pacífico.

En la costa E. hay algunos que llevan sus aguas al Pacífico. El
Tandag, Tuanga, Mandog, Bislig, Tago y Botel son los más caudalosos,
pero sólo navegables para embarcaciones menores (estos últimos están
comprendidos en la comandancia militar de Bislig).

Los ríos de Cottabato son muchos é importantes; se encuentran muy poco
explorados. Del Pulangui ó río Grande ya hemos hablado en otro lugar.

En la bahía Illana desaguan el Baras, Maisin, Cucamalat, Simuad,
Sugut, Matabul, Amplajan y Tubunse.

De los seis ríos del distrito de Davao, tres son importantes: el Davao,
de ancho cauce y caudaloso, es navegable para embarcaciones de poco
calado. El Tagún y el Hijo tienen bastante caudal de agua, y el último
aseguran se comunica con el Butuan, lo que de ser cierto facilitaría
las comunicaciones entre las costas S. y N. Menos importantes son el
Quinacot, Santug y Sumulog, que desaguan en el seno de Davao.




Lagunas.


Las de Mindanao son muy numerosas y algunas de relativa importancia
por lo muy poblados que están los terrenos inmediatos, y lo valioso
de los productos que en los mismos se cosechan.

_Malanao_, entre Misamis y la bahía Illana, es muy extensa y poblada,
cosechando en sus inmediaciones gran cantidad de palais y de excelente
café. Su extensión es de 14 millas de E. á O. y 6 de N. á S. Es muy
profunda y contiene varias islas. Sus habitantes son mahometanos.

Al objeto de poder ilustrar la opinión con noticias ciertas de esta
laguna, copiamos las siguientes notas de un viaje á Lanao realizado
por D. Antonio Martel y Gayangos, que acompañaba al Gobernador de
Cottabato D. José Urbano (publicado en el _Boletín de la Sociedad
Geográfica de Madrid_).

«Después de una gran bichara se le dijo al Sultán que saldría un
cañonero para la bahía Illana y se traería al Datto Amirol nuevamente
nombrado; el Sultán no sólo escribió varias cartas para los Sultanes
y Dattos de aquella parte, sino que dispuso fuera una embarcación
de su propiedad engalanada para recibir al Datto Amirol, y en ella
varios Dattos principales de su ranchería; á las cinco y media de la
mañana salimos en el cañonero dirigiéndonos á Malaban, cerca de Baras,
llevando á remolque la vinta del Sultán con los Dattos, que tocaban el
agua; llegamos á Malabang, y una de las primeras cosas que divisamos
la bandera española izada en el antiguo fuerte español, gloria de
nuestros antepasados; la alegría rebosaba en nuestros semblantes
como españoles, al considerar que hace muchos años dominábamos la
mayor parte de esta isla; pero al recordar ésto sentíamos el que
hoy no estuviésemos enteramente posesionados de ella; sin embargo,
nuestra bandera ondeaba en la cumbre más alta. Al NE. de Balulao
está el fuerte á que nos referimos, del tiempo de Corcuera; esta
fortaleza está muy bien conservada, la parte que mira al río debió
ser rectangular; figura que tiene lo que queda en pié; la cortina
está entera con sus ángulos en buen estado; tiene cuatro cañoneras;
la del S. sólo tiene dos y una la del N.; la cortina entera tendrá 30
brazas de largo y las otras deberán tener unas 40; está edificada en
un terreno pendiente, y á su pié salen muchos y buenos manantiales de
un agua muy buena, que con otros forman el río Tabuc; por el NO. tiene
nueve brazas de altura la muralla y siete la cortina.

»El Datto Ilian vive temporadas en este fuerte, en donde hay varias
casas, pero su residencia es Ganasi, principal pueblo de la laguna
de Lanao.

»Saliendo de Malabang, camino de la laguna, se encuentran las
siguientes poblaciones y ríos: el Matúo, que lleva como medio metro
de agua; pueblo de Kalatamen, en el que no hay casas, sino camarines
para descansar los que vienen con café y arroz de la laguna; pueblo
de Mananayo, que tiene un río como el Matúo; pueblo Duicaraba, tiene
río; pueblo Calananúan, pueblo Purec, río Minundas, con agua hasta la
cintura; pueblo Danugay, tiene río, y pueblo de Ganasi, residencia del
Datto Ilian, hoy Datto Amirol de Mindanao, tiene su cotta situada á la
orilla de la laguna de Lanao; Ganasi, por consiguiente, está al S. de
la laguna; Taraca está al E.; es su sultanía grande, cuyo Sultán se
llama Masisíu; la laguna es sumamente profunda y tiene puertos con
tres ó cinco brazas de agua, tiene esta laguna unas ocho leguas con
seis islas, la mayor llamada Nuza con más de 500 casas, está en medio
de la laguna y es alta y plana por arriba. Toda la laguna se halla
rodeada de pueblos; siguiendo por la derecha de Ganasi, se encuentra
Bato con 4.000 almas, y así sucesivamente hasta más de 70 pueblos;
desemboca la laguna por una cañada del río Iligan; estas noticias,
adquiridas á fuerza de años y de paciencia, han sido ahora confirmadas,
por consiguiente; es de lo más poblado que se conoce. Llamamos
particularmente la atención de nuestras dignas y celosas autoridades
para que con ocasión del nombramiento del nuevo Datto Amirol, paso
grandísimo que hemos dado para nuestro porvenir, se estudie la manera
de nombrar una comisión que pacíficamente explore esos caminos y esa
laguna, la más rica de cuantas hay en el Archipiélago filipino, pues
aunque no ha entrado la civilización en ella, produce para exportar
más de 15.000 picos de arroz y más de 14.000 de café, y contiene en su
contorno más de 100.000 almas. Deseamos que no se pierda esta ocasión,
y que cual la mira principal de Mindanao, procuremos ver sus frutos,
y con una política conciliadora, ver los medios de posesionarse algún
día de la isla de Nuza.

»Siguiendo nuestra excursión, diremos que salimos de Malaban con
el Datto Amirol, una de sus mujeres, algunas doncellas y unos 30
principales moros de su ranchería; fondeamos en Lalabuan, saltando
á tierra y recibiéndonos el Sultán Adil con muestras de aprecio,
habiendo izado la bandera española en lo alto de su casa, y nos
ha jurado que desea intimar con los españoles, y así se lo hemos
también prometido, haciéndole presente que los españoles desean la
buena amistad con todos y el adelanto de estos pueblos.

»Salimos de Lalabuan llegando á Polloc, donde Amirol ha desembarcado
y seguirá después para Cottabato».

Según el General Parrado, esta laguna tiene 460 kilómetros de
superficie.

Liguasin; al SO. de la anterior desemboca en el río Grande y se
comunica por varios ríos y esteros con la de Buloan. Se le suponen
11 millas de N. á S. y 8 de E. á O., es poco profunda y navegable.

Buloan; al SO. de la anterior y al S. de la de Maguindanao, sus aguas
van al río Grande, pasando antes por la de Liguasin, es muy abundante
en pesca, profunda y navegable. Su extensión es de 11 millas de N. á
S. y 7 de E. á O.

Sapongan, en el extremo NE. de la isla, provincia de Surigao, está
á bastante altura sobre el nivel del mar, profunda y abundante en
pesca, desemboca por el río Tubay al E. de la ensenada de Butuan,
tiene 8 millas de N. á S. y 4 de E. á O.

El lago Linao en el interior, próximo al seno de Davao, en el curso
del río Butuan, siendo muy poco conocido. La laguna de Buguey al
SO. de Zamboanga entre una escabrosa sierra, desemboca por un río
muy caudaloso en el puerto de Dumanquilas.

Aparte de las lagunas mencionadas hay otras muchas menos importantes,
que, por no tener noticias concretas de su posición, nos abstenemos
de citarlas.




Orografía


Cuatro son las principales cordilleras de Mindanao, según los autores
que se han ocupado de estudiar el Archipiélago filipino.

La primera, y quizá la más importante, corre de E. á O., desde la punta
Cauit á los elevados montes «Rangaya», próximos á la bahía «Illana»
(se encuentra cortada en su curso por la gran cuenca del río Butuan).

La segunda corre de N. á S., desde la sierra de Surigao hasta el
monte «Catalan», terminando en el cabo San Agustín.

Se encuentra interrumpida como la anterior por la cuenca de Butuan.

La tercera arranca de punta Divata dirigiéndose al SE., inclinándose
después al O. hasta terminar en la bahía de Sarangani.

La cuarta y última es muy volcánica, empieza en el «Apo» y en dirección
NO. sigue á morir en el istmo do Misamis.




Montes.


_Misamis._--Los montes de esta provincia arrancan de punta Maralag,
al NO., cerca de la costa, marchan hacia el E. hasta internarse en
el distrito de Davao, cambian después de dirección al N., terminando
cerca de punta Dipata, en Surigao. A esta cordillera pertenecen los
montes Rancaya, los más elevados de la isla, que sirven de divisoria
entro Misamis y Cottabato. De éstos arranca un ramal en dirección al
O. formando la escabrosa sierra de la Comandancia de Dapitan.

_Zamboanga._--El extenso territorio de esta provincia es muy poco
conocido fuera de las inmediaciones de la capital, lo que imposibilita
el estudio de sus extensos montes.

La más explorada es la cordillera Polombato, que se extiende en
dirección EO., sigue por el territorio de Sibuguey volviendo al O. y
se interna en Misamis y Cottabato. En su curso forma las sierras de
Santa María, Punubigan, Silengan y sierra de Sibuguey, entre el seno
de este nombre y el puerto de Dumanquilas en la costa SE. del distrito.

_Cottabato._--Este distrito, sumamente llano, tiene pocas montañas
á pesar de su mucha extensión.

La principal cordillera tiene su origen en los montes de Craan,
próximos á punta Bacud, se extiende formando un semicírculo hasta
terminar en la ensenada de Linao.

En la parte N. se encuentran las estribaciones de los elevados Rancaya,
donde se encuentra el monte y volcán Macaturin, á unos 40 kilómetros
del puerto de Pollok. En el centro del distrito está la tierra de Blik,
recortada é independiente de las demás.

_Davao._--Sumamente montuoso y cubierto de espesa vegetación que
imposibilita las comunicaciones, hace que se encuentre poco explorado.

Los montes más principales y conocidos son el «Apo», cuya elevada cima
se presenta siempre coronada de blanco penacho; limita el distrito
con el de Cottabato.

El Pulpunga al O. y el volcánico Butulan que terminan en punta
Panguitan, que forma el extremo S. de la isla; la sierra y monte
Catalan al NO. del seno que dá nombre al distrito; esta sierra sirve
de divisoria con la Comandancia de Bislig.

_Bislig._--Fuera de los terrenos próximos á la costa, que son algo
llanos, esta Comandancia está formada de una serie de montes que
se desvían de la cordillera que corre de N. á S. desde Surigao al
monte Catalan.

Desde el monte Catalan parte una sierra, que dirigiéndose al
O. separa esta Comandancia y sirve de límite á los distritos de Davao
y Surigao. Otra de menos altura se dirige al S. para puerto Balete
y termina en el cabo San Agustín.

_Surigao._--Los montes de este distrito se extienden desde punta
Dipata en dirección SE. hasta Talacogon, próximo al Butuan, variando
al NE. hasta la visita de Tuiabigan en la costa Oriental, marchando
hacia los montes Subonga en la costa occidental y concluyendo en
punta Banajan al NO. del distrito. Sus montes principales son Canuan,
Binuanton y Conmat.





Meteorología.



Clima.


La proximidad de la isla de Mindanao á la zona tórrida origina el
que en algunas estaciones se dejen sentir fuertes calores, mitigados
por las brisas del mar y la humedad natural del país, que hacen se
disfrute de una perpetua primavera.

El termómetro oscila de ordinario entre los 18 y 26 grados Reamur.

Las estaciones son tres. Fría y algo húmeda la primera, se inicia en
Noviembre con la monzon NE.

La segunda, calurosa y seca, empieza en Marzo. La mayor intensidad
del calor se deja sentir en Abril y Mayo; desde esta fecha se inicia
la tercera con una gran humedad, debido á las lluvias que se suceden
con cortas interrupciones; éstas son muy copiosas y á veces motivan
grandes inundaciones.

En general, el clima de Mindanao como el de todo Filipinas, al
contrario de lo que en España se cree, es muy sano y agradable, lo
que se demuestra fácilmente observando lo escaso de la mortandad que
allí sufren los europeos.

Sobre este particular, dice el Sr. Scheidnagel, que tanto y tan
acertado tiene escrito acerca del Archipiélago filipino:





«Las monzones determinan y fijan con exactitud las alteraciones de la
atmósfera, asegurando el tiempo propio de viajar ó navegar sin peligro
por aquellos mares, así como el de los _vaguios_ ó temporales, que
tienen lugar siempre en los meses de Septiembre, Octubre y Noviembre;
y las fuertes tormentas y tronadas en Abril, Mayo y Junio.

»La brisa del mar y la poderosa vegetación de los dilatados bosques,
así como la manera de construír las viviendas, contribuye notablemente
á disminuír los efectos del calor intenso de los rayos solares.

»Se supone la existencia como enfermedad endémica y común al país de
la disentería, y ésto no es así; pues lo que realmente sucede es que
la juventud acepta allí en general costumbres que en España serían
doblemente perjudiciales y de resultados mucho más rápidos. Lo diremos
con franqueza: las copitas de coñac, el abuso continuado de alcoholes,
el desarreglo de las comidas y la afición á los _amancebamientos
de cierto género_, son siempre la causa principal de la pérdida del
estómago y su enfriamiento.





»En aquel clima, casi igual, se desconoce la terrible enfermedad de
la _tisis_, enemiga funesta de la juventud; apenas se tiene idea de
las _pulmonías_ ni _catarros_, y no se habla nunca de los nervios.

»No quiere decir ésto que la salud esté allí asegurada; y es indudable
la necesidad de observar buen régimen higiénico, sobre todo para
combatir las humedades y para no aspirar las frecuentes evaporaciones
de la tierra que se verifican inmediatamente después de llover».



Vientos.


Las noticias de los vientos dominantes se refieren al Archipiélago
en general, por no haberse hecho observaciones especiales en Mindanao.

Las corrientes que se observan son dos. Una con dirección NE., y la
otra al SE. con una velocidad media anual de 3,1.

La monzon del SO. se empieza á sentir en Junio, quedando fija para
Julio, siendo floja aunque muy constante; en Octubre empieza á decaer,
estableciéndose la NE., cuya época de mayor fuerza es Diciembre y
Enero. Sigue una época de vientos variables del NO. NE., y algunas
veces cambia al E., disminuyendo en Marzo con fuertes terrales.

La resistencia que las monzones del SO. oponen á los del NE. causan
grandes trastornos atmosféricos, de los cuales resultan furiosos
huracanes (Vaguios ó Tifones), que con increible fuerza arrastran
todo cuanto encuentran á su paso.

El viento que determina estos vaguios se revuelve en un espacio
circular, recorriendo repetidas veces todos los rumbos; sus movimientos
son tres: rotación, traslación y oscilación.

La velocidad del movimiento de rotación suele ser de más de 100 millas,
aumentándose con la proximidad al eje.

La aventajada situación en que se encuentra la isla de Mindanao la
coloca fuera de la acción destructora de los vaguios, que sólo ejercen
su influencia en una pequeña parte de la costa Norte.




Electricidad.


Los fenómenos emanados del fluído eléctrico son entre los de
la naturaleza los que con mayor intensidad se desarrollan en el
Archipiélago filipino.

Probado como está, que en las regiones equinociales las tempestades
eléctricas son muy frecuentes, y dada la vegetación exuberante de
aquel país cubierto de dilatados bosques, se comprenderá la violencia
con que se desencadena en él el terrible fenómeno.

Sus gigantescos árboles, que se elevan majestuosos á prodigiosas
alturas, sirven de poderoso agente de atracción en las infinitas
convulsiones del fluído eléctrico, haciendo de reóforos conductores
ó pararrayos naturales que devuelven la corriente eléctrica á su
depósito común.

Todos los años empiezan hacia el mes de Mayo á sentirse los efectos
de las conmociones eléctricas.

En esta época el cielo se cubre de parduzcas nubes, que luchando entre
sí, efecto de sus encontrados fluídos, se desgarran con ensordecedor
estruendo y continuado relampaguear, sembrando el terror en los
habitantes, que á veces perecen á los efectos mortíferos del rayo.

Siempre que se trate de la explotación de terrenos vírgenes,
es absolutamente indispensable preservar las edificaciones de los
accidentes eléctricos; sólo de este modo se podrá evitar su destructor
efecto, que en Filipinas ocasiona todos los años un crecido número
de víctimas.




Terremotos.


La heterogénea estructura de la isla de Mindanao demuestra los grandes
sacudimientos que de modo imperecedero han quedado impresos en su
suelo, recordando aún sus habitantes con terror el efecto de las
terribles erupciones volcánicas.

En estos últimos tiempos parece que los elementos que determinan
estas sacudidas de la corteza terrestre han entrado en un período de
relativa inacción.

Desde 1870 en Surigao y 1871 en Cottabato, la isla de Mindanao no se ha
vuelto á conmover á los impulsos de este terrible fenómeno geológico,
que transforma el aspecto topográfico de los países á los imponentes
esfuerzos de la naturaleza.

¿Volverán en lo sucesivo á ocurrir tales hechos seísmicos?

Quien sabe: los terremotos son producidos por los vapores y gases
desarrollados bajo las capas subterráneas, que al encontrar obstáculos
á su salida ponen en juego su fuerza expansiva y destruyen cuanto á
su paso encuentran.

Pero este desahogo de la naturaleza, de efectos desastrosísimos
al exterior, puede precaverse por virtud á los seismógrafos y
seismómetros, que al anunciar la tensión de los vapores interiores,
los pequeños movimientos que éstos producen, precursores de otros más
importantes, indican la mayor intensidad de tales fenómenos seísmicos
en un plazo breve, y por lo tanto la posibilidad de nuevos y más
intensos terremotos y los medios de precaverse de ellos.

¿Se han adoptado por el Ministerio de Ultramar en Mindanao tales
precauciones?




Volcanes.


Al ocuparse el Sr. Ingeniero Inspector de minas en el Archipiélago,
Sr. Centeno, de los volcanes de la isla de Mindanao, dá un luminoso
informe que por su valor científico copiamos:

«En la isla de Mindanao aparecen también como en la de Luzón, los dos
sistemas perfectamente definidos, corriendo el que nos ocupa ahora por
la parte occidental de la isla, á lo largo de la cordillera Illana,
cuyas faldas occidentales forman la costa de la bahía del mismo nombre,
en donde hemos recogido gran cantidad de rocas volcánicas (traguitas,
folonitas, etc.), procedentes, sin duda, del gran volcán Macaturin
en la misma cordillera, que ha tenido épocas da prodigiosa actividad
en el siglo pasado, lanzando enormes bloques de conglomerados de
diversas rocas ígneas, como las que hoy se ven en el puerto de Pollok,
distante 7 leguas del volcán. Es presumible que siguiendo la línea
determinada por los volcanes «Canlaón» en la isla de Negros y Macaturin
en Mindanao, se encuentren en el interior de ésta abundantes indicios
volcánicos que corroboren la continuación de la gran línea que venimos
señalando; pero nada puede afirmarse todavía con seguridad, porque
las noticias que del interior de Mindanao se tienen son tan vagas é
inciertas, que ni aun pueden servir para aventurar una opinión. Por
nuestra parte hemos recorrido el río Grande hasta Matincauana, distante
166,50 kilómetros de su desembocadura, y hemos podido observar muchas
colinas cónicas, como las de Cottabato, que nos ha animado á sostener
nuestra opinión.

»Las cordilleras de Sagut y Apo son las que determinan la región
volcánica de la isla. En sus estribaciones se encuentran numerosas
rocas que por su constitución demuestran la procedencia volcánica;
el carácter de los habitantes por una parte y la aspereza del terreno
por otra, han impedido reconocer los focos en actividad que existen
en la cordillera de Sagut para poder apreciar la afinidad que existe
entre las rocas encontradas y las que proceden de dichos focos.

»Por la parte de Cottabato el terreno demuestra con claros indicios el
levantamiento gradual que en él se está operando, y es probable haya
dado lugar á la formación de una gran parte del Delta del río Grande
de Mindanao. Entre esta región y Davao hay también claros indicios
de haber existido volcanes activos, aparte del majestuoso Apo, que
se encuentra próximo á Davao, y á unos 113 kilómetros de Cottabato.

»Reconocido este volcán en 1880 por el Gobernador de Davao Sr. Rajal,
calcula su altura en 3.130 metros».

En el distrito de Buhayen, al NO. de Zamboanga existe otro volcán
que no ha tenido erupción alguna desde 1640.

En la isla de Camiguim, situada en la costa N., que pertenece al
distrito de Misamis, existe otro, cuya primera erupción fué en 1871.

Existen varios más insignificantes, pero de los cuales no se tienen
más noticias que las comunicadas por los naturales, que aparte del poco
crédito que se les pueda dar, resultan muy inciertas y contradictorias.




Mineralogía


No obstante lo poco explorado que se encuentra el subsuelo de Mindanao,
merece el mayor interés la inmensa riqueza mineralógica que, según
todos los indicios, encierra en su seno.

A pesar de existir grandes yacimientos hulleros en Surigao y Sebuguey,
y una extraordinaria abundancia de azufre en las inmediaciones de los
numerosos volcanes de Mindanao, la mayor riqueza mineralógica de esta
isla reside en la vastísima extensión de sus terrenos auríferos.

Colocada la isla de Mindanao en la gran faja ó zona determinada por
California y Australia, se halla dotada por la naturaleza de la misma
riqueza aurífera que distingue á los mencionados países.

Los abundantes criaderos del codiciado metal se encuentran en la
parte N., en los terrenos comprendidos por las provincias de Misamis
y Surigao.

En la primera de las provincias citadas, el oro se presenta
ordinariamente en terreno de aluvión y en cuarzo aurífero muy rico
y abundante.

Los puntos de mayor producción en esta provincia son Pighoulugan,
cerca del río Cagayan, Iponan y Pigtao, habiéndose encontrado en
los lavaderos que tienen los naturales en estos últimos pueblos,
pepitas que pesaban de 75 á 115 gramos.

En la provincia de Surigao los terrenos auríferos comprenden la mayor
parte de su superficie.

Para poder dar una completa idea de la inmensa cantidad de oro que
atesoran los terrenos de esta provincia, citaremos el informe emitido,
al tratar de este particular, por el ingeniero inspector del ramo de
minas D. José Centeno.

Dice dicho señor: «Las explotaciones más notables que se han llevado á
cabo en Surigao, son las de los montes Caninon, Binutong y Cansostral,
á una jornada del pueblo. El terreno de estos montes lo constituyen las
pizarras talcosas, muy alteradas y la serpentina. En las primeras se
encuentran filones calizos y cuarzosos desde media á tres pulgadas,
en las cuales, especialmente en los calizos, se vé el oro mezclado
con piritas de hierro y cobre, galena y blenda, observándose en ellas
la notable circunstancia de que los más metalizados siguen siempre
la dirección EO., al paso que las más pobres y las completamente
estériles siguen otras diferentes. Las labores que hasta ahora se han
ejecutado en ellas son todas muy superficiales por la abundancia de
aguas que á ellas afluyen, y se ignora, por lo tanto, la ley que en
profundidad siguen. Sólo ha podido observarse que en algunos puntos
suelen presentarse partes sin vestigio alguno de mineral, seguidas de
otras de gran riqueza, como si en su formación se hubiesen establecido
varios centros de cristalización. En uno de los filones de Caninoro
se han encontrado algunas de estas concentraciones, que han producido
en una longitud de dos palmos hasta 80 taeles de oro. [2]

»No podemos calcular la producción anual de oro en este distrito
por falta de datos. Una parte se emplea en joyería en la localidad y
provincias inmediatas, y del resto hacen un pequeño comercio multitud
de chinos y mestizos, sin dejar rastro alguno que pueda dar idea ni
aun aproximada de su importancia.

»Además de la gran exportación que se hace de este metal, los naturales
se valen de él para suplir la moneda en sus juegos y transacciones,
teniendo tal afición á esta lucrativa industria que es muy corriente
verlos trasladar sus pueblos á donde encuentran lavaderos que den
abundante rendimiento».

En el distrito de Surigao, al NE. de la gran isla que nos ocupa,
se han descubierto recientemente afloramientos de carbón á poca
distancia de la costa.

En el Museo Biblioteca de Ultramar, que tantas cosas útiles, tantos
objetos valiosos para el estudio y conocimiento de nuestras colonias
encierra, principalmente en lo que respecta al Archipiélago filipino,
existe un manuscrito que por lo importante copiaremos á la letra. Dice
así:

«Memoria del criadero de hulla en el segundo distrito de Mindanao,
al SE. del pueblo de Naanan y unas 7 leguas del barrio de Manticao,
jurisdicción de dicho pueblo, lugar del criadero. Se encuentra éste
en un cerro situado al S. del río llamado Diquiran, á una altura
de 20 metros, donde aparece una beta de carbón, cuya dirección es
de E. á O. con una inclinación de N. á S. de 25°, encontrándose
otra ascendiendo en la misma dirección, cuya clase es superior á la
primera, en una inclinación de 50°, siendo su altura sobre el nivel
del río Diquiran de unos 40 metros. Camino: en tiempo de secos se
puede recorrer el trayecto que media entre el barrio de Manticao y
la montaña llamada Balagonon, á caballo, cuyo trayecto medirá unas 2
leguas por el lecho del río llamado Naauan; en la estación de aguas
se puede hacer este camino en carabao. La montaña Balagonon tendrá
una legua de camino muy pendiente, encontrándose como á la mitad de
su ascensión un caballete, centro de precipicios muy imponentes por
su profundidad, siendo su descenso por el O. algo más suave, pero no
obstante es muy peligroso para caballo».

«Después de descender la montaña indicada se encuentra el río Diquiran
y hay que marchar por el mismo, contra su corriente y con rumbo al
E. una milla, y después hay que dejar éste y tomar un arroyo con rumbo
al S., y á 2 millas se encuentra el cerro y criadero antes dicho».

«El tiempo empleado en recorrer el trayecto indicado, al paso acelerado
del indio, es de cuatro horas».

«El expositor del carbón, D. Leopoldo Ferrer. Se desea tener acciones
para la explotación».

A este documento, que se encuentra en el estante 2, tabla 5.ª,
núm. 1.844, acompaña un plano del criadero que se cita.




Fauna.


Pocos son los estudios hechos hasta ahora en Mindanao de tan importante
ramo de la ciencia; casi todo lo escrito sobre este particular
se refiere á noticias inciertas, sin que pueda hacerse un estudio
completo ínterin no se exploren los extensos valles que bañan los
ríos Butuan y Grande de Mindanao y la abrupta cordillera de Rangaya,
en cuyos territorios indudablemente habitan animales cuya existencia
es hasta el día desconocida, ó al menos sólo se tiene como hipotética.

La fauna de estas islas, como en el resto del Archipiélago filipino,
resulta pobre en parangón con las de otros países vecinos que, sin ser
de mayor extensión ni de mejores condiciones climatológicas, cuentan
con un infinito número de variedades desconocidas en este Archipiélago.




Mamíferos.


_Monos_ (changos ó machines en Filipinas) muy numerosos y variados;
los machines son muy corpulentos y fieros; en 1882 hemos visto en
la isla de Bongao á varios marineros indios que salían por el bosque
sin armamento, volver al destacamento huyendo de la acometida de una
bandada de machines; se supone pertenecen á la familia del orangután.

Los hay más pequeños, de piel blanca y brillante, negros, de pelo
muy lanudo y cara inteligente y otras variedades que se diferencian
en muy poco de las ya mencionadas.

Estos animales se reunen en grandes bandadas, armando tales griterías
que se hace insoportable su vecindad.

El indio los persigue con encarnizamiento por los grandes destrozos
que hacen en los sembrados; cuando la hembra está criando, lleva
siempre al hijuelo agarrado en forma de faja en la región abdominal;
si se coge la madre, se aprieta el pequeñín de tal modo á ella que
cuesta trabajo separarle.

_El caguag._--Especie de mono alado, que puede considerarse como
murciélago de gran tamaño; su vuelo es corto; es bastante apreciado
por su piel, cubierta de pelo sedoso de muy variados colores.

_Paniques._--Murciélagos de gran tamaño, muy abundante en las islas;
hay una variedad que hace sus correrías durante el día; son de carne
fina, apreciadísima por el indio.

Los carniceros carnívoros están poco representados en Mindanao,
lo mismo que en el resto del Archipiélago. Sólo se encuentra el Miro
(Paradoxius) y el Galoug, que causan mucho daño en las plantaciones de
café; este último está dotado de una pequeña bolsa, de donde segrega
una materia semejante al almizcle.

_Los roedores_ son muy escasos, no tanto en variedades como en número,
lo cual no ocurre en todo el Archipiélago, pues en las Calamianes
hay años que destruyen las cosechas, pasando de unas á otras islas
en grandes bandadas.

También existe una variedad de muy poco tamaño, y que al perseguirlo
arroja un agudo chirrido: es común en todo el Archipiélago.

_Tagua ó ardilla._--Existen varias especies: la más notable es la
ardilla voladora, de cola parda y gris, con motas blancas; se sirve
de la piel que le sobresale en los costados para dar su vuelo ó salto.

Tampoco son muchas las variedades de paquidermos. El caballo importado
de España existe en gran número, pero de poca alzada; á pesar de ésto,
es de excelentes cualidades por su fuerza y resistencia, y tan duro
de casco que no necesita herradura.

El _jabalí_ muy abundante.

El _puerco-ciervo_, que sólo existe en Mindanao, muy fácil de cazar
por su poca resistencia en la carrera.

El _cerdo común_ abundantísimo en todo Filipinas, donde presta un
oficio á que debieran poner coto las autoridades.

En Zamboanga repugna verlos recorrer las calles cubiertos de
inmundicias, haciendo las veces de vertederos cloacales.

Los rumiantes tienen mejor representación que los paquidermos, siendo
mayores sus variedades y de más útil aplicación.

La raza vacuna se divide en dos ramas de muy distinta procedencia: la
una, originaria de la Península, conserva sus caracteres distintivos,
hasta la bravura, aunque en menos escala, como se ha probado en
las numerosas corridas celebradas en Manila. La otra variedad es la
indiana, con joroba y cuernos retorcidos. Todas son de mucha utilidad
y de carnes muy sabrosas.

Los _carneros_ y cabras existen, aunque en muy reducido número; donde
hay mayor cantidad de estas últimas es en las rancherías de los moros,
que crían la cabra como objeto de veneración.

El _carabao_ (búfalo), animal muy corpulento y el que mayores servicios
presta en el país, es de color negro parduzco con el pelo muy escaso,
está armado de grandes astas en forma de media luna que siguen la
dirección del frontal del animal. Su gran fuerza y resistencia le hace
muy apreciable para las faenas agrícolas. Como anfibio que es, gusta
en extremo revolcarse en el fango ó estar metido en el agua. Su único
alimento es el pasto. Cuando son pequeños les taladran la ternilla
de las fosas nasales, pasándoles un cordel que hace luego el oficio
de riendas para guiar el animal.

Cuando se encuentra en estado salvaje en el monte es fiero y temible
por su extremada ferocidad.

El carabao se emplea para vadear los ríos, y de este modo librarse
de las asechanzas de los terribles saurios. Para efectuarlo, el indio
monta sobre el lomo, y con una mano recoge la cola levantándola; con
ésto evita que el animal se zambulla en el agua y consigue poderlo
guiar mejor.

El _ciervo_ abunda mucho en las islas; sirve de exquisito alimento á
los naturales, que hacen de su carne una especie de conserva salada
ó al humo, á la que dan el nombre de _tapa_.

En las aguas de Mindanao abunda el dugong, mamífero del orden de los
cetáceos, cuya carne es muy apreciada por los indígenas.




Aves.


Como en los mamíferos, Filipinas presenta más escasas variedades
ornitológicas que los países inmediatos; á pesar de ésto hay familias
espléndidamente representadas, tanto por su variedad como por la
hermosura de su brillante plumaje.

Las aves domésticas se encuentran en condiciones muy semejantes á las
de Europa. Abundan las _gallinas, patos_ y _palomas_, que, aunque de
menor tamaño, son de carne muy exquisita.

El _pavo_ se halla doméstico en Zamboanga, y se asegura que en Mindanao
los hay en gran número en estado silvestre.

El _pato_ se utiliza, no sólo por su carne, sino por los huevos que,
cocidos, son uno de los manjares que mas agradan al indio; los vende en
las galleras, pintados de colores, donde hacen gran consumo de ellos.

Las aves de rapiña son muy numerosas.

_Aguilas._--Las hay de muy extraordinaria magnitud, de color grís,
y las alas y cola muy obscuras.

El _lauing_, parecido al águila, de gran tamaño y fuerza.

El _buho_, de mucho tamaño y hermoso plumaje.

Las trepadoras están representadas por una numerosa variedad de
papagayos, cotorras, carpinteros y otras; la más notable es el loro
llamado de siete colores, en el que sobresale el encarnado; es pequeño,
pero de hermoso aspecto por la firmeza y brillantez de su plumaje.

La _catala_, especie de guacamayo, de plumaje blanco y muy rara vez
con pintas amarillas: las hay de dos clases, pequeñas como una paloma
y de tamaño igual á una gallina; éstas suelen tener el penacho amarillo
y encarnado; son muy fáciles de domesticar.

_Tucán_ ó _carpintero_: tiene el pico muy agudo y resistente y de él
se vale para abrir el nido en el tronco de los árboles, y por el ruido
que produce semejante al martillo ha recibido el nombre de carpintero.

El _barbudo, sabucot_ y otros, parecidos á los cuclillos, que nunca
abandonan los bosques.

Las _gallináceas_ son abundantísimas y están representadas por inmenso
número de variedades.

La más notable es el tabon, que vive siempre próximo á las playas donde
deposita sus huevos para la procreación; ésto lo ejecuta de un modo muy
original. Empieza por escarvar en la arena un hoyo bastante profundo,
donde va depositando los huevos; cuando tiene hecha la postura,
valiéndose de las alas y andando para atrás, vuelve la arena á su
posición primitiva, hasta formar un montón muy parecido á los que se
encuentran en las carreteras para conservar la grava. Cuando el pollo
sale del huevo, atraído por el canto de la madre, se vuelve con las
patas hacia arriba y empieza a escarbar hasta salir de su encierro.

En estos animales todo es particular y raro; con ser su tamaño mucho
menor que una gallina, los huevos, que son exquisitos, tienen más
volumen que los de una pava.

Los _labuyos_ ó _gallos silvestres_, de menor tamaño que los
domésticos, son muy numerosos y abundan en los bosques.

_Palomas._--La llamada curucuru, con la cabeza color púrpura.

El _gura_ ó _pichón coronado_ y el _batobato dongon_, de mucho tamaño
y variado plumaje.

La de _puñalada_, que recibe este nombre por la mancha roja que
ostenta en el pecho, y las de orejón y de anteojos.

El _balor_, muy semejante á la torcaz de España.

La _tórtola, bato-bato munti_ y otras, todas de muy variados colores,
desde el blanco ceniciento al negro; son de carne blanca, muy agradable
al paladar.

El _calao_, del orden de los _páseres_, es uno de los animales más
raros que se encuentran en Mindanao. De gran tamaño é inofensivo;
tiene un canto muy monótono, y cuando se reunen varios arman un
ruido infernal.

Están provistos de un enorme pico que les sube hasta el cráneo,
afectando la forma de capacete, resultando desproporcionado con el
cuerpo, que no será mucho mayor que una gallina. Su vuelo resulta corto
y pesado, no obstante la abundancia de su hermoso plumaje rojo y gris.

Las _ánades_ abundan de muy diferentes tamaños, encontrándose desde el
pato real, negro y blanco con cabeza roja, hasta el pequeño y chillón,
que habita en los manglares.

El _martín pescador_ y _martín cazador_, que se alimentan de peces
é insectos.

La _garza_ vive siempre en los ríos, pantanos, y en la playa son muy
numerosas y de largas patas y cuello prolongado: presentan el más
raro aspecto cuando se las vé posadas tranquilamente sobre el lomo
del carabao mientras éste está pastando.

Los _palmípedos_ abundan extraordinariamente en Mindanao, donde la
mucha humedad de su suelo se presta de modo admirable al sistema de
vida de estas aves; entre sus numerosas especies citaremos el _culisi_,
la _aurega_, el _pato de monte_ y el _pelícano_, ave de gran tamaño
y hermoso aspecto por su blanco plumaje y majestuosos movimientos:
gusta de las orillas de los ríos, por más que lo mismo busca el
alimento en agua dulce que en la salada.

En Zamboanga se ven muy hermosos ejemplares.

Existen otras muchas clases de aves que por su utilidad hemos de
mencionar.

La _golondrina_ (aleyon salangane), de muy poco tamaño y de cuyo nido
gelatinoso extraen los chinos un delicioso manjar. El nido lo fabrican
en cavernas ú otros sitios libres del paso del hombre; pero el indio,
aguijoneado por el interés, lo busca en los sitios donde ya supone que
existen, descolgándose á veces de grandes alturas en los acantilados
de las costas, suspendidos de delgadas cuerdas de bejuco.

La _codorniz_, aunque algo más pequeña que la de España, abunda en
los sitios donde hay sementeras de arroz.

_La maya._--Especie de pequeño gorrión, que como el anterior, abunda
de un modo fabuloso; se reunen en grandes bandadas, y vistas de lejos,
por su pequeñez, más parecen insectos que aves.

Otros, sin ser de utilidad inmediata, podrían ser objeto de un activo
comercio por la hermosura de su plumaje, que indududablemente tendría
aceptación en el comercio para la aplicación del adorno de sombreros.

El _chupaflor_ es sumamente pequeño, de variados colores y pico negro
muy largo; se mantiene del jugo de las flores.

_Pájaro mosca, pipis_ y _motacillas_, diminutos pajarillos de variados
y brillantes colores; abundan mucho en todo el país.

Los _azucareros_, notables por la extraordinaria belleza de su plumaje
que varía entre rojo, púrpura y los distintos matices del verde y
azul sobre el fondo obscuro aterciopelado de la pluma pequeña que le
cubre el cuerpo.




Reptiles


Especie numerosísima y prodigiosamente variada.

Entre éstas hay algunas que reportan al hombre gran utilidad.

El _carey_, del orden de los quelonios; tortuga de gran tamaño,
apreciada por lo valioso del espaldar que lo cubre; éste es
transparente, de color amarillo, jaspeado de otros más obscuros;
su magnitud es grande, pues á veces tiene más de medio metro de
largo. Hacen las posturas de sus huevos en la arena de la playa,
ocasión que aprovechan los naturales para poderlos coger con suma
facilidad, volcándolos con las patas hacia arriba. A la vez se
aprovechan de los huevos, que son un rico manjar.

Los _saurios_ son abundantísimos, tanto en el mar como en los ríos,
esteros y lagunas.

El _caimán_, terrible animal que llega á alcanzar un tamaño gigantesco
(5 á 6 metros de largo y hasta medio de ancho), causa infinidad de
víctimas entre los indios.

Es de aspecto repugnante y de una ferocidad extremada, teniendo
especial predilección por los perros, á los que acecha en el momento
que los siente próximos.

Algunos indios cazan el caimán en su propio elemento: para ésto se
arrojan al agua armados de un fuerte bolo y de un trozo de madera
dura afilado por los dos extremos.

Cuando están cerca del caimán y abre éste la boca para engullirle,
el cazador introduce el brazo armado con el palo, cuidando de que los
extremos afilados se apoyen cada uno en una mandíbula, impidiendo de
este modo que pueda cerrarla, y en esta forma le hacen morir ahogado.

Estos animales serían muy numerosos, á no ser porque el padre encuentra
en los hijos un apetitoso manjar que consume con frecuencia, á pesar
de los cuidados de la madre.

_Chacón_, pequeño lagarto inofensivo que sólo gusta de los lugares
habitados: tienen un canto extraño, pues consiste en repetir su nombre
de un modo monótono y acompasado; sus uñas son finas y agudas y de
ellas se valen para andar por la pared, el techo y cualquier otro
sitio por plano que sea.

Para desterrarlos de un punto donde se hagan molestos no hay cosa
mejor que el humo del tabaco, con el que se asfixian y mueren.

_Iguana_, lagarto grande verdoso que abunda en los ríos: es inofensivo,
excepto una variedad del río Grande, que es tan terrible como el
caimán.

_Dragón volador_, lagarto pequeño que tiene adherida á la espalda dos
alas membranosas, de las que se vale para dar cortos vuelos. Se dice
ser venenosa su mordedura.

_Sagita_, muy parecido al anterior: hay quien cree que es una pequeña
culebra que, provista también de alas, vuela cortos trechos. También
se dice ser venenosa su mordedura.

_Dahon-palay_ (hoja de arroz), nombre aplicado por el parecido que
tiene con la hoja de esta planta, entre la cual se cría. Es de poco
más de un palmo de longitud, de cabeza triangular achatada y cubierta
toda ella de menudas escamas. La picadura, si no se acude á tiempo
á cauterizarla, acarrea una fuerte calentura que termina con la muerte.

_Alunolang_ y _San Diego_, muy parecidas á la serpiente negra del
Indostán. Su veneno es tan activo que causa la muerte casi inmediata
á la picadura.

El género _Pithon_ es muy numeroso en Mindanao.

_Laua_ (boas.--Son de colosal tamaño, viven en terrenos pantanosos,
en cavernas profundas y enroscadas á los árboles, desde donde acechan
el paso de cualquier animal en el que puedan hacer presa. Algunas
alcanzan 20 varas de longitud y hasta media de diámetro.

_Naja_ ó _serpiente de anteojos_; pequeña é inofensiva, le viene
este nombre porque su cuello está cubierto de un dibujo parecido á
unos anteojos.

_Bobas_, completamente inofensivas, habitan en poblados y su longitud
nunca excede de 3 á 4 varas.

Los _bactracios_ están representados con profusión en todo el país;
se multiplican de un modo prodigioso; así es que en el momento que
las lluvias forman la más pequeña charca, surge un número infinito de
ranas que ni de día ni de noche descansan en su monótono sonsonete,
haciendo insoportable su vecindad.




Peces.


Numeroso es este grupo de los vertebrados en las aguas de Filipinas;
la gran mayoría son de las mismas especies de los conocidos en el
Atlántico, con las variaciones consiguientes al clima y constitución
del fondo del mar en que viven, elementos que es indudable concurren
de un modo directo á las variaciones que en ellos se observan.

El _Holocentrum_.--De hermosos colores, rojo, dorado y plateado.

_Mesoprion_.--Especie de besugo de gran tamaño.

_Ambassis_, parecido al boquerón; el indio lo sala y prepara como
las anchoas.

_Salmonete_, es muy abundante y exquisito al paladar.

_Cofre_.--Su piel dura y huesosa opone una gran resistencia; es muy
parecido al lenguado.

_Rompe candados_.--Muy semejante á la pescadilla, más alargado que
ésta, pero su carne blanca y suave le dá una gran semejanza.

_Taraquito_, igual al bonito de España.

_Atún_, abunda en aquellos mares, por más que no sabemos el nombre
con que lo distinguen en Filipinas.

_Mugil_, de regular tamaño y sabrosa carne. La propiedad que tienen
estos animales de acudir al resplandor del fuego la aprovechan los
filipinos para pescarlos sin gran trabajo: encienden hogueras en las
vintas y en la playa, y cuando acuden los clavan con el arpón. Otras
veces emplean una red con bolsas donde caen los peces al saltar.

En Mindanao encienden en la playa hogueras ó forman hachas con maderas
resinosas, con lo que lo atraen á la orilla y entonces el pescador
le clava el arpón y lo recoge.

_El volador_, pescado que no excede nunca de una tercia: debido al gran
desarrollo de sus aletas se eleva sobre las aguas y vuela un largo
trecho. Algunas aves aficionadas á su carne lo espían y lo cogen al
dar el vuelo; otras veces se elevan tanto que vienen á caer en las
cubiertas de los barcos. Nosotros hemos tenido ocasión de examinar
algunos de éstos en el viaje á Filipinas, pues en los días de viento
eran muchos los que caían á cubierta.

_Tiburón_.--Este sanguinario animal, que vive á costa de sus
congéneres, es abundantísimo en los mares del Archipiélago. Los indios
lo comen cuando es pequeño, y si es de gran tamaño aprovechan las
aletas y cola que son objeto de comercio para exportarlo á China,
donde sacan de ellas una gelatina muy apreciada como alimento.

_Tintorera_.--También abunda mucho; sacan de ella los mismos beneficios
que del tiburón.

_Pez sierra_ y _Raya_.--De gran tamaño, del que se sacan bastones
muy apreciados, y á los que el indio atribuye extrañas virtudes.

_Bogoon_.--Pececito que no pasa de un decímetro de largo; se coge en
cantidades fabulosas, y después de salado y envasado en tinajas es
objeto de un importante tráfico.

Por último, mencionaremos el curioso dalag, con el cual acontecen
fenómenos que demuestran la extraordinaria vitalidad de este animal.

Al secarse algunos pantanos y arroyos donde éstos habitan se quedan
aletargados en el fondo, y cuando al cabo de algunos meses vuelven
las aguas, el dalag recobra la vida, volviendo á su anterior estado.

Algunas veces el indio no tiene necesidad de pescarlo; como se produce
abundantemente en las sementeras de arroz, donde hay una capa fangosa
en vez de agua, en la que el pescado circula con dificultad, mata á
palos los que necesita para sus comidas.

Su carne, aunque insípida, es blanca y constituye un manjar agradable
y sano.

Cuando el indio quiere dotar á sus sementeras de este pescado, hecha
la _semilla_, como ellos dicen, que consiste en soltar vivos en el
fango unos cuantos de éstos, y desde entonces sabe que no le faltará
dalag en el momento en que llueva.

Las sardinas abundan extraordinariamente en todo el S. del
Archipiélago.

En resumen: es tal la abundancia de pescado en las aguas filipinas,
que allí la industria de conserva, tan próspera en las costas gallegas,
encontraría una segura prosperidad, dada la abundancia y baratura de
la primera materia y su excelente calidad.




Anillados.


Este, que es uno de los cuatro grandes grupos ó tipos en que los
zoólogos dividen al reino animal, vertebrados, anillados, moluscos
y zoófitos, abunda mucho en las islas Filipinas.

Los anillados, asimismo denominados, articulados y entomozoarios,
se subdividen en nueve clases: insectos, miriápodos, arácnidos,
crustáceos, anílidos, helmintos, turbilarios, cestóides y rotalarios.

La fauna entomológica, ó sea la clase de los insectos, cuenta con
una representación brillantísima en el Archipiélago, existiendo en
él especies correspondientes á los diez órdenes en que se dividen:
coleópteros, ortópteros, neurópteros, himenópteros, cepidópteros,
hemípteros, dípteros, repípteros, parásitos y tesameros.

Entre los coleópteros, orden el más numeroso de la clase de los
insectos, son dignos de mención como habitantes de las islas,
las familias escaralecidos, malacodirindos y cerambicidos, cuyas
especies más notables son los llamados escarabajos y los luciolos ó
lampiridos, vulgarmente conocidos bajo el nombre de gusanos de luz,
que con su vivísima fosforescencia convierten á los bosques durante
la noche en fantásticas irradiaciones de luces esplendentes de colores
caprichosísimos y diversos.

El orden de los ortópteros encierra terribles enemigos para el
agricultor filipino, que, como los porfienlidos ó tijiritos, causan
grandes daños en huertas y jardines; los blatidos, corredores ó
cucarachas, por demás abundantes, hasta constituír una plaga verdadera
que puebla de huéspedes incómodos las casas y los buques; los mántidos,
fásnudos, locústidos ó saltamontes, grilidos y agrididos, voraces por
demás, singularmente los últimos, una de cuyas más dañinas especies,
la llamada langosta, ocasiona algunos estragos en los campos filipinos.

En la provincia de Manila existe un pájaro llamado Martín, propio
de la región índica, el cual causa daños de consideración entre las
langostas, toda vez que de ellas exclusivamente se alimenta. Por lo
tanto conceptuamos importante que por el Ministerio de Ultramar se
adoptasen aquellas medidas necesarias para que esta agridófaga avecilla
se extendiese por la isla de Mindanao, donde el voraz agridido destruye
instantáneamente leguas y leguas de frondosísimas plantaciones.

Al orden de los heurópteros pertenece el Termes Monocerus, denominado
también Anay ú hormiga blanca, que es un insecto notable, en cuya parte
alta lleva tres ojuelos, hallándose armado de durísimos dientes en
forma de tenazas, con los cuales destruye en pocos instantes maderas,
ropas, papeles, libros, etc. La única madera que no ataca es el molave
por su amargor y dureza extremada.

Las costumbres del Anay, terrible insecto para el indio filipino,
son en extremo curiosas y dignas de ser conocidas por el colono
peninsular, contra cuyos horrorosos estragos ha de adoptar gran número
de precauciones. El Anay habita en sitios húmedos, construyendo
con arcilla viviendas del tamaño de un hombre, tan duras y tan
fuertes que un carabao puede pasar por encima de ellas sin que sean
destruídas. Interiormente se componen estas habitaciones de celdillas
separadas por tabiques, donde las hembras, llamadas por los indios
_Reina de las hormigas_, deposita los 80.000 huevecillos que como
resultado de la cópula arroja al exterior. Aunque el Anay destruye
todas las maderas, excepto unas cuantas por su amargor y dureza,
la que con más placer destruye es la del pinabete.

De los Himmopleros, las familias más conocidas en Filipinas son
los Heterogínidos ú hormigas y apidos ó abejas. Las hormigas
constituyen huéspedes incómodos y molestos en las casas y dañinos
para la agricultura, y las abejas proporcionan á los salvajes y á
los indígenas grandes ganancias con la cera y la miel que producen
en los bosques, en cuyos árboles viven.

Entre los lepidópteros ó mariposas notables por sus matizadísimos
colores, se encuentra el gusano de la seda, que aunque podría ser
susceptible de grande y provechosa explotación, no lo es á causa de
que los vaguios y tormentas no lo dejan vivir.

De los Hemípteros se conocen en Filipinas sobre 550 especies, entre las
cuales se encuentran las chinches y cigarras, así como los pulgóridos,
notables por ostentar vivos colores, llevando sobre las alas manchas
en forma de ojos como los que se ven en la cola del pavo real.

Los más numerosos de todos los insectos filipinos son los dípteros,
ripípteros, parásitos y tisameros, los cuales constituyen enemigos
temibles para el hombre, mamíferos y aves. Entre los dípteros,
el género Lucilia, que es una especie de mosca, puede ocasionar la
muerte de las personas que sorprenda durmiendo con sólo depositar en
la boca y narices sus huevos, de los que se originan después larvas que
engendran perturbaciones orgánicas en extremo peligrosísimas. Pero como
la obra sublime de la naturaleza se halla basada en el equilibrio,
existen en aquellas regiones insulares dos familias de insectos
dípteros, los asilidos y los impidos, que vienen á ser para todos
los insectos dañinos lo que los milanos y gavilanes entre las aves,
puesto que con su punta-aguijón chupan la sangre de las mariposas y
larvas de que se alimentan.

Los miriápodos ó mil piés, llamados así porque el cuerpo de estos
animales es áptero, prolongado y dividido en considerable número de
segmentos, en cada uno de las cuales llevan un par de patas cuando
menos, viniendo á ser 24 ó más el total de estos miembros. Entre los
miriápodos filipinos merecen mención los escolopendras ó cien pies,
algunas de cuyas especies son eminentemente venenosas.

De los arsienidos encontramos en Filipinas gran variedad de escorpiones
ó alacranes venenosos y de arañas tejedoras.

Los crustáceos cuentan en las islas infinitas especies, que como los
cangrejos, las langostas, los langostinos y otras, viven en el mar,
en los ríos y en las lagunas, y constituyen un riquísimo y abundante
alimento para los indios, aficionados en extremo á todo género de
mariscos.

De las demás clases del grupo de los anillados, sólo habitan en los
mares y ríos filipinos la de los anilidos, cuyos órdenes, tubérculos,
dorsifranquios y abranquios, encierran entre otras especies las
lombrices de tierra y las sanguijuelas, que abundan en todos los
lagos y riachuelos de tan riquísimo Archipiélago.




Moluscos.


Importantísimo es este grupo en Mindanao, no sólo por lo numeroso de
sus especies, sino porque constituye la pesca de ellos una industria
productiva y susceptible cada día de asombroso desarrollo.

Los moluscos ó malacozoarios se dividen en seis clases: afalópodos,
pterópodos, gasterópodos, acífalos, tunicarios ó braquiópodos y
carrópodos ó briozoarios.

Aunque todavía no se hallan por completo exploradas las islas
Filipinas, su fauna malacológica cuenta en la actualidad con 2.500
especies de moluscos marinos y 586 terrestres y fluviátiles, motivando
tal abundancia la célebre frase de Kiseluz, consignada en su _Manual
de Conchiología_, de que las islas Filipinas son el _paraíso de
los moluscos_.

Entre los cefalópodos hay especies de sus órdenes dibranquiales y
tetrabranquiales, que como el pulpo, calamar, la jibia y el nautilus,
viven en aquellos mares.

Los géneros más notables de los pterópodos son los llamados Clio,
Puenmodermon, Hyaloca y Limacina, abundantes en el Archipiélago.

Pero los gosterópodos, con sus nueve órdenes, pulmonados,
undibranquios, imfirobranquios, tectibranquios, pectinbranquios,
tubulibranquios, gentibranquios, ciclobranquios y heterópodos,
constituyen la clase de los moluscos más numerosa de Filipinas y un
manantial inagotable de variada y suculenta alimentación, á la par que
conchas caprichosísimas por sus colores matizados y originales formas.

Los lamelibranquios, braquiópodos, órdenes únicos de la clase de los
acéfalos, también cuentan con numerosísimas especies en Filipinas.

Los lamelibranquios aparecen representados en los mares filipinos
por multitud de especies, siendo entre éstas las más notables
el tridacuagigas ó taclovo, cuyos valvus alcanzan hasta un metro
de longitud, no bajando su peso de 100 kilogramos, y sirven, una
vez extraída de ellos su exquisita y alimenticia carne, de pilas
bautismales para las iglesias; la placuna, placenta, que vive en
el cieno, á la entrada de los ríos, sin adherirse á parte alguna,
y cuyas vulvos, reducidas á láminas de dos pulgadas en cuadro planas
y transparentes, empléanse en las ventanas y miradores de Filipinas
en vez de cristales, toda vez que ofrecen sobre éstos la ventaja
de amortiguar la pureza del sol, consintiendo el paso de una luz
bastante clara. Pero sobre todas las especies, la de nulibranquios
y aun de acéfalos filipinos en general, hay que colocar la _avicula
Margaritifera_ ó madreperla, cuyo molusco está sujeto á una enfermedad
especial que produce esas concreciones de tanto valor en joyería,
conocidas bajo el nombre de perlas. La pesca de estas conchas
reporta grandes beneficios en Joló y en la Paragua, pero sobre todo
en Mindanao, donde los indios dedicados á la extracción de tales
conchas obtienen de su trabajo sumas cuantiosas.

De los fumicarios y briozoarios, animales más comúnmente llamados
moluscoides, conócense las especies del género ascidia, que para
defenderse arrojan chorros de agua, y los del pirozoma, que á veces
despiden una luz muy brillante, correspondiente á la primera clase,
y las de los géneros flusta, retipora y milleposa, comprendidas entre
los briozoarios.




Zoófitos.


Son llamados zoófitos ó animales plantas unos organismos sencillos que
indudablemente constituyen el paso entre los reinos vegetal y animal,
y que se hallan divididos en cinco clases: Equinodermos, Acalifos,
Pólipos, Infusorios y Espongiarios.

Las estrellas y los erizos de mar y la holothuria ó balate, objeto esta
última de considerable comercio en Mindanao, Joló, Visayas y en las
islas Carolinas y Palaos, corresponden á la clase de los equinodermos,
fraccionada en tres órdenes; los estelíridos, equinidos y holothuridos.

Los holothuridos, sumamente apreciados por los chinos, por suponer
que es un poderoso afrodisiaco, constituyen para ellos un manjar
exquisito, llegando á pagarse las especies stichopus y bodohschin,
abundantes en Filipinas, á elevadísimo precio.

Los acalifos, llamados ortigas de mar, abundan mucho en aquellos mares,
y entre los pólipos se cuentan los anémonas de mar, las madréporas y
los corales, que llegan á constituír en los mares filipinos numerosos
arrecifes sumamente peligrosos para la navegación, cuyos arrecifes
dan lugar con el tiempo á nuevas islas, como son la mayor parte de
las llamadas Carolinas y Palaos. Tanto las madréporas como los corales
son habitaciones, viviendas, fabricadas con el misterioso esfuerzo de
millares de millones de pequeños pólipos, que enseñan lo que pueden
aunados esos dos elementos primordiales, base del soberbio edificio
de la naturaleza, la asociación y el trabajo.

Los infusorios también abundan mucho en las aguas de Filipinas,
y de los Espongiarios encontramos la esponja y la canastilla de
Venus (Euplictilla espaciosa), únicamente propia de Filipinas, cuyo
zoófito se coge mucho en Cebú y parece más bien un vegetal marítimo
que una especie de espongiario, que un animal el que más se acerca
á las plantas, la que ha debido segregarse de la escala filológica
recientemente, como resultado de la admirable facultad transformatriz
inherente á todas las formas organizadoras.




Flora.


La flora de Mindanao, como la de todo país tropical, ofrece un aspecto
sorprendente, realzado con la exuberancia de vida que le presta la
vegetación portentosa, propia de los fértiles y ricos territorios
que la sustentan.

Allí se encuentran bosques inmensos poblados de árboles gigantescos;
parajes grandiosos á cuya vista se extasía el pensamiento del hombre
civilizado, poco habituado á la contemplación de la naturaleza
adornada con sus galas primitivas, mostrando en admirable desorden
las más apreciadas maderas, revueltas con otras plantas de frutos
riquísimos que, como el café, cacao, canela y algodón, se ofrecen al
hombre emprendedor en remuneración espléndida de sus afanes.

Las maderas, las fibras leñosas, esas cantidades inmensas de carbono y
de otros elementos químicos que las fuerzas vegetativas van acumulando
para que sirvan de armazón al vegetal, son asimismo de aplicación
utilísima para la industria.

Puede decirse que las maderas constituyen un artículo de los más
necesarios para el hombre.

La isla de Mindanao, cuyas maderas son tan excelentes como lo
demuestran los apuntes que acerca de sus clases, peso específico,
resistencia, etc., siguen á estas consideraciones, pudieran muy bien
ser objeto de una gran explotación de esta especie: elementos tienen
para ello.

Las florestas y las selvas filipinas son como las minas y el suelo
mismo del Archipiélago: manantiales inacabables de riquezas que con
el mudo, pero elocuente lenguaje de los hechos, llaman continuamente
á aquellos países á capitales y brazos que exploten los tesoros que
con tan pródiga mano ha derrochado allí la naturaleza.

Ya es hora, pues, que las riquezas españolas sean explotadas en
provecho de los intereses nacionales, y que por la incuria de unos
y la desidia de otros no seamos juguete de la ambición extranjera.

Para que estas noticias puedan ser consultadas con mayor facilidad
mencionaremos por orden alfabético todas aquellas maderas y demás
productos que sean de más valor ó de útil aplicación.

_Acle._--Primera magnitud. De madera rojo obscura, muy buena para
entablados, edificios y embarcaciones, es muy abundante.

_Achuete._--Para las comidas en substitución del pimiento (la semilla)
y también se usa como tinte.

_Alintatao._--Muy parecida al nogal; tiene aplicación para muebles
de lujo.

_Alcanfor._--Se han encontrado algunos ejemplares (canelo).

_Almáciga._--Abundantísimo en Surigao y Misamis.

_Amuguis._--Rojo claro, suele tener manchas plomizas; su tablazón es
excelente para edificios y embarcaciones; al labrarla despide un olor
muy desagradable, siendo poco apreciada por lo mucho que le ataca
el anay.

_Anagap._--De gran magnitud; su madera es amarilla clara; textura
fina y rompe en astilla larga. Es poco apreciada en construcción civil.

_Antípolo._--De primera magnitud; abunda en todo el Archipiélago;
de color amarillento y manchas blanquecinas; su textura es estoposa,
y no tiene otra aplicación que para tablazón y embarcaciones menores.

_Anubión._--De segunda magnitud; madera amarillenta parduzca, es muy
apreciada en el país para los piés derechos de las casas.

_Apiton Balao._--De primera magnitud. Su madera, de color ceniciento
verdoso con manchas claras, destila resinas muy olorosas que se
emplean en ebanistería. (Muy abundante en Mindoro).

_Bacao._--La infusión se emplea para preservar las redes de la
putrefacción.

_Bancat._--De primera magnitud. Su madera es amarilla, oro verdoso
y muy resistente para edificios, muebles y barcos; muy abundante en
Mindanao y Mindoro.

_Balete._--En medicina se aplica para la curación de heridas.

_Balibago._--Se emplea en la fabricación de papel, y con sus filamentos
se tejen cuerdas muy resistentes.

_Bolonquita._--Madera rojiza con vetas negras, muy apreciada.

_Balao._--De primera magnitud; produce una gamo-resina que lleva su
nombre, muy olorosa y aplicable al barnizado de muebles. Su madera es
de color amarillo claro ó ceniciento verdoso, y á veces es de tintes
rojizos, manchado de amarillo; su textura es mediana y muy variable;
es usada en construcción civil y para la fabricación de canoas.

_Bamalagui._--De primera magnitud. La madera es apreciada en
construcción civil por sus buenas cualidades de elasticidad y
resistencia; es de color blanco sonrosado con manchas cenicientas,
y á veces de un rojo claro muy igual; su madera es sólida y resistente.

_Baticulin._--Madera blanca amarillenta, muy floja y porosa; se labra
con facilidad y adquiere buen pulimento.

_Betis_ (_azaola betis_.)--Es de primera magnitud, y su madera
apreciadísima en construcción naval, no tiene rival para quillas. Es
de color rojo variable, de textura sólida y poros poco visibles.

_Banaba._--Hay dos variedades, de la misma especie ambas. Es árbol
de mediana magnitud y alcanza de 10 á 12 metros de altura. Es muy
apreciada por su dureza y ser incorruptible bajo del agua.

_Bejuco._--Uno de los vegetales más útiles y de más general aplicación
en el Archipiélago. Se emplea entero y partido para cuerdas y en el
amarre ó sujeción de cuanto pueda ser necesario, sin que en ningún caso
deje de ser utilísima su aplicación. Su longitud es extraordinaria,
pasando ordinariamente de 100 metros. Hecho fibras muy finas y
perfectamente limpias de la substancia interior, se fabrican tejidos
de gran finura, y exportado á Europa se emplea para el tejido de
asientos de rejilla.

_Calamausauay._--Primera magnitud, y madera muy apreciada, de color
blanco sonrosado hasta el rojo subido, textura sólida.

_Cauayang._--Esta caña del género bambusa, que alcanza á veces hasta
uno y medio y dos decímetros de diámetro, tiene en Filipinas muchas
aplicaciones. Enteras constituyen el armazón y piés derechos de las
casas ordinarias del indio, para formar balsas, en las que se hace el
tráfico por los ríos, acueductos, vasijas de todas clases, cestas,
muebles, aparatos de pesca, puentes, armas, cuerdas, y hechas tiras
tejen unos tabiques que en el país son irreemplazables.

En resumen, que esta planta, á semejanza del cocotero, la nipa y el
bejuco, constituye un don inapreciable en los países tropicales.

_Calantas ó cedro._--De primer orden. De color rojo carne, ladrillo y
amoratado, y á veces sonrosado; textura grosera y poros muy marcados;
su olor es muy agradable. De inmejorable calidad; se emplea para los
cajones de tabaco.

_Canela ó calugac._--La hay en abundancia en Sibuguey y Lanao
(inmediaciones de la laguna), abunda en los montes, y su jugo tiene
propiedades medicinales.

_Calumpong._--De primera magnitud, madera poco apreciada que sólo se
emplea en tablazón.

_Culong-manoc._--De mediana magnitud. Su madera, que es de buenas
cualidades, se emplea en construcción civil y ebanistería. Su color
es variable, del blanco sonrosado á rojo de ladrillo.

_Camagón._--De segunda magnitud, muy parecido al ébano; su madera es
negra, con vetas rojas ó blancas, adquiere buen pulimento, se emplea
en bastones y muebles de lujo.

_Camayugan._--Dá excelentes resultados en la construcción. De grandes
dimensiones; color variable de rojo claro, violado y rojo encendido
y tostado, de textura compacta, y en algunos se nota un olor fuerte
y agradable de viviendas.

_Café y cacao._--Abunda y se dá de excelente calidad.

_Cabo negro._--Sumamente útil por la hilada que de él se extrae;
es artículo de exportación.

_Clavero._

_Calumpit._--De segundo orden. Madera de color amarillento sucio,
textura floja con poros pequeños. Muy á propósito para trabajos
de adorno y con la corteza se hace un tinte especial para teñir
el algodón.

_Camuning._--De tercera magnitud; color amarillo con vetas ondeadas
y manchas parduzcas; textura compacta y gran dureza y resistencia;
adquiere buen pulimento y tiene aplicación para ebanistería. Muy
parecido al camagón.

_Dita._--Substituye á la quina para la curación de fiebres.

_Dinglas._--De primera magnitud; color rojo parduzco, textura fina
y poros de mediano tamaño, siendo muy refractario al _anay_.

_Dungol._--De madera rojiza amoratada, textura sólida, fibras
comprimidas y poros poco visibles; tiene un olor particular que
recuerda al del cuero curtido; muy difícil de labrar, es muy
abundante. Árbol de gran magnitud.

_Damal._--Madera sumamente blanda, aunque resiste; se emplea para
tornear.

_Ebano._--De color negro, madera apreciadísima para muebles de lujo
y fabricación de carbón de pólvora (difiere del camagón en que no
tiene vetas blancas ni amarillas).

_Guijo._--De primera magnitud, muy abundante, de madera rojiza. Se
emplea en construcción y para carruajes; en Mindanao alcanza
dimensiones colosales.

_Ilang-ilang._--Arbol de madera blanca sin aplicación alguna, pero
sus flores, de las que se extrae la célebre esencia de su nombre,
lo hacen sumamente apreciado. Abunda en Butuan.

_Ipil._--De primera magnitud, gran tamaño y dureza; su madera es
rojiza y de aprecio (muy á propósito para exportarla á Europa, donde
sería de aplicación en las vías férreas).

_Lauan._--De gran tamaño, segrega una resina que se emplea en Visayas y
Mindanao en substitución del incienso. Su madera es muy poco estimada
en construcción, no teniendo otra aplicación que la construcción
de pancos.

_Lanete_, segundo orden, madera fina, blanca de hueso ó ceniza;
se construyen sillas iguales á las de Vitoria. Muy apreciada para
construcción de muebles.

_Malatapay._--Para construcción de muebles: de tercer orden.

_Malarujat._--De grandes dimensiones, madera amarillenta, vetas
y visos morados; dá buena tablazón y se usa en construcción y en
muebles ordinarios.

_Malatumbaga._--De grandes dimensiones, madera color rojo carne ó
ladrillo, de textura compacta y de fácil labra; se saca buena tablazón
que se emplea en cajones.

_Mayapis._--De gran magnitud, madera rojiza con vetas plomizas, es
blanda y poco resistente, sólo se emplea para cajones y construcción
de pancos; cortada su madera se vuelve negra, es muy apreciada en la
ebanistería para muebles finos.

_Malabonga._--De segundo orden, muy abundante; pero poco apreciada
por ser muy atacada por el _anay_.

_Mangachapuy._--De primera magnitud, de color blanco y colorado. Se
encuentra en todo el Archipiélago y se usa en la construcción de
edificios y embarcaciones.

_Manungal._--Llamado árbol de la quina; con su madera se hacen copas
que dan al líquido que contenga un sabor amargo muy pronunciado,
que surte los mismos efectos que la quina.

_Mangasinoro._--Muy grande y abundante; pero su madera no tiene
resistencia para el empleo en construcción.

_Molave._--Alcanza hasta 20 metros de altura y un diámetro en el
tronco de 0,60. Madera de gran valor y la más apreciada en el país,
su consistencia y duración es casi eterna. Resiste debajo del agua,
sin que desmerezcan sus buenas cualidades.

De gran magnitud, de color amarillento verdoso ó pardo, es la mejor
madera para piés derechos en la construcción de edificios, por ser
impenetrable al anay.

_Narra._--De primera magnitud. Muy apreciada y de color encarnado,
parecida á la caoba; la variedad blanca es más inferior; sus grandes
dimensiones permiten sacar tablas para soleras que miden de 15 á 20
metros, siendo susceptible de adquirir un hermoso pulimento.

_Nato._--De primer orden; madera blanca sonrosada con manchas rojizas
muy finas y muy abundante en Mindoro, muy apreciada como madera de
sierra en construcción civil ó naval.

_Nipa._

_Pagatpat._--De segundo orden. Crece en las orillas del mar, en
los ríos, y sobre todo, en el mangle; su madera es muy dura, pero
esponjosa y de poco peso, y se emplea en las obras hidráulicas.

_Palo María._--Arbol que adquiere gigantescas proporciones: es muy
apreciado, porque además de su útil aplicación para arboladuras,
se extrae de él aceite, brea y un excelente bálsamo para curar las
heridas.

_Palma brava._--Se usa en edificios, estacadas y canales, es de muy
bonito veteado para los bastones.

_Sampaloc ó tamarindo._--Además de su fruta, de la que se extrae un
ácido para refrescos, se utilizan las raíces en ebanistería.

_Santol._--Alcanza hasta 12 metros de altura. Dá una fruta muy
apreciada del indígena; su madera es fuerte y de bastante duración.

_Sibucao._--Madera rojiza anaranjada. Sumamente apreciada por la
materia colorante que segrega el tronco; su parecido al campeche, pero
muy superior á él; se hace mucha exportación de esta substancia. Los
indios emplean la madera para clavazón de barcos.

_Tangile._--De primer orden y madera roja tostada. Por la magnitud
de su tronco lo emplean los naturales en la construcción de canoas.

_Teca._--Arbol de gran magnitud, de madera incorruptible, por lo que
después del molave es la más apreciada, es poco conocida en Filipinas,
y en Mindanao y Joló es donde principalmente abunda.

_Tíndalo._--De gran magnitud, de madera rojiza al cortarla y negra
con la acción del tiempo, es apreciada en ebanistería.

_Yacal._--Muy apreciada, es celebrada la corpulencia de su tronco,
que llega á alcanzar 20 metros y cerca de uno de diámetro; es la
mejor madera para embarcaciones del país.

_Tabigui._-- El fruto de este árbol dá buenos resultados en la curación
de humores sifilíticos. Su madera es tintórea.


    Tabla comprensiva de las condiciones de las maderas reseñadas.


    Nombres.            Elasticidad. Peso         Resistencia.
                                     Específico.
                        Carga.

    Acle                0'004-5'751  0'709       40'594
    Amuquis             0'005        0'538       23'924
    Anagap              0'006        0'486       23'465
    Antipolo            0'007        0'595       34'235
    Anubión             0'005        0'593       25'765
    Apiton              0'005        0'615       21'624
    Banaba              0'0035       0'776       29'820
    Bancal              0'005        0'521       31'804
    Bansalagui          0'002        0'676       58'087
    Baticulin           0'005        0'500       21'394
    Batitinan
    Balao               0'0037       0'393       31'545
    Betis               0'0026       0'719       31'718
    Bolonguita          0'003        0'789       34'967
    Clamasanay          0'0037       0'643       38'533
    Calantas (cedro)    0'0075       0'563       21'222
    Calumpong           0'0046       0'765       34'679
    Calumpit            0'0044       0'666       22'692
    Camagon             0'0022       1'155       40'028
    Camayuan            0'0032       0'788       35'341
    Camunig
    Cubi                0'0034       0'581       41'237
    Culing-manoc        0'002        0'773       46'699
    Dinglas
    Dungon              0'003        0'833       35'140
    Ebano               0'0022       1'153       40'028
    Guijó               0'0035       0'685       49'746
    Ipil                0'0024       0'7 5       44'658
    Lanete              0'0068       0'495       26'829
    Lanutan             0'002        0'784       32'667
    Lanan
    Macasin             0'0052       0'683       28'526
    Malahonga
    Malacaduis          0'0028       0' 80       24'845
    Maralujat           0'0046       0'641       27'375
    Malatalang          0'004        0'662       31'286
    Malatapoy
    Malatumbaga
    Mangachapuy         0'003        0'766       33'127
    Mangasinoro
    Marang              0'0048       0'465       20'704
    Mayapis             0'004        0'511       26'915
    Molave              0'0035       0'819       41'552
    Narra               0'0037       0'634       41'529
    Idem blanca         0'0037       0'615       36'347
    Nato                0'003        0'379       31'286
    Pagatpat            0'0014       0'898       63'263
    Palo-María          0'004        0'7 3       36'334
    Palo-nopuy          0'0035       0'571       25'368
    Panguisan           0'0028       0'745       35'127
    Pasac               0'0035       0'785       27'145
    Santol              0'0032       0'470       26'312
    Supa
    Tangile             0'004        0'603       29'676
    Tíndalo             0'0034       0'809       39'539
    Yacal               0'0032       0'925       54'981


La familia de los gramíneas se encuentra representada por más de 4.000
especies; entre éstas las más importantes son: el palais (arroz), maíz,
caña de azúcar y el bambú, que toma consistencia leñosa adquiriendo una
gran resistencia que, unida á su extraordinaria magnitud, proporciona
al indio excelente material para construír sus viviendas, puentes y
otras infinitas aplicaciones.

Otras, en cambio, son sumamente perjudiciales como el «cogon»,
que ocupando grandes extensiones de terreno sin producir ningún
beneficio, sirven sólo para que la langosta, encontrando en los
cogonales excelentes semilleros, se propague de un modo fabuloso.

Los helechos son muy numerosos en el país; sólo encontramos que
tenga una positiva utilidad el llamado Nito, con el cual teje el
indio petacas, sombreros, salacos y otra infinidad de objetos.

Como final mencionaremos todas aquellas plantas que por sus productos
ó aplicación sean de alguna utilidad.

Se extrae aceite de una fruta parecida á una pequeña aceituna que
llaman los naturales «Lumban» y del «Linga», cuya semilla es muy
parecida á la del lino.

Sacan filamentos para tejidos del Maguí ó Piña y para cordelaje del
Abacá y otros menos importantes.

Substituyen el jabón: el gogo, bansicalay, papaya y otros.

Como plantas alimenticias, aparte del palais, camote y ubi, que
sirven de alimento en todas las islas del Archipiélago, lo mismo
que el plátano, cuya riquísima fruta constituye uno de los artículos
más importantes en la alimentación de los naturales, la manga, piña
(anana), mangostan, que sólo se produce en Mindanao y Joló, chicos,
ate, santol, lanzon, guayaba y el naranjo y limonero, que han sido
importados de España.

Existen también infinidad de plantas medicinales cuya eficacia la
consideramos en su mayoría muy dudosa.

Abundan las flores, que á la belleza unen la embriagadora fragancia
de su perfume. Entre éstas se distinguen el ilang-ilang, la sampaguita
y la azucena.

Como se vé, la riqueza forestal en Mindanao es extraordinariamente
variada, por más que aquí sólo mencionamos aquellos productos más
importantes y alejándonos de las clasificaciones botánicas á fin de
que resulte algo extractado nuestro trabajo.



Razas que Pueblan la Isla.


La población indígena de Mindanao puede dividirse en los grupos
siguientes:

Los aborígenes ó primitivos habitantes de la isla llamados _aetas_,
negritos ó mamanuas, sumamente refractarios á la civilización,
habitan en el interior de los montes haciendo una vida errante y
retraída de todo trato social con los pueblos vecinos. Se encuentran
en algunos montes de Surigao y Butuan, corriéndose hacia el S. hasta
las inmediaciones del seno de Davao. Ocupan las márgenes de la laguna
de Sapongan y las islas del N.

_Malayo-mahometanos_. [3]--Los malayo-mahometanos, que dominan en toda
la parte S. de Mindanao, extendiéndose hasta las grandes lagunas del
centro y en muy pequeño número en algunos puntos de la costa N.

Difícil sería hacer un verdadero estudio de la raza mahometana de
Filipinas. Constituída por la mezcla constante entre la raza árabe
invasora y las diferentes tribus del país, su constitución es un
conjunto abigarrado, en el que han desaparecido casi por completo
los caracteres etnológicos de los primeros invasores.

El idioma se encuentra en caso análogo. Los panditas ó sacerdotes
se transmiten de unos á otros el conocimiento del idioma árabe, el
que necesitan para sus prácticas religiosas; pero la masa total de la
población habla mezcla confusa de visaya y árabe con palabras tomadas
en cada punto de los pobladores que existían cuando el mahometano
conquistase el territorio, constituyendo un idioma dificilísimo de
entender por la algarabía consiguiente á la intercalación de palabras
de distintos dialectos, según la localidad del que lo habla.

El moro oceánico es en general de regular corpulencia, estatura
mediana, de color cobrizo amarillo, propio de la raza malaya; ojos
obscuros y rasgados, cejas pobres, nariz roma y labios delgados, por
más que el uso del _bullo_ no permita apreciar esta circunstancia;
la cara resulta enjuta de carnes aunque ancha por lo saliente de
los pómulos. Los panditas y otros jefes se dejan crecer el bigote,
pero fuera de estos casos el moro se arranca los pocos pelos que
constituyen su barba. La cabeza se la suelen afeitar, pero una vez
casados todos se dejan el pelo largo. Su pecho es robusto, de torax
desarrollado, á propósito para las rudas faenas que soportan en el
mar y en particular en la pesca de la perla.

El traje, aunque varía según la localidad, guarda relación en los
detalles generales.

En Mindanao los hombres usan camisa partida, pantalón ancho y pañuelo
en la cabeza arrollado en forma de turbante; las mujeres visten de
blanco, llevando una especie de saya que llega poco más abajo de
la rodilla.

Por influencia del clima, como ocurre al indio, el moro es apático
y abandonado; reservado y suspicaz, pocas veces dá á entender sus
pensamientos, que oculta hasta en lo más insignificante y baladí.

Celosos de su nobleza, que fundan en larguísimos abolengos, son
extremadamente orgullosos. Les gusta relatar los hechos de sus
antecesores y las distinciones ganadas por éstos en la guerra, cuya
historia se repiten unos á otros durante las largas horas de sus
reuniones amigables, llamadas _Vicharas_.

Su ilustración es escasísima y reside en determinados individuos;
pocos saben leer y menos escribir, á excepción de los dignatarios,
que sólo por este concepto monopolizan los puestos y poco ó nada
hay escrito sobre su lengua, que viene á ser, como ya hemos dicho,
una mezcolanza de la árabe con muchas palabras chinas, malayas,
tagalas y visayas.

El moro, enemigo taimado y audaz, no perdona nunca medio alguno
para causarnos el mayor mal posible; protegidos por la obscuridad
han caído sobre pueblos inermes, ocasionando innumerables víctimas,
haciendo centenares de cautivos; encastillados y defendidos por los
bajos y arrecifes que circundan sus islas, están siempre listos para
sorprender las embarcaciones que por allí se aventuran, cautivando
á sus tripulantes y haciendo buena presa de los cargamentos.

El moro fué siempre un hombre terrible en la guerra, y lo mismo en
Mindanao como en Joló; el número de su fuerzas no es conocido, porque
allí donde hay un moro hay un guerrero; vá siempre armado con lanza,
_cris_ ó _campilan_, armas que nunca abandona, que son compañeras
inseparables suyas, y que maneja con una rara habilidad; acostumbrado,
como el indio, al clima en que vive y á las fatigas de su azarosa
vida poco necesita para cubrir sus atenciones; bástale un puñado de
arroz, las frutas que el bosque le brinda, la pesca que abunda en sus
playas y el agua de sus pantanos. Cuando se pone en marcha no atiende
sino á sus armas, duerme á campo raso, come lo que encuentra á mano,
siendo esta propiedad tan inherente de su vida que para él, el mal
alimento no constituye quebranto alguno.

Dotado de grande astucia, nunca se presenta en el llano en caso de
guerra, prefiere lo intrincado de sus bosques, lo inaccesible de sus
playas, donde se defiende con esa terquedad que le es común y con
ese fanatismo peculiar al mahometano.

Atento primeramente á la seguridad de la familia, elige para situar
sus poblaciones los puntos pantanosos de la playa, en la que vive con
toda comodidad sí, pero rodeado siempre de precauciones, importándole
poco la vecindad de las aguas, que para el moro, criado en ellas,
la cosa más natural y más sencilla es el paso á nado de cualquier
río por ancho y caudaloso que éste sea.

Sitúa sus fortalezas llamadas _Cottas_ en los puntos culminantes que
por su posición dominan el pueblo donde se avecina. Estos fuertes
los constituyen una doble estacada rellena de tierra y piedras, que
forma un macizo de 6 á 8 metros de espesor y 8 á 10 de altura. Allí
parapetados esperan, con la calma que dá la impunidad, hasta
descargar sus armas á boca de jarro sobre el enemigo, resguardados
en los _manglares_ que por lo regular rodean sus cottas, é impiden
la entrada en ellas de no ir provisto de guía.

Fabrican sus armas, á las que dan buen temple, siendo en algunas
el trabajo muy esmerado. Estas consisten, generalmente, en una hoja
acerada de formas variadas y de 40 á 60 centímetros de longitud, que
por medio de una espiga montan en un puño de madera, sujetándole al
arranque de la hoja con una virola trincada con hilo metálico, que sube
en forma de adorno hasta el pomo. Este suele tener la forma de doble
pico de loro. Las vainas las hacen también de madera, en dos piezas á
lo largo, sujetas con abrazaderas de bejuco ó de latón. Para el asta
de sus lanzas suelen emplear la madera del _Guijo_ ó el _Palasan_,
especie de bejuco, grueso y consistente.

Usan armas de fuego, siendo éstas fusil y cañón, de antiguos sistemas,
desechos del Ejército, por más que tengan algunas de retrocarga y
de repetición. También emplean un pequeño cañón llamado _lantaca_,
de uno á cuatro centímetros de calibre. La mayor parte de estas piezas
proceden de las embarcaciones que en sus antiguas correrías apresaron,
si bien las lantacas son fundidas en el país, donde de muy antiguo
las fabricaban.

La manera de combatir el moro es por demás original; cubierto con su
rodela, armado de cris ó campilan, se presenta al enemigo, al que
aturde ó desorienta con sus innumerables saltos y sus penetrantes
gritos; ya á su altura casi, amaga un ataque; ya con increible
ligereza, colocado á 10 pasos, parece limitado á la defensa, y de
pronto, lanzándose sobre el adversario, le dá golpe mortal.

El campilan, arma que usa con preferencia, mantiene en el puño una
especie de cola formada por mechones de cerda, y en su danza guerrera
vuelve rápidamente la hoja, presentando á la vista del enemigo, para
aturdirle, aquel largo penacho que se agita, con cuya operación llama
la atención del enemigo, le aturde y cuando le encuentra descubierto
le ataca con increible rapidez.

Tienen una habilidad especial para arrojar las flechas y la lanza
desde la altura de sus parapetos, atravesando distancias grandes con
certera puntería.

Los llamados _Juramentados_ son entre ellos los más temibles;
estos fanáticos hacen voto de morir matando, creyendo así conseguir
irremisiblemente el Paraíso. Las más de las veces son condenados á
muerte, que de este modo intentan redimir su vida, si después de dar
muerte á algún soldado consiguen escapar llevando el armamento del
muerto. En estos casos no hay para ellos obstáculo alguno, pues ciegos
en su furor todo lo salvan con tal de conseguir sus designios. Se
han visto casos de presentarse tres de estos fanáticos, después de
sorprender los centinelas de un cuerpo de guardia, y aprovechándose
de la negligencia del soldado indio acuchillar toda la guardia antes
de que ésta pudiera tomar las armas.

En la campaña de 1876, dos de estos desgraciados pretendieron volar
el polvorín del fuerte de Afonso XII (Joló), y atravesando el recinto
de los primeros centinelas lograron pasar el pueblo, no obstante la
exquisita vigilancia de los nuestros, llegando hasta arrojar por
encima de la estacada una especie de pucheros pequeños llenos de
pólvora y provistos de su mecha, que hubieran causado grave trastorno
á no equivocar el punto del ataque.

Por lo descrito puede deducirse con cuánto conocimiento y precauciones
debe llevarse la guerra á estas gentes, donde es enemigo hasta
el clima, que ocasiona las terribles calenturas palúdicas que han
diezmado siempre nuestras expediciones.





En la campaña de Joló en 1876, llevada á cabo por el General Malcampo,
la mayoría de las bajas ocurrieron en los mangles, donde quedaron
encenagados hombres y pertrechos.

Los moros de Mindanao son recelosos, hipócritas, y como todos los de
su especie, fanáticos por sus creencias. Constituídos en gobierno,
obedecen directamente á los Dattos, los cuales, para su sostenimiento,
cobran de todos sus subditos, ya sean ó no moros, una contribución
llamada _Pagdatto_, que consiste en un jabol, un bolo y veinte gantas
de palay por cada matrimonio. Los Dattos dependen de un Sultán, Jefe
superior de la isla, que á su vez gobierna sobre los mandarines y
otros tantos Radjas, formando una confederación que comprende todas
las tribus ó sus rancherías. En cada una existen las siguientes
autoridades: el _Tuang_ (Gobernadorcillo), el _Cuano_ (Teniente de
justicia), el _Lamudia, Nacuda y Timuay_ (Jueces 1.º, 2.º y 3.º),
el _Gangalia_ (alguacil), el _Baguadato_ (Principal ó _cabeza_)
y _Maraddiadinda_ (Primogénito de id.)

Los Dattos suelen distinguirse de la gente del pueblo en el mayor
adorno de sus vestidos, en los que usan botones dorados, y en la
costumbre de llevar siempre el pañuelo en la mano y seguirle algún
esclavo con la caja del bullo.

Su jerarquía religiosa se compone de los llamados _Sarip y Pandita_,
sacerdotes que celebran las ceremonias de sus ritos en el _Langa_
(mezquita ó camarín.) En el Sambayang (tiempo de Pascua), que dura
unos siete días, está prohibido á todos los creyentes probar alimento
alguno, y sólo soportan este riguroso ayuno, merced á una ligerísima
colación que toman á media noche, hora en que creen dormido á su Dios;
pasado este tiempo se purifican todos con un baño general, y celebran
la fiesta con grandes comilonas, en las que figuran preferentemente
unas sopas condimentadas con aceite de coco, llamadas _Ponian_ y
_Sindo_. Les está prohibido asimismo comer carne de cerdo y el uso
de bebidas espirituosas.

Para los casamientos han tomado ceremonias de los primitivos
habitantes, si bien, estando admitida la poligamia, toman todas
las mujeres que pueden mantener. Si el pretendiente pertenece á la
categoría de _Bacungtao_ (hombre de pró), tiene que regalar á la
novia de uno á seis esclavos por vía de declaración, y durante el
tiempo de las relaciones, arroz, buyos, tuba, etc.; si el casamiento
no se lleva á cabo puede el novio reclamar lo entregado, siempre que
la culpa sea de ella, en cuyo caso recibe, además, un esclavo.

La costumbre que tienen para efectuar sus enlaces es verdaderamente
especial. Cuando forman el proyecto de buscar esposa, mandan á
uno de sus amigos de más representación á casa de la novia para
solicitarla del padre ó pariente, el cual, oído el parecer de la
pretendida y siendo favorable, contesta desde luego que puede ir el
novio por ella. En su vista éste se dirige á la Mezquita y llama
al Iman, en cuya compañía reza las oraciones marcadas, y luego
después ambos marchan á casa de la doncella, ante la que se paran,
preguntando el pretendiente desde fuera si puede entrar. El padre,
que sale á la ventana, contesta afirmativamente, y en el momento de
intentar el pretendiente abrir la puerta, salen todos los parientes
de la doncella y se arrojan sobre él, simulando un ataque en el que
ellos le amenazan y él se defiende, arrojándolos los objetos que para
regalo lleva uno de sus esclavos ó servidores en un gran bolsón que
contiene los presentes de la novia. Después de este paso, y cuando
el campo se ha despejado, sube el novio la escalera de la casa,
entrando con el Iman en la habitación donde se encuentra la señora
de sus pensamientos muelle é indolentemente tendida en un cogín;
preséntale él sus respetos; su acompañante, haciéndola levantar, la
coge por la cabeza dándola dos vueltas á la derecha, y, finalmente,
asiendo la mano del novio, la coloca sobre la frente de la novia,
la que inmediatamente se cubre el rostro en señal de rubor. Retírase
luego el Iman, dejándolos solos. El novio prueba á besar y abrazar á la
novia, defendiéndose ésta á mordiscos y arañazos; logra él cogerla;
ella chilla y huye, y así se están una hora larga, corriendo el
uno en pos del otro entre las risas de ella y los juramentos de él,
hasta que el padre penetra en la habitación, manifestando que puede
darse por satisfecho de la pureza de su hija, y entonces el novio
deja la casa para ordenar los preparativos de la boda, que empieza
aquella misma noche y dura otras dos más, con grandes comidas, bromas y
jaleo de los convidados. El aspecto de esta fiesta es interesantísimo
en la última noche, después de la cena, hora en que se ultiman las
ceremonias del enlace. La novia, en poder de sus madrinas, cambia el
traje de su vida honesta por el que le lleva su señor, y mientras
tanto, á los acordes de una música y el canto de los concurrentes,
cuyo compás llevan todos colocados en cuclillas, golpeando el _sahig_
(tejido de cañas del piso) con unos baquetones de madera, dos ó tres
doncellas ejecutan el baile conocido por el _Paujalay_, que amenizan ya
con dulces y provocativos balanceos, en los cuales ora tocan el suelo,
ora se yerguen risueñas, dejando adivinar en sus ligeros trajes todo
el incentivo de sus encantos, ó ya, en fin, con ademanes nerviosos,
en cuyo espectáculo arrebatador é indescriptible se pasan las horas
sin sentir, en el mayor arrobamiento.

Concluida la fiesta, el emisario primitivo conduce la doncella á la
casa del señor entre la algazara y chanzonetas de los convidados,
que satisfechos y llenos de gozo abandonan también la casa paterna
para ir á sus hogares.

Para solicitar las concubinas se acostumbra mandar un emisario á
la casa de los padres con el cris ó campilan del pretendiente, en
cuyo nombre, una vez tomada la venia, contrata con la doncella las
condiciones de la concesión, y seguidamente la lleva á la morada de
su dueño. Cuando se trata del Sultán, el emisario, sin tomar permiso
de los padres, expone á la pretendida el objeto de su comisión, que
todos acatan con las mayores muestras de satisfacción, llevándose
la muchacha sin otras ceremonias. En todos estos contratos, para no
herir la suspicacia se procura que el mercurio sea por lo menos de
la categoría de la mujer.

Con la misma facilidad llevan á efecto los enlaces que la separación
de los esposos, que tiene lugar por la sola voluntad del varón,
perdiendo la repudiada todo derecho al que fué su señor, el que la
devuelve á su familia ó la deja en la calle abandonada á sus propios
recursos. Los hijos habidos en esta unión quedan siempre con el padre,
á menos que ellos quieran irse con la madre, y en ambos casos tienen
derecho como los demás á la herencia de los dos.

En sus bautizos, que celebran según los ritos, acostumbran á tener
grandes comilonas, cuya importancia varía según los padrinos, y uno
de sus preceptos más respetado es la circuncisión, que llevan á cabo,
como muchas razas filipinas, no sólo con sus descendientes, sino con
todos los que hacen vida común con ellos.

Para enterrar sus difuntos tienen cementerios señalados, y la fiesta
fúnebre se reduce á colocar sobre la sepultura del finado la cabeza
de un pollo con un áscua encima, mientras el Pandita murmura las
oraciones adecuadas.

Su legislación penal consiste en los castigos corporales y las multas,
si bien, dadas las costumbres del país, la justicia se la toma por
su mano cada ofendido; así, por ejemplo, el que sorprende en delito
de adulterio á su mujer, es árbitro de cortarla una oreja y raparla
la cabeza, degradándola á ser esclava de sus concubinas; al seductor
cogido _infraganti_ puede quitarle la vida; pero en cambio si éste se
pone bajo el amparo del mandarín, paga su delito sólo con la cantidad
de ocho pesos, precio bien miserable que sin embargo no le exime de
purgar su falta ante el ofendido, pues siendo por principio sagrada
entre ellos la venganza, y considerado cobarde el que no lava en
sangre sus afrentas, queda aquél á merced de éste, que en la primera
ocasión se le presenta cris en mano para cobrar su deuda.

La calumnia no probada se pena con 15 pesos; la herida leve con 5;
la grave con 15 y el instrumento con que se perpetró; la muerte,
con multa de tres á seis esclavos ó la vida en su defecto, teniendo
presente que un esclavo vale de 15 á 30 pesos, según su calidad;
el robo de valor de un peso cuesta 30 y un esclavo ó la esclavitud
del culpable; el adulterio 60 y dos esclavos ó la vida; la violación
30 y un esclavo ó la vida. Si un deudor se niega á pagar una deuda
reconocida, paga por la primera falta el doble, por la segunda el
triple y por la tercera queda hecho esclavo ó paga con su pellejo. Las
faltas cometidas contra los jefes tienen penas crecidísimas; el que
insulta á un Datto es castigado con la muerte, á menos que entregue
15 taeles de oro, y si es perdonado pasa á la categoría de esclavo,
cualquiera que sea su clase, siendo esta misma pena aplicable por la
junta de jefes al noble que falta gravemente á otro.

Cuentan el tiempo, no por lunas, sino por días de la semana, como
nosotros, llamando _Sapto_ al lunes, y así sucesivamente los demás,
_Ahát, Isnin, Sarasa, Araboja, Cammis_, hasta el Domingo que nombran
_Diammat_.

Asumiendo los Dattos el poder omnímodo, son los que dan fallo sobre
todos los pleitos de su tribu, cobrando de intereses un real por peso;
si el pleito es entre dos Dattos, los embajadores llamados _Tumangung_
son los que arreglan las diferencias, y sólo en caso extremo se apela
á la fuerza de las armas.

Conocen la moneda, pero acostumbran en la mayoría de sus negocios á
usar los cambios. Su comercio consiste en arroz, café, balate, cera,
biao, almáciga, carey, concha, nacar y petates.

Su industria se reduce á los tejidos de algodón y abacá, que coloran
con el jugo de algunas plantas, á la fabricación de armas blancas y
á la explotación de minas de plata y otros metales que se encuentran
en sus dominios.

Además del opio y los gallos, una de las diversiones más concurridas
es la lucha de los carabaos, que llevan á efecto colocando dos machos
junto á una hembra, y teniéndolos sujetos hasta el momento del celo,
llegado el cual los sueltan. Los animales se acometen impetuosamente
poseídos del mayor furor, hasta que uno muere ó huye, en cuyo caso el
que queda cubre á la hembra, y los espectadores cobran sus apuestas,
celebrando la función con gran algazara y chacota.

Conocen, en fin, varios juegos de naipes, entre ellos algunos de azar,
como también se ejercitan en el canto y los bailes populares, que son
la alegría de sus fiestas, y entre los que merece especial mención el
llamado _moro-moro_, que es una danza de combate que ejecutan los más
diestros, armados de campilan y rodela, al son de sus instrumentos
guerreros, ya con saltos de costado, simulando defensa, ya con otros
al frente y grandes gritos figurando ataque.

Extremadamente supersticiosos, creen que el uso de ciertos talismanes
los hace invulnerables en las batallas, y de aquí proviene la ceguedad
conocida en los juramentados; también es general la creencia de
que puede hacerse invisible el que en determinada época logra ver
el cambio de piel en una culebra, y tienen por augurio mortal para
sus Dattos la presencia de las nieblas que alcanzan á cubrir ciertas
alturas que consideran sagradas. Estas costumbres y otras, tomadas
sin duda de la raza indígena y fomentadas por sus sacerdotes, hace de
aquel pueblo un centro deplorable de atraso, dificilísimo de reducir
por nuestros misioneros.

Siguiendo los fundamentos de su religión, refieren el tiempo á la
Egira, y su año es el llamado Embolismal ó de trece lunas, por las
que cuentan.

Se sirven de la moneda en sus tráficos, usando indistintamente la
española ó la china, de la que emplean la llamada _Chapeca_, del
tamaño de un ochavo, con un hueco cuadrado en el centro, por el que
las ensartan, formando largos y pesados rosarios. Cada mil de estas
monedas vale un peso. Según noticias fabricaban antiguamente otras de
hierro, sumamente delgadas, que venían á valer la quinta parte de la
chapeca, y posteriormente usaron las llamadas _Piring_ y _Lacban_,
de cobre, de las que las primeras valían tanto como la china, y las
segundas próximamente el doble.

Como todos los pueblos influídos por el mahometismo, son muy
desconfiados y suspicaces, y para el asunto más insignificante se pasan
los días de _Bichara_ con el sólo objeto de procurar engañar á todo
el que tiene algún trato con ellos; su número será de unos 200.000.





De la mezcla de los moros con los aborígenes, y de éstos con los indios
Tagalos y Visayas y aún algunos elementos chinos, se han formado una
infinidad de tribus de muy distintas condiciones, usos y costumbres,
que se clasifican en la siguiente forma:

_Manguangas._--Habitan en una extensa porción de terreno, comprendido
entre el río Aguzan y la provincia de Misamis, y desde la costa
N. hasta las inmediaciones de la laguna de Buhayan; son holgazanes
y muy aficionados al robo.

_Negritos-mamanuas._--Los negritos ó mamanuas se subdividen en
distintas tribus, cuyas costumbres y dialectos varían según las
diferentes razas con que se han cruzado.

Habitan en la cordillera oriental entre Butuan y Surigao; en las
inmediaciones del seno de Davao, en las orillas del Agusan, se
encuentran algunas familias, y en mayor número en las cordilleras
centrales de la isla.

De la mezcla con elementos malayos y mongoloides proviene el que
tengan la mayoría color algo claro y el pelo lacio, en lo que se
diferencian de los de su misma raza en el resto del Archipiélago.

Sumamente montaraces huyen de todo trato social, y cuando alguna vez
los misioneros han conseguido que habitaran en las misiones ó pueblos
de conquistas, poco han tardado en abandonar el poblado, volviendo á
su vida errante en lo más intrincado de los montes, donde siembran sus
cosechas, é inmediatamente de hecha la recolección levantan campo, y
hasta que las necesidades de cultivar lo exigen no vuelven á pernoctar
en sitio determinado, dedicándose á su pasión favorita que es la caza.

Son muy sucios y el pelo se lo dejan crecer sin cortarlo jamás, así
es que cuando las mujeres, efecto de la edad, se abandonan en lo que
al cuido personal respecta, parecen verdaderas furias.

Las prendas de su uso consisten en un jabul corto que no les llega
á las rodillas las mujeres, y taparrabos los hombres.

Sus armas son la flecha y el bolo; la primera, que manejan con rara
habilidad, la emplean en la cacería, y emponzoñadas con substancias
vegetales si las emplean en combatir á sus enemigos. El bolo es su
herramienta universal: cortan árboles y bejucos para construír sus
viviendas; cuando cazan, de él se valen para limpiar las pieles y
trocear la carne y hasta en el cultivo lo emplean.

_Manobos._--Proceden de la mezcla del negrito y el malayo, conservando
de los primeros su raquítica complexión. Son muy poco laboriosos,
pero muy guerreros y aficionados al robo y la piratería. Habitan una
gran parte del río Butuan, prolongándose por las márgenes del _Hijo_
hasta el seno de Davao.

Los manobos se extienden por las márgenes del Butuan, donde son
numerosos, llegando hasta las inmediaciones de Davao. De endeble
constitución física y pequeños de cuerpo, parecen raza degradada
arrinconada hacia el interior por mandayas y moros, gente más fuerte
y guerrera que ellos, aunque nunca tan sanguinarios y hábiles en
el manejo de las armas. Se aprovechan de su superioridad sobre
los Tagacaolos, Bilanes y Bagobos para hacerles la guerra con el
exclusivo objeto de aprehenderles sus mujeres é hijos, que luego
venden á los moros.

Los manobos, á semejanza de los negritos, á que deben su origen al
mezclarse éstos con los malayos, no dedican gran atención á las
faenas agrícolas, pues éstas se reducen á desmontar el sitio que
juzgan adecuado, y sin otra preparación hacen sus siembras, cogen
las cosechas, y para otra buscan nueva sementera.

Cada grupo de varias familias elige su jefe, que siempre es el más
ladrón y sanguinario, al que dan el nombre de _Bagani_.

El bagobo acomodado levanta su casa en sitio libre de inundaciones
y sobre altos _arigues_ ó _pilotes_; el suelo lo forman con tiras
de caña ó de madera de coco flexible y resistente á la vez, y sobre
éste con sólo extender un petate encuentran cómodo lecho él y las
mujeres que su fortuna le permite, cuyo número es ilimitado, por
más que una sola es la legítima. Los hijos son todos reconocidos y
viven en familia, pero á la muerte del padre tienen preferencia en
la herencia los habidos con la mujer legítima.

El trabajo del campo está mirado como denigrante, por cuya razón éste
lo hacen los esclavos. Cosechan arroz, tabaco, camote, maíz y algo
de caña de azúcar.

En cuanto á religión, si bien ésta es en su esencia la misma de los
demás monteses, su carácter feroz le ha impreso ciertas prácticas
esenciales que entronizan el asesinato á virtud envidiable y el más
glorioso hecho del manobo.

_Mandayas._--Es la tribu más noble y de carácter más pacífico aunque
valientes entre los idólatras de Mindanao. Son de color claro, altos
y robustos, distinguiéndose por el pelo, que se lo dejan crecer lo
mismo que sus mujeres. Poco aficionado á la civilización, el Mandaya
hace siempre vida errante, aunque les gusta el trato comercial con
los cristianos.

_Bagobos-Guiangas._--Tribu la más feroz de Mindanao, y por su carácter
cruel y sanguinario aseguran algunos escritores que son antropófagos.

Habitan por las cercanías del seno de Davao, por el Apo, corriéndose al
E. hasta las orillas del Pulangui y hacia el S. al puesto de Maralag.

_Tagacaolos y Bilanes._--La continua guerra que sostienen con los moros
les ha hecho en extremo valientes, pero la bondad de sus prácticas
morales y lo afable de su trato demuestra serían susceptibles de una
rápida civilización. Se encuentran por la vertiente S. del Apo, en los
montes próximos á la costa SO. de las islas y en las islas Sarangani,
situadas en la bahía de su nombre.

_Subanos._--Habitan toda la parte de Mindanao comprendida entre
Misamis y Zamboanga, y á pesar de que su número se presume ascienda
á 100.000 están dominados por los moros, que se sirven de ellos para
las más rudas faenas.

Son de color bastante obscuro, lo que se observa en Zamboanga, donde
hay algunas familias de éstos, componiendo una parte de la población
cristiana de los barrios inmediatos á la capital.

_Tirulayes._--Habitan en los montes de la costa O. de la bahía Illana,
inmediatos á Tamontaca. Son de complexión raquítica y de costumbres
muy relajadas, cuidándose poco de la honestidad de sus mujeres é hijas.

La misión de la Compañía de Jesús, establecida en Tamontaca, ha
formado un pueblecito con las familias de Tirulayes que convierte al
cristianismo; pero á pesar de los esfuerzos de los padres que componen
la misión, el progreso de la religión católica es entre ellos de
tan negativos resultados, que la población de Tamontaca se mantiene
estacionaria sin que adquiera el desarrollo que podría esperarse de
su magnífico emplazamiento sobre uno de los brazos del _Pulangui_.

El último grupo lo consideramos formado por la población cristiana
de indios que, al amparo del Ejército y dirigidos por las órdenes
religiosas, han ido extendiéndose por el N. hasta formarse las dos
ricas provincias de Misamis y Surigao. Los habitantes de Zamboanga,
mezcla de moro tagalo y español, cuyo idioma hablan todos aunque de
un modo imperfecto.

Y, por último, la población de indios que reside en todos los puntos
militares, formada de deportados, presidiarios que han cumplido su
condena y licenciados del Ejército, los cuales se dedican al comercio
al menudeo de la localidad, para servir á las familias españolas, y en
muy pequeño número á la agricultura, pues los hábitos de holganza y
los vicios adquiridos anteriormente pueden más en ellos que el deseo
de procurarse una posición desahogada.




División Territorial.


Por Reales Decretos de 26 de Febrero y 5 de Marzo de 1886, el
Archipiélago sufrió una completa transformación en lo que respecta
á la división de su territorio. En virtud de estas disposiciones,
que suprimía el antiguo cargo de alcaldes mayores, se crearon los
Gobiernos civiles con funciones político-administrativas y con una
completa separación del poder judicial.

En lo que respecta á la isla de Mindanao, poca fué la variación
sufrida, puesto que siguió regida por gobernadores político-militares
auxiliados por personal letrado para la administración de justicia,
y su división continuó en la misma forma, sin sufrir modificación
alguna sus antiguos distritos en el orden siguiente:

Zamboanga.--Residencia del Comandante general.

Misamis, Surigao, Davao, Cottabato y Basilan. Además existen las
Comandancias militares de Dapitan, que forma parte del distrito de
Misamis, y la de Bialig del de Davao.

_Distrito de Zamboanga_.--La capital dista de Manila 561 millas.

Se extiende este distrito entre los 128° 4' 3'' longitud en la costa
O. y los 128° 29' 30'' al E. en la costa O. de Sibuguey, y su latitud
N. es 6° 50' 2'' (Zamboanga) 8° 5' 1'' (punta Murciélagos), y la de
7° 20' (punta de Flechas) á los 7° 35' 4'' en el seno de Sibuguey,
estando limitado al N. por la punta de Maralag (Misamis), al E. por
Cottabato, al S. la isla de Basilan y al O. con el mar de Mindanao.

_Habitantes._--El carácter del zamboangueño es una mezcla de las
mejores cualidades revueltas con todos los vicios; generosos y
valientes, son muy amantes de los españoles, habiéndonos ayudado
siempre en todas nuestras empresas al S. del Archipiélago; pero al
reverso de ésto, viciosos y holgazanes, no encuentran mejor ocupación
que la del juego; son pacíficos y muy temerosos de la justicia y
amantes de la religión.

La capital del distrito es Zamboanga, con 15.000 habitantes, bonita
población, admirablemente situada en la costa frente á las islas de
Santa Cruz. La población dá vista á la silanga que forma la isla de
Jocol y la costa, formando un magnífico abrigo natural; sus costas son
limpias y de fondo arenoso, pero sin seguridad alguna como fondeadero.

El caserío está magníficamente situado en una extensa llanura cubierta
de hermosos cocales y cruzada en todas direcciones por arroyos y
esteros de aguas cristalinas que, fructificando su término, la asemejan
á espléndido jardín ó sitio de recreo de nuestra risueña Andalucía.

Su caserío de tabla y techumbre de zinc, descuella de un modo
pintoresco entre el exuberante follaje que la rodea, resultando un
conjunto el más pintoresco y agradable que presenta población alguna
del Archipiélago. Está cruzada de infinitos canales y esteros que,
al par que hermosean la población y fertilizan sus terrenos, sirven de
excelentes vías para dar salida á los productos de la hermosa vega que
se extiende entre la población y los montes de Polombato. Tiene muy
buenos edificios y dos magníficos puentes de piedra. Es la residencia
de la autoridad superior del distrito de Mindanao. Las Zamboangueñas
gozan justa fama de ser las mujeres más bonitas del Archipiélago.

_Superficie._--La del distrito es de 2.984.696 hectáreas, cuya inmensa
mayoría se considera como forestal, puesto que, excepción hecha de
la vega inmediata á la capital, donde sus habitantes siembran algún
arroz, del resto de su territorio no se tiene noticia alguna concreta;
sin embargo, el encontrarse los territorios de Sibuguey poblados por
más de 90.000 habitantes, hacen suponer que haya grandes extensiones
de terreno cultivado.

_El clima_ es templado casi todo el año y de Noviembre á Enero se
deja sentir algún frío; pero es tan saludable, que á su capital van
á reponerse los numerosos enfermos que ocasiona el clima insalubre
de la cercana isla de Joló en el elemento militar que la guarnece.

_Habitantes_.--Los del distrito son unos 115.000 que se dividen en
la siguiente forma.


    _Cristianos_ habitantes de Zamboanga
        y pueblos inmediatos                17.000
    Moros                                    8.000
    Subanos idólatras, habitantes del
    inexplorado territorio de Sibuguey      90.000


_Comercio é industria._--En esta parte de Mindanao la industria es
completamente nula y el comercio está reducido á la exportación
de los riquísimos productos agrícolas de la hermosa vega que se
extiende desde la lejana cordillera de Polombato hasta la capital, en
cuya vega se encuentran enclavados todos los pueblos cristianos del
distrito. El comercio, debido al carácter apático del zamboangueño,
está completamente acaparado por los chinos, motivo por el cual aquel
nunca saldrá de la postración en que se encuentra, puesto que los
celestiales, en el momento que hacen un pequeño capital se vuelven á
su país, y los que quedan superan al indio en viciosos y aficionados
á la holgazanería.

Lo único de notable que respecto á industria hemos visto en Zamboanga
es una fábrica de aserrar maderas que un laborioso español, sargento
licenciado de aquel Ejército, explota con gran inteligencia y no
escaso provecho.

_En lo que respecta á colonización, conocedores prácticos de la
isla de Mindanao, de su riqueza y condiciones, no titubeamos en
asegurar que Zamboanga es el único punto de la isla que reune todas
las condiciones exigibles para servir de base de operaciones en un
proyecto do colonización agrícola comercial de alguna importancia._

_Sus habitantes, muy valerosos, son los más amantes de los españoles
en todo el Archipiélago._

_Su territorio es el más rico y feraz de cuantos hemos visto en
Mindanao. Sus maderas las más preciosas, y su proximidad, ó mejor
dicho, vecindad al rico y poblado territorio de Sibuguey, ofrecen
espléndida recompensa á los hombres laboriosos y emprendedores._

_Misamis_.--Esta provincia, fundada en 1622, se encuentra al N. de
Mindanao, confinando al N. y O. con el mar de Mindoro y Zamboanga,
al E. con Surigao y al S., en el centro de la isla, con territorios
de Zamboanga y Cottabato.

El clima es cálido y muy húmedo, pero con alteraciones muy notables,
según la situación topográfica de cada localidad. En Mambulao muy
cálido; es cálido, sano y muy ventilado por las continuas brisas del
mar en Lubungan, Jasaan, Iligan; cálido y sano en Iponan, Aluvigid
y Balinhasay. Sano y templado en Cagayan y Cataarman, y enfermizo
en Sugay.

_Comercio, industria y agricultura._--Su principal industria consiste
en la obtención del oro que en gran abundancia encuentran en las
arenas de sus ríos y los inmensos terrenos de aluvión, que contienen
en abundancia este rico metal. Su agricultura, bastante descuidada,
vá entrando en una época de desarrollo y bienestar, á que contribuye
la bondad de sus producciones, que les hace ser muy apreciadas en
los mercados del Archipiélago.

_Extensión._--La mayor longitud de esta provincia es de 41 kilómetros
de N. á S. y 241 de E. á O. con una superficie total de 1.098.000
hectáreas, comprendida la isla de Camiguin y la Comandancia de Dapitan,
adyacentes al distrito.

_Habitantes._--Los 236.000 habitantes, comprendidos los de Lanao,
pueden clasificarse en la siguiente forma:


    Cristianos                    116.000
    Moros                         100.000
    Tribus idólatras               20.000


Las rancherías de moros se extienden desde la costa de Iligan hasta
las lagunas de Lanao, donde se comunican con los illanos.

A la isla de Cebú mandan grandes cantidades de azúcar y abacá con
destino á las plazas extranjeras, y á Manila y otros puntos se remesa
cacao, canela, cera y arroz, artículos cuyo comercio asciende en
junto á cerca de un millón de pesos.

_El carácter de sus habitantes_ es muy sumiso, siendo honrados y
religiosos, valientes y robustos, cualidades que, unidas al odio que
tienen á los moros, han contribuído grandemente á sostener y aumentar
nuestra dominación á costa de los terrenos ocupados por aquéllos.

La _capital_ del distrito es Cagayan, bonita población que cuenta
con 6.000 habitantes. Los pueblos más importantes son:


    Agusan                1.113
    Aloran                3.080
    Aluvijid              2.432
    Balingasad            4.947
    Cagayan               6.708
    Cataarman             4.151
    Dapitan               3.771
    Dipolog               3.349
    Gunigo-og             2.561
    Guinsiliban           1.695
    Gusa                    983
    Ilaya                 1.472
    Iligan                3.019
    Inatao                1.245
    Iponan                4.726
    Jiménez               5.990
    Laugonlong            1.618
    Langaran              5.644
    Loculan               4.411
    Lubinigan             2.549
    Maginog               4.183
    Mambajao              9.142
    María Cristina          214
    Misamis               3.996
    Molugan               1.170
    Naanan                1.204
    Oroquieta             7.432
    Quinuguitan           1.415
    Sagay                 3.015
    Salay                 1.635
    Salvador              3.264
    Santa Ana             2.223
    Tagaloan              5.806
    Talisayan             2.392
    Tasa-an               3.449

                        116.024


_Terreno._--Muy montuoso, pero en la proximidad de las costas tiene
grandes y fertilísimas llanuras, donde á parte de la riqueza que
proporcionan sus terrenos auríferos, se cosechan en las mejores
condiciones abacá, cacao, azúcar, arroz, maíz, canela, sibucao y una
gran cantidad de aceite que extraen de sus magníficos cocales.

_Distancias._--Cagayan dista de Manila 431 millas, y los pueblos del
distrito tienen entre sí las siguientes:


    Misamis á Iligan           24       millas.
    Idem á Dapitan             60         id.
    Dapitan á Ibaya            12         id.
    Idem á Taglimao             4,50      id.
    Idem á Lanyuzan            27         id.


    Cayajan á Jasaan (por tierra)      27,85 kilómetros.
    Idem á Bahuganey                   66,84     id.
    Idem á Iponan                       5,57     id.
    Idem á Aluvijid                    22,28     id.
    Idem á Iligan                     100,26     id.
    Dipolog de Lubungan                 6        id.
    Iligan de Aluvijid                 36        id.
    Sugay de Cataaman                  22,28     id.
    Idem de Begenenigasay              33,42     id.


_La producción forestal_ es rica por sus maderas de construcción,
entre las que se cuenta el camogon, narra, molave y ébano, riqueza
poco explotada.

_Isla de Camiguin_.--Dependiente de Misamis y formando parte del
distrito se encuentra la isla de Camiguin, que cuenta 12 millas de
largo por ocho de ancho. Está formada por un monte central de 1.627
metros de altura sobre el nivel del mar, contando con una población
de 20.611 habitantes, repartidos en varios pueblos como Catarman,
Mambajao, Magmoc, Guingulmian, Eugay y otros. Esta isla es notable
por el volcán de su nombre que apareció el 30 de Abril de 1871 á
unos 334 metros al SO. del pueblo de Catarman, y después que las
llamas consumieron una gran extensión de bosque quedó reducida la
acción volcánica á un pequeño cono de dos metros de altura que iba
vertiendo lava hacia el mar, y ganando á la vez en altura y extensión;
pero ha sido tal la actividad del cráter, que á los cuatro años de
existencia tenía ya la altura de 427 metros sobre el nivel del mar,
al cual había ganado media milla de extensión.

Hoy se encuentra muy bien cultivado y su puerto de «Camiguin» es el
más concurrido y comercial de los dependientes de Mindanao.

_Surigao_.--Hasta 1858 fue conocido este distrito con el nombre de
_Caraga_, siendo sus habitantes los primeros del Archipiélago que se
convirtieron á la religión cristiana.

_Situación: límites._--El distrito de _Surigao_ está comprendido entre
punta Divata al O. y punta Cauit al E. Al E. confina con Misamis,
al N. con las islas Limasagua y Leyte, al NE. con el grupo de las
islas Surigao, y al S., en el interior de la isla, con confines N. de
Cottabato y Davao; formando parte de esta provincia se encuentra en
la costa E. y entre punta Cauit y cabo de San Agustín, la Comandancia
de Bislig, cuya descripción la haremos en capítulo aparte.

_Extensión y superficie._--La mayor longitud de esta provincia de N. á
S. es de 124,25 kilómetros y 97,78 de E. á O. en su parte más ancha,
pudiendo calcular su superficie, según datos oficiales, en 1.070.190
hectáreas, de las que unas 10.000 se destinan á la agricultura.

_El clima._--Es cálido y húmedo, debido á la gran cantidad de agua de
sus abundantes lluvias, que quedando estancadas en los bosques cubren
una inmensa extensión del territorio. Los pueblos de Cantilan, Dinagat
y Cabuntug, aunque de temperatura calurosa, son ventilados y sanos.

_Habitantes._--Los de este distrito son unos 88.000, distribuídos en
la forma siguiente:


    Población cristiana                   68.000
    Idem mora                              8.000
    Idólatras de la cuenca del Butuan     12.000

                                          88.000


Los habitantes cristianos de Surigao son de carácter pacífico, sumisos,
honrados y religiosos, pero poco aficionados á las faenas del campo.

El resto de la población reune las condiciones que ya dejamos reseñadas
al tratar de la población de Mindanao.

La capital del distrito es Surigao, con unos 6.000 habitantes,
situada en el estrecho de su nombre.

Butuan, la población más bonita del distrito, situada en el seno de
su nombre, con una espaciosa glorieta donde se erigió en 1872 un
precioso monumento conmemorativo de la fecha y del lugar donde se
celebró la primera misa al arribar los españoles al Archipiélago.

Su población es de 5.042 habitantes, y los demás pueblos del distrito
son los siguientes:


    Anaó-aon              1.087
    Bacuag                  842
    Baganga               1.188
    Bislig                  840
    Bumaran                 579
    Cabuntog              1.938
    Cantilan              6.022
    Caraga                2.829
    Carrasca              1.908
    Cateel                1.646
    Dopá                  2.254
    Dapuan                  273
    Dinagat               2.328
    Gigaquit              5.519
    Ginatuan              2.485
    Jabonga               1.650
    Lanuza                2.189
    Lianga                2.366
    Maynit                1.968
    Nonoc                   661
    Numancia              2.644
    Oteyza                1.525
    Placer                  883
    Quinablagan             536
    San Juan                341
    Sapao                 1.533
    Surigao               5.142
    Taganaan              1.997
    Tago                  2.401
    Talacogon             1.156
    Tandag                2.432
    Tubay                 2.120

                         67.760


_Terreno._--Muy montuoso y volcánico y con grandes llanuras incultas,
muy apropiadas para cultivos en grande escala; se dá admirablemente
el trigo, palais ó arroz, legumbres y raíces alimenticias; en sus
laderas, próximas á la costa, se produce en buenas condiciones el
café y el cacao.

Este distrito es muy rico en maderas; el camagón y la curiosa madera
de hierro llamado _Maucono_, Molave, Narra, Bulayor y Ebano abundan
en sus bosques, donde se recoge gran cantidad de Almáciga.

Las distancias entre algunos puntos del Archipiélago y los pueblos
del distrito entre sí son las siguientes:


    Surigao de Manila                       461     millas.
    Idem de Tubay                            54     millas.
    Idem de Bataan                           72     millas.
    Idem de Nasipit                          72     millas.
    Idem de Dinogot                          15     millas.
    Idem de Taganaan c. E. y NE              16'50  millas.
    Idem de Plaser                           15     millas.
    Idem de Gigoquit                         24     millas.
    Idem de Taganeto                         30     millas.
    Idem de Panigmo                          42     millas.
    Idem de Cantilan                         80     millas.
    Idem de Tandag                           75     millas.
    Idem de Mainit                           45     millas.
    Dinagat de Cabuntog                      51     millas.
    Idem de Dapa                             83     kilómetros.
    Idem á Numancia                          66'84  kilómetros.
    Bamag á Gigaquit                          5'57  kilómetros.
    Cabuntog de Japao                        18     millas.
    Idem á Cabuntog                          18     millas.
    Idem á Bacuag                            60     millas.
    Idem á Talacogon                         15     millas.


_Comandancia de Bislig_.--_(Dependiente de Surigao.)_--Esta
Comandancia, que fué creada en 1858. pero con dependencia del distrito
de Surigao, confina al N. con Surigao, al E. con el Pacífico y al
SO. con Davao, en el cabo de San Agustín.

_Extensión y superficie._--Su extensión es de 167 kilómetros de N. á
S.; 38 de E. á O. desde Bislig hasta las montañas que le separan de
Davao y 55,70 en la parte más ancha del distrito.

La superficie se calcula en unas 441.291 hectáreas, de las que no
llegan á 1.000 las que están en cultivo.

_Clima._--El clima es cálido y muy sano, sin que se sufran, debido
á lo montañoso del terreno, las calenturas palúdicas tan temidas en
las otras provincias.

El terreno, sumamente montañoso en el interior, desciende en suaves
declives, formando en la proximidad de las costas fertilísimas llanuras
que dan en abundancia toda clase de productos.

_Montes._--Son los más agrestes y accidentados de la isla y producen
las maderas más apreciadas que de ella se exportan. Abundan también
las maderas de construcción civil y naval.

_El comercio é industria_ es muy escaso, estando reducido á la
exportación de algún arroz, cera y miel que se encuentra en abundancia
en sus bosques.

Las mujeres se dedican al tejido de telas de algodón y abacá de clase
muy ordinaria y los hombres al lavado de los terrenos auríferos.

_Agricultura._--Este ramo de la riqueza está muy abandonado á causa de
la poca afición que tienen los naturales á las faenas del campo, y á
excepción de los de Tandug y Castel que se dedican á la agricultura,
todos cifran sus afanes en el beneficio de los lavaderos de oro.

_Ganado._--La ganadería es casi nula en el distrito, donde sólo
existen unas 250 cabezas de caraballar y 25 á 30 vacuno y unos
cuantos caballos.

_Población._--Los habitantes de los pueblos cristianos, obedientes,
pero poco trabajadores, son unos 21.076 distribuídos en cuatro pueblos
y algunas visitas; y la de infieles la constituyen unas 10.000 almas
que forman infinidad de rancherías.

La capital es Bislig, con 840 habitantes; es la residencia del
Comandante militar.


_Distancias_:

    Bislig dista de Manila                  619,00 millas.
    Idem de Liangao                          27,85 millas.
    Liangao á Mariatas                       13,90 millas.
    Mariatas á Pitogo                        11,58 millas.
    Pitogo á Tandug                          16,20 millas.
    De Bislig á Tandug, último pueblo al N.  69,53 kilómetros.
    Idem á Castel                            32,47 millas.
    Castel á Danaan                          23,17 millas.
    Danaan á Caraga                          41,77 millas.
    Bislig á Caraga                          97,41 kilómetros.


Estos pueblos y rancherías se encuentran situados del siguiente modo:
Bislig á la derecha del río de su nombre. Tandag en el fondo del
recodo de la punta así llamada y todos en la costa del Pacífico.

_Davao_.--_Situación y límites._--Este distrito, que constituye el
cuarto de la división territorial de Mindanao, fué creado en el año
1848 por D. José Oyanguren con la autorización del Gobernador general
del Archipiélago D. Narciso Clavería.

Está situado entre los 131° 14' 33'' longitud E. y los 5° 42' 2''
y 7° 15' latitud N.

Sus límites son: al E., el Pacífico y la punta Tancana; al O.,
la bahía ó fondeadero de Glan y Cottabato; al S., el mar de Joló,
y al N. le limita el volcán _Apo_ y el distrito de Surigao.

_Extensión y superficie._--Desde punta _Bobon_, al S. de la ensenada
de Mayao, hasta el cabo de San Agustín, mide unos 49 kilómetros,
siguiendo por el seno de su nombre, y en el NO. del pueblo de Hijo
102 kilómetros, y desde este pueblo hasta la costa E. del distrito
en punta Sarangani, 161,53 kilómetros. Su mayor anchura es de 55,70
kilómetros desde punta Gorda al interior.

La superficie es, según datos oficiales, de 1.044.333 hectáreas,
de las que no llegan á 1.000 las cultivadas por la población cristiana.

_El clima_ es sano y templado, muy agradable en las costas, donde
las brisas del mar prestan una influencia benéfica, por más que es
tal su salubridad que los europeos no sienten en aquella parte de
Mindanao el maléfico influjo del paludismo, á pesar de las inmensas
extensiones de bosques impenetrables que circundan á su capital.

En resumen; podemos asegurar, basados en los informes de distinguidos
Médicos de la Armada, que en general el distrito de Davao tiene
excelentes condiciones climatológicas y el europeo puede residir en
él sin estar expuesto á los efectos de las funestas enfermedades que
sufren en Joló y otros países inmediatos. [4]

Se deja sentir el frío de Noviembre á Marzo.

_Habitantes._--Los de este distrito son unos 18.800, clasificados
del siguiente modo:


    Peninsulares                        20
    Mestizos                            10
    Indios cristianos                1.470
    Idólatras                       17.300


Davao ó Vergara es la capital, con unos 1.500 habitantes; está situada
en el fondo del seno y á orillas del río de su nombre, residencia del
Gobernador militar y del Jefe de la estación naval. Hay una compañía
disciplinaria y un destacamento del Ejército. A sus inmediaciones
se cultiva, por la población cristiana, algún café, cacao, arroz y
otros productos. El cacao que se exporta de Davao es muy apreciado
en todo el Archipiélago.

La capital está situada en una grande y fértil llanura entre las
montañas que hay al NO. y la playa, y al lado de un río cuyas aguas, en
las grandes avenidas, inundan el pueblo; tiene inmediatos los barrios ó
visitas de Sigabug y al SE. la de Matjí, en Pujaga, costa del Pacífico.

_Terreno._--El de este distrito es muy montuoso, en particular la
cordillera que se vé detrás de la línea de colinas inmediatas á la
playa. La vegetación es asombrosa y se encuentran excelentes maderas
de construcción como la Narra, Molave, Ipil, Bacaguan, Pagatpat,
Guijo, Mangachapuy, Bancal, Palomaria y otras muchas.

También se recoge gran cantidad de miel, brea y almáciga.

_Industria._--Hay alguna industria de destilación de alcoholes;
las mujeres de los infieles tejen esterillas de _abacá_ y _dalmais_
de caprichosos dibujos, haciendo ellas mismas los tintes con que
los colorean.

_Distancia._--La de la capital á Manila es de unas 720 millas,
tardándose ordinariamente en recorrer esta distancia unos seis días
en vapor y de quince á veinticinco en buque de vela.

_Cottabato_.--La creación de este distrito data del año 1851, en que
fué ocupado el puerto de Pollok, considerado como punto estratégico
á la entrada del río Grande de Mindanao, que desemboca en la costa
O. de la isla.

La conveniencia de ocuparlo de un modo estable obligó á constituírlo
en distrito P.M., pero dependiendo del Gobierno de Zamboanga, en
el año 54, hasta que posteriormente se le dió nueva organización,
constituyendo el quinto distrito de Mindanao trasladando la capital
á Cottabato, nombre que se dió al distrito.

_Límites._--Está limitado en la costa al E. por punta Flecha y al
O. por punta Sugud en la bahía de Sarangani, en el interior por las
cordilleras que le separan de Misamis y Surigao y por los terrenos
pantanosos y lagunas que le separan de Davao.

_Extensión y superficie._--De punta Flechas hasta los estribos de
Tucuran 51 kilómetros. De Tucuran por el interior á los montes de
Bislig 272. Desde Bulaluan al S. hasta su límite N. 228 y 181 de
Bucud al volcán _Apo_.

La superficie no se puede precisar con certeza, pero se calcula,
según datos oficiales, en unas 2.829.379 hectáreas, de las que se
cree estarán en cultivo, según la producción, unas 13.000.

_El clima._--Es bastante húmedo, y sin haber enfermedad alguna
endémica que tenga carácter epidémico es enfermizo en ciertas épocas
del año. En éstas se presentan fiebres palúdicas que á veces degeneran
tomando carácter maligno.

_Terreno._--El terreno por lo general es fangoso y arcilloso á la
orilla de los ríos y particularmente á las inmediaciones de Cottabato,
que se encuentra casi todo ocupado por manglares. En los terrenos
elevados es montuoso y feraz, produciendo abundantes cosechas de todo
cuanto se siembra.

La producción forestal de este distrito es imposible fijarla con
precisión por falta de reconocimientos y estudios que lo determinen;
sin embargo, tenemos noticia de que existe la teca, molave, narra,
yacol, ipil, dungon, mangachapuy, camagón y otras especies arbóreas.

_Comercio._--Si bien la población cristiana no hace otra clase de
comercio que la venta al menudeo de las ropas, bebidas y comestibles
para el consumo del elemento militar y civil, los chinos tienen,
tanto en Pollok como en Cottabato, grandes comercios que les sirven
como punto de partida para el importante tráfico que sostienen con
los moros del interior. A cambio de telas, cabillas de hierro y opio,
adquieren café, cacao y arroz, todo de calidad excelente que exportan
á otras islas del Archipiélago.

_Agricultura._--Los frutos que dejamos mencionados, los cocos y demás
para el consumo, se cultivan en su mayoría en el terreno ocupado
por los moros, y sólo una pequeña parte del arroz y cocos en las
inmediaciones de los puntos militares. El arroz adquiere muy elevado
precio á causa de su superior calidad, dándose el caso de que á medida
que lo importa la Administración militar en grandes cantidades para el
total consumo del soldado indígena, los chinos lo exportan mandándolo
á su país muchas veces.

_Habitantes._--La población cristiana, aparte del elemento oficial,
es muy poco numerosa, y ésta de costumbres sumamente relajadas, efecto
sin duda de proceder de la deportación, que manda á estos puntos la
escoria de la capital y las provincias inmediatas. El total de la
población cristiana es de unos 3 á 4.000 habitantes.

Además existen los moros que ocupan las márgenes del río Grande,
los tirulayes y otros, que suman cerca de 200.000.

La capital es Cottabato, con unos 2.000 habitantes; está situada
cerca de la desembocadura, en la bahía Illana, de uno de los brazos
del _Palangui_. Es residencia del Gobernador del distrito y de una
numerosa colonia china.

Dista de Manila 676'50 millas; de Pollok, por tierra, 20 kilómetros
y 4'61 de Tamontaca.

Los únicos pueblos cristianos del distrito son: Pollok, donde está
situada una estación naval y un destacamento del Ejército. En Pollok
hay un grandioso parque con magníficos jardines que recuerdan la
importancia que llegó á tomar cuando era capital del distrito.

Tamontaca, sobre el otro brazo del Pulangui, pequeño pueblo formado al
abrigo del convento que los jesuitas tienen establecido en aquel punto.

Hacia el interior y en las márgenes del río Grande, existen algunos
puntos militares que ya dejamos señalados al tratar de este río.

_Ganadería._--Existen en Cottabato unas 10.500 cabezas; la mayor
parte se encuentra en el territorio de los moros, por lo que no
consideramos sean muy exactas las noticias oficiales que á continuación
transcribimos:


    Caballar                   800
    Vacuno                   1.500
    De cerda                 3.250
    Lanar y cabrío             218
    Caraballar               4.732


_Sexto distrito: Basilan_.--_La isla de Basilan_, que con la extremidad
SO. de Mindanao forma el estrecho de su nombre, es la mayor y principal
de este grupo.

Se halla situada entro los 127° 59' 30'' y 128° 44' 30'' de longitud
E. y entre los 6° 25' á 7° 45' 1'' latitud N.

_El establecimiento militar de la Isabela de Basilan_ se halla
próximamente á media longitud del canal, en la embocadura del río
Pasahan ó de la Isabela. Al S. de él, y á corta distancia, tiene un
fuerte, elevado 20 metros sobre el nivel del mar, que domina las dos
entradas, y á su parte E. se halla el cuartel. Es también estación
naval, en donde la marina militar tiene algunos pequeños talleres
para sus más urgentes atenciones, y los depósitos de carbón se hallan
enfrente del pueblo, sitio que es el más á propósito para fondear.

_Aguada._--Esta se encuentra no lejos del fuerte; antes del
establecimiento de la Isabela sólo se conocía la del río Gumalaran,
en cuya barra se encuentra casi siempre un metro de agua á bajamar,
teniendo cuidado con dos cabezos de roca que no descubren. El agua
se hace en pequeñas cascadas á media milla hacia dentro.

Las islas principales de este grupo son unas 40, ocupadas por moros de
los mismos usos y costumbres que los de Mindanao, siendo la superficie
total de 68.320 hectáreas.

_La Isabela_, pueblo el más importante de la isla y la capital del
distrito, está situada en un declive pedregoso, dominándola el fuerte
llamado de Isabel II. Este consta de cuatro baluartes que ocupan los
ángulos del rectángulo que lo forma. Está rodeado de foso y tiene
cuatro edificios que están destinados para cuerpo de guardia, cuartel
para el destacamento, presidio y calabozos, fuerza de artillería y
casa Comandancia.

Los principales edificios de la colonia son:



    Enfermería militar.
    Escuela.
    Casa Ayuntamiento.
    Comandancia de Ingenieros.
    Almacenes y demás dependencias de la Estación naval.
    Cuartel de Infantería de Marina.
    Hospital.
    Polvorín.
    Iglesia y convento de jesuitas.



_Industria._--La de este distrito se reduce á la venta de artículos
para el consumo del Ejército y Marina y algunas telas que los chinos
cambian á los moros por los productos agrícolas y algún _balete_
y concha que se recoge en aquellos mares.

_Agricultura._--El terreno cultivado no pasa de 8 á 10 hectáreas,
dedicadas al cultivo de caña dulce, arroz, café, cacao, maíz y
algunas hortalizas.

Los principales artículos que el comercio importa son aceite, arroz,
café, cacao, azúcar refinado, vino, garbanzos y otros artículos
de Europa.



Situación del Ejército en Mindanao.


Los complejos problemas que envuelve la ocupación y reducción total
de la isla de Mindanao, no se resolverán ciertamente con honra y
provecho de la Patria por el sólo concurso de _tiempo, recursos y
constancia_, como há poco afirma un General de nuestro Ejército,
en memoria que á dicha isla se refiere.

En la reducción de Mindanao, necesítase por parte de los encargados
de asegurar su dominio, una gran dósis de desinteresado patriotismo,
extraordinaria energía y conocimiento de aquellos ardides de la guerra,
que aunque anticuados y relegados al olvido por el tecnicismo moderno,
tan admirablemente se adaptan para combatir con ventaja á la clase
de enemigo con que allí se lucha.

A ésto debe agregarse un criterio independiente y libre de coacciones
en cuanto se refiera á los problemas político-religiosos, que sin
detrimento de la riqueza actual de aquel país, más que el esfuerzo de
las armas determinarán una sumisión completa en los naturales adictos
al mahometismo.

Si después de tres siglos de lucha, hoy, que por la superioridad del
armamento contamos con ventaja para combatir al enemigo, empleásemos
los dilatorios elementos de _tiempo_ y _constancia_, sería delatar
una impotencia que estaría muy lejos de representar los enérgicos
latidos de patriotismo que hoy repercuten en todo pecho español,
anhelando á toda costa el engrandecimiento nacional.

Y es lógico que no creamos en el resultado de tres factores enunciados
con tanta vaguedad, en cuanto á su clase ó cantidad se refiere.

_Tiempo_ es, y no poco, los tres siglos ya transcurridos desde que por
vez primera se derramara sangre española en demanda de la conquista
de Mindanao.

_Recursos_ cuantiosos, tanto en hombres como en dinero, van invertidos
desde fechas remotas sin resultado positivo y _Constancia_ bien
probada fué siempre necesaria para mantener cruenta lucha con
los piratas malayo-mahometanos que nos disputaban el territorio,
agobiados como estábamos por los luctuosos contratiempos que en el
exterior derrumbaban el poderío español, sosteniendo en estrecho
bloqueo á nuestras provincias ultramarinas, aisladas y faltas así de
todo recurso emanado de la metrópoli.

Por eso, ante el temor de nuevos entorpecimientos internacionales
que ocurrir puedan, condenamos el dicho incierto y de vaguedad tan
sospechosa como el lanzado á la opinión en la ya citada memoria:

Que _tiempo, recursos y constancia_ van derrochados en Mindanao, y
sólo cuando un destello de patriotismo, ayudado de valor á toda prueba,
aunque haya sido con falta de recursos, se han conseguido allí ventajas
positivas. Escasos eran los recursos de Corcuera, escasísimos los de
Ferrater y Méndez Núñez en Pangalungan, y exíguos ante la magnitud
de la empresa los empleados por San Feliú por orden de Seriñá para
la destrucción de Talayan, terror de nuestras expediciones en el
río Grande, y en todos estos casos el éxito más completo coronó el
esfuerzo de aquellos héroes, que antes que de sus propios intereses
y de propagar prestigios aún no conquistados se ocuparon sólo de
enaltecer y rendir un justo tributo al nombre venerado de la Patria.

Enorme sería la responsabilidad de los hombres de gobierno si dejando
al _tiempo_ la obra de reducir á Mindanao, quedase ésta incompleta
por los obstáculos que pudieran originar trastornos imprevistos de
nuestra política exterior.

En todo lo que á Filipinas se refiere, debe obrarse con rapidez y
energía, poniendo aquel Ejército en condiciones de que el nombre
español sea respetado en las sangrientas luchas llamadas á derrumbar
la rutinaria civilización de aquellos pueblos, nuestros vecinos en el
extremo Oriente, pues si bien es verdad que dadas las condiciones
especiales del natural de aquel país y su numerosa población,
no sería obra difícil reunir crecido número de soldados cuando las
circunstancias lo exigiesen, no es menos cierto que allí se carece en
absoluto de armamento y de personal directivo, cosas ambas que no se
pueden improvisar, y mucho menos teniendo en cuenta la rapidez con
que hoy se ejecutan las operaciones de guerra y la enorme distancia
que separa á las Filipinas de la Península.

En las actuales operaciones, como en otras anteriores, se dará el caso
de que numeroso Cuerpo de Ejército, regido por un _Teniente General_,
no cuente con Jefe alguno de la categoría marcada para el mando de
sus divisiones.

En cuanto al personal de Jefes y Oficiales, se encuentra en idénticas
circunstancias, puesto que no sólo es insuficiente para atender á
la formación de nuevas unidades orgánicas, si así lo exigieran las
necesidades y seguridad de la colonia, sino que las bajas ocurridas
en campaña difícilmente pueden cubrirse, y eso dejando desatendidos
otros servicios, que aunque secundarios no son menos importantes.

Si esta _economía_ en el personal del Ejército estuviese justificada
por estrecheces del Tesoro filipino que restringiesen también
el aumento de personal en otros servicios, no seríamos nosotros
ciertamente los que clamásemos pidiendo el racional aumento que
reclama el Ejército en aquel Archipiélago si ha de garantir la
seguridad del territorio; pero ni aquel Tesoro demanda economías,
tan injustificadas como peligrosas pueden ser en momento dado, ni
en otros ramos de la Administración se paran en ninguna clase de
consideraciones para aumentar el alto personal directivo.

Y si los compromisos y exigencias de la política de baja esfera
que hoy predomina en nuestro país, encontraron en el Archipiélago
filipino ancho campo donde cebar su apetito por medio de empleos
perfectamente inútiles en un territorio aún no dominado, en las
esferas gubernamentales debe procurarse dotar á aquel Ejército del
número de Generales, Jefes y Oficiales que fueren necesarios para la
movilización de fuerzas capaces de hacer frente á las eventualidades
que en el exterior pueden presentarse, y que en el interior terminen
de una vez la unidad de dominio, con tanta gloria allí iniciada por
nuestros antepasados.





La situación de las fuerzas que hoy guarnecen y operan en los
territorios de Mindanao, es la que se expresa en el _Mapa_ adjunto,
salvo los nuevos campamentos establecidos para atender á las
necesidades de la actual campaña.

De la «Memoria de Mindanao» escrita por el General de brigada
D. Julián González Parrado, extractamos los datos consiguientes á
las condiciones locales y guarnición de cada destacamento, rancherías
moras á ellos inmediatas, número de sus habitantes, armamento de que
disponen y todos aquellos cuyo conocimiento pueda ser de interés en
el transcurso de las operaciones emprendidas.

_Primer distrito_.--En la memoria de referencia se relacionan 46
rancherías enclavadas en el territorio de este distrito, asignándoles
en total una población de 6.271 personas.

Desde luego puede asegurarse que en estos datos se padece error de
mucho bulto.

Al establecerse la trocha de Tucuran, se perseguía como objetivo
principal el _impedir que los moros de Lanao sacasen elementos de
resistencia del rico y poblado territorio de Sibuguey_, y fácilmente
se comprenderá que no puede considerarse como país bien poblado
y susceptible de suministrar á otro medio de resistencia, el que
teniendo más de 12.000 kilómetros cuadrados de extensión, no cuenta
con otros pobladores que los 6.271 ya mencionados.

_Destacamentos_.--_San Ramón._--Se estableció para custodiar la colonia
agrícola del mismo nombre: consta de un Oficial y 12 individuos de
tropa. La colonia está dirigida por un Capitán. El terreno es feraz,
dando con profusión los más ricos productos del país. Como toda la
extensa porción comprendida entre el Polombato y el mar, disfruta
de clima benigno y saludable. En sus inmediaciones hay una pequeña
ranchería de moros.

_Santa María._--En el puerto del mismo nombre; el fuerte se encuentra
situado en la cima de un monte, estando constituído por una estacada
rectangular y dos torres de mampostería. En el interior del recinto
se encuentra el cuartel, que es de dos pisos, construído de madera
y techumbre de zinc. La playa está defendida por un blokaus, en el
que dan guardia un cabo y seis soldados. La guarnición total del
destacamento es de un Oficial y 34 individuos de tropa. En sus
inmediaciones habitan algunos moros pacíficos que han prestado
sumisión.

_Margo-sa-tubig._--En la costa oriental del puerto Dumanquilas,
en una buena ensenada formada por la isla Igat y la costa de Mindanao.

El fuerte está á media ladera de una colina poco elevada; está
compuesto de un recinto cuadrado, formado por muros de piedra seca
en unas caras y empalizada en las otras.

Dentro de éste se encuentran los alojamientos de tropa, pabellones
de Oficiales y almacenes, todo de materiales ligeros.

La aguada se hace en el mismo recinto, surtiéndose de un claro y
limpio arroyo que lo atraviesa.

La guarnición la constituyen dos Oficiales y 60 individuos de tropa.

En opinión del General Parrado, todas estas instalaciones de materiales
ligeros debieran substituírse por edificios de sólida construcción
y en buenas condiciones de defensa. Para realizar ésto recomienda el
proyecto formulado en 1892 por el Comandante de Ingenieros D. Fernando
Recacho.

Mientras esta reforma no se haga, nuestras tropas prestarán penosísimo
servicio de vigilancia, que nunca será suficiente para ponerlas á
cubierto de las celadas de aquel astuto enemigo. Estas construcciones
de materiales ligeros son muy fáciles de incendiar, y tanto en el
N. de Luzón como en el S. de Mindanao, donde los naturales manejan
admirablemente la flecha, las fuerzas que habiten esta clase de
viviendas estarán expuestas á sangrientas sorpresas, inevitables en
la confusión que produce un incendio durante la noche.

_Segundo distrito_.--En el territorio de este distrito, teatro de las
actuales operaciones, es donde hoy se halla reconcentrado el poderío
mahometano de Mindanao; cuentan con más de 200 pueblos repartidos
en las márgenes de la laguna de Lanao y en las orillas de los ríos
Tarana, Laput, Daghsan, Agus y otros menos importantes.

Para atender á las necesidades del Ejército se creó en este distrito
la Comandancia militar de Mumungan, que se halla comprendida en el
territorio que media entre Iligan y la laguna.

El fuerte Veyler, en Mumungan, está situado á unos 16 kilómetros de
Iligan, sobre la elevada meseta que separa la laguna de la costa y
en la orilla derecha del Agus, río profundo y caudaloso que tiene en
aquel punto más de 100 metros de anchura.

El primitivo fuerte ha sido ampliado á fin de formar en el interior
de su recinto un amplio campamento que sirva de base en las futuras
operaciones. Hoy consta de un gran recinto defendido por una sólida
estacada de 4 metros de altura con banqueta de 1'20 de ancho, excepción
de unos 60 metros que tienen de 2'50, con objeto de utilizar la parte
inferior para Caballerizas. Esta banqueta está á 2'80 metros del suelo,
teniendo varias escaleras para ascender á ella. Adosada á la estacada
hay una torre de dos pisos con cubierta de zinc.

En el interior del recinto existen: tres edificios de tabla con
cubierta de zinc, capaces para 160 hombres, Oficiales, enfermería
y almacenes.

Un camarín de materiales ligeros de 56 metros de largo por 10 de
ancho y 4 de altura.

Otro paralelo al anterior y de iguales dimensiones y
construcción. Entre los dos anteriores, y dejando entre cada uno un
pasadizo de 3 metros de ancho, hay otro de 30 de largo y 10 de ancho.

Los dos primeros, tienen cada uno dos dormitorios con camastros de
caña, perchas y armeros, capaces para 200 hombres cada dormitorio. El
camarín pequeño sirve para almacén de maderas y taller de aserrado.

Otro edificio de 8 x 10 con ocho mesas y un diván corrido, que sirve
de comedor.

El edificio destinado á la Comandancia Militar, construído de caña
y nipa.

Caballeriza con cubierta de zinc capaz para 30 plazas y las cocinas,
hornos y demás dependencias.

En el exterior del recinto hay baños para Oficiales y tropa, lavaderos
y letrinas; todo sobre el río Agus.

Un pozo de agua potable, corral para ganado, cerca para acotar
una huerta y otra más extensa para el terreno destinado á pastos
del ganado.

Las fuerzas de guarnición en este punto, son en tiempo normal:

Un Comandante Jefe de la demarcación.

Un Capitán, seis subalternos y 321 individuos de tropa de infantería.

Un Teniente, un cabo y 17 artilleros.

Un Capitán, un Teniente y 112 individuos de tropa de Ingenieros.

Un Oficial y 30 individuos de tropa de Caballería, y

Un Capitán, dos subalternos, 15 individuos de tropa y 143 confinados
del batallón Disciplinario.

Numerosas rancherías inmediatas á este emplazamiento militar
han prestado sumisión, según consta en la memoria de que tomamos
los anteriores datos; pero los sangrientos sucesos últimamente
desarrollados en sus cercanías, son prueba evidente del poco valor
que estas gentes dan á sus compromisos, los que sólo cumplen cuando
puede convenir á sus intereses.

_Iligan._--Antiguo pueblo cristiano: tiene un fuerte antiquísimo
de piedra que encierra un cuartel de materiales ligeros; en sus
inmediaciones hay una buena enfermería, donde vienen á parar los
enfermos y heridos del camino militar de la laguna.

El fuerte está guarnecido por un Oficial y 30 soldados del tercio
civil del distrito.

_Almonte._--En la bahía de Iligan, próximo á la entrada del seno de
Panguil, en la meseta de una estrecha lengua de tierra formada por
el río Liangan y el mar.

El recinto lo forma un muro rectangular de mampostería de 25 x 30
metros y uno de espesor; foso á 10 metros del parapeto y una doble
estacada. En los ángulos E. y O. del parapeto tiene dos baterías á
barbeta y en los N. y S. dos torres de flanqueo, que al mismo tiempo
sirven de pabellones para Oficiales.

En el recinto interior hay dos edificios de madera con cubierta de
zinc, destinados á cuartel de tropa, enfermería y otras dependencias.

Está guarnecido por un Capitán, un Oficial y 58 individuos de
tropa de infantería, ocho artilleros peninsulares y un Oficial y
20 disciplinarios.

Las rancherías moras de las inmediaciones han prestado sumisión,
habiéndose mantenido en paz durante el curso de las operaciones
emprendidas.

_Tangok._--En el seno de Panguil, muy próximo á Misamis, con quien
tiene comunicación terrestre. El fuerte, que se compone de una estacada
y dos torres en muy mal estado, está guarnecido por un Oficial y 20
individuos de tropa de infantería.

_Balatacan._--En las orillas del seno de Panguil, se encuentra en el
mismo caso que el anterior y guarnecido por idénticas fuerzas.

_Lintogud._--De este punto arranca la importantísima vía militar,
llamada trocha de Tucuran, que uniendo las contracostas de la isla sólo
alcanza un desarrollo de 28 kilómetros. Lintogud se halla emplazado
en las márgenes del río del mismo nombre, á unos cinco kilómetros
de su desagüe en el seno de Panguil; está constituído por un recinto
formado con maderos rollizos que resguarda al cuartel de materiales
ligeros que sirve de alojamiento para Oficiales y tropa.

El Sultán de _Bolinson_ ha establecido su ranchería cerca del fuerte
y se halla en las mejores relaciones con nosotros.

La guarnición está compuesta por un Oficial y 50 individuos de tropa.

_Lubig._--Está situado en el centro de la trocha, en admirables
condiciones topográficas para dominar á ésta en una y otra dirección.

La guarnición la compone un Oficial y 40 hombres, alojados en un mal
cuartel de materiales ligeros que se halla defendido por una estacada
y dos torretas, formadas una y otras de troncos rollizos.

_Tucuran._--En el extremo S. de la trocha, en la ensenada de Pagadian
y sobre el río del mismo nombre. El cuartel se halla situado á media
ladera de una colina inmediata á la playa, formado de materiales
ligeros y defendido por una estacada. La playa está defendida por un
blokaus, al que guarnecen un cabo y seis soldados, y la aguada por
otro, que guardan un cabo y ocho soldados.

En las inmediaciones del cuartel se encuentra una edificación de madera
con cubierta de zinc y tabique pampango que sirve de enfermería, á la
que guarnecen un cabo y cuatro soldados. En la meseta de la colina hay
un mal llamado fuerte, compuesto de una estacada con dos torretas,
y un alojamiento con techo de zinc, guarnecido por un sargento, un
cabo y ocho soldados, siendo de notar que para atender á esta serie
de recintos independientes, separados por distancias considerables,
existe sólo un destacamento de 60 hombres.

Este abandono se agrava por la circunstancia de tener en sus
inmediaciones numerosa población mahometana que cuenta con 1.000
hombres de guerra, dos cañones, 54 lantacas y 162 fusiles, mas sus
armas blancas, de que ninguno carece.

_Comandancia militar de Dapitan_.--Comprende la porción de costa entre
Zamboanga y Misarais, estando á cargo de un Capitán de Ejército; de
ella depende el destacamento de _Sindangan_, en la bahía del mismo
nombre; el fuerte lo forma una estacada cuadrangular con garitones
en los ángulos, que defiende un cuartel de materiales ligeros; está
guarnecido por un Oficial y 32 individuos de tropa. Esta fuerza
debiera ser del tercio civil.

_Comandancia militar de la Bahía Illana_.--Está enclavada en territorio
del 1.º y 5.º distritos, comprendiendo desde Punta Flechas hasta el
río Nituan. _Parang-Parang_, emplazamiento militar importantísimo que
se halla situado en el gran puerto de Pollok, sobre una pequeña colina
que ocupa posición admirablemente ventajosa. Al abrigo de los fuertes
se vá formando un pequeño poblado, llamado á adquirir gran desarrollo;
las defensas y construcciones militares las constituyen: en la orilla
del mar un fortín de mampostería que protege el muelle, y un almacén
de madera y techo de zinc. En el pueblo el cuartel de Infantería y
pabellones de Oficiales, de madera y techo de zinc; á la salida, hacia
el interior, se encuentra el fuerte de María Cristina, de mampostería,
con buenos alojamientos; un magnífico hospital de madera y zinc y
algunos barracones de materiales ligeros para albergue de tropas. La
guarnición está compuesta de unos 500 hombres de infantería; un Oficial
y 12 individuos de tropa de artillería; una compañía de ingenieros
y otra disciplinaria. La Comandancia militar está desempeñada por el
Teniente Coronel Jefe del regimiento que dá la guarnición.

Las rancherías moras inmediatas son numerosas y fuertes y de las más
aguerridas de Mindanao. Se les calculan más de 2.500 hombres de guerra,
dos cañones, 29 lantacas y 117 fusiles é infinidad de armas blancas.

_Malabang._--Próximo á Parang-Parang, á quien se une por un regular
camino, situado en una mala rada que no proporciona abrigo alguno
á los barcos. El fuerte está emplazado en la misma playa, en la
desembocadura de un estero que rodea tres de sus lados. Consta de una
doble empalizada que cierra un extenso recinto, donde se encuentran
todas las dependencias de la guarnición, construídas de tabla y techo
de zinc. Las rancherías inmediatas son numerosas y tienen más de 3.500
hombres de armas, un cañón, 342 lantacas, 265 fusiles é infinidad de
armas blancas. La guarnición se compone de un Capitán, tres subalternos
y 200 hombres de infantería y 10 artilleros para el servicio de dos
piezas de bronce, que dominando el estero se encuentran emplazadas
en la empalizada exterior.

_Malabang._--Es punto importantísimo para cuantas operaciones se
emprendan sobre la laguna, con la que se comunica directamente por un
camino que tiene cerca de 50 kilómetros de desarrollo, terminando en
la ranchería de Ganasi. A corta distancia del actual emplazamiento,
existen aún las ruinas del fuerte de la Sabanilla, construído en
1639, emplazamiento que bien pudiera servir para construír un fuerte
definitivo aprovechando los cimientos y los materiales allí acumulados
por nuestros antepasados.

_Baras._--Está situado este destacamento en la misma bahía Illana y á
unos 10 kilómetros del anterior; también se comunica con la laguna por
un camino áspero y pedregoso, pero de menos trayecto que el anterior;
es el principal mercado que tienen los moros en la bahía Illana;
ésto le dá singular importancia como punto de ocupación. Su guarnición
actual es de un Capitán, tres subalternos y 200 hombres de infantería
y 10 artilleros para el servicio de dos piezas. Tanto este punto como
Malabang son los que están más expuestos á los ataques de los moros,
por cuyo motivo deben ser renovadas sus actuales defensas por otras más
estables y sólidas que pongan á la guarnición á cubierto de cualquier
golpe de mano.

Las rancherías inmediatas cuentan con cerca de 2.000 hombres de
armas, cuatro cañones, 19 lantacas, 23 fusiles y las armas blancas,
que poseen en gran número.

_Comandancia militar de Buluan._--Está enclavada en el _tercer
distrito_: el objeto de esta Comandancia, que desempeña un Teniente
de Ejército, es la inspección de los puestos que en el curso del río
del mismo nombre tiene establecidos el tercio civil de Surigao. La
reducción de los habitantes de esta región se hace de un modo pacífico,
sin tener que recurrir al empleo de las armas.

_Cuarto distrito_.--La demarcación de la capital, que es _Davao_,
comprende una numerosa población de infieles aún no sometidos y unos
5.000 moros pacíficos repartidos en 30 rancherías.

_Comandancia militar de Matti._--Comprende el extenso territorio
de la bahía de Pujaga, no teniendo otro destacamento militar que el
poblado del mismo nombre, residencia del Comandante militar, al que
guarnece fuerza del tercio civil.

_Comandancia militar de Sarangani._--Comprende la bahía é islas del
mismo nombre, teniendo bajo su jurisdicción los siguientes puestos
militares:

_Glan._--En la ensenada de su nombre, lo constituye un cuartel de
materiales ligeros, defendido por una estacada: está guarnecido por
un Capitán, Comandante militar, un Oficial y 45 individuos de tropa;
las rancherías de moros inmediatas se han sometido.

_Makra._--En el fondo de la bahía de Sarangani; el destacamento,
que lo componen un Oficial y 32 individuos de tropa, se alberga en
un cuartel de materiales del país, defendido por doble estacada.

_Balut._--En la isla del mismo nombre, como el anterior; el
destacamento, que lo forman un Oficial y 20 individuos de tropa,
se aloja en un mal cuartel.

_Tumanao._--Establecido en la isla de su nombre, está á cargo de
un sargento y 15 soldados, que se alojan en forma idéntica que las
guarniciones de Balut y Makra.

Estos tres destacamentos, que más que para imponerse á los habitantes
del país, se hallan establecidos para cumplir los preceptos del tratado
de Berlin, que obliga á ocupar para poseer, debían estar guarnecidos
con personal del tercio civil, dando preferencia á los individuos
casados, á fin de que por este medio, y facilitándoles elementos para
el cultivo de los campos, se formaran poblados de alguna importancia,
tan necesarios y útiles en aquellos vírgenes territorios.

_Quinto distrito_.--La circunstancia de comprender este distrito la
extensa cuenca del río Pulangui, centro hasta hace poco y objetivo de
nuestras operaciones en Mindanao, hace su estudio de sumo interés. En
la memoria del Sr. Parrado se le calcula á este distrito una población
mahometana de 44.316 almas; pero como á continuación se hace subir
á 10.374 el número de los hombres de guerra disponible, se evidencia
el error padecido al computar la población mahometana, que no bajará
ciertamente de 80.000 almas cuando menos.

_Cottabato._--Es la cabecera del distrito; está emplazada sobre el
brazo N. del Pulangui, á tres millas de su desembocadura y á la falda
de una elevada colina, que ocupa admirable posición estratégica. El
cuartel de tropa es un mal camarín de materiales ligeros, pero tiene
un magnífico hospital, antiguo cuartel de Ingenieros, y los Oficiales
encuentran cómodas viviendas en la población. La guarnición actual es
de un Capitán, dos subalternos y 100 individuos de tropa de infantería
y un Oficial y 12 artilleros.

_Libungan._--En la orilla derecha del brazo N. y en la desembocadura
del estero de los caimanes, á 10 millas de Cottabato. El fuerte, que
está defendido por una estacada, es muy reducido; su construcción,
de mampostería y madera con aspilleras. Lo guarnecen un sargento,
dos cabos y 10 soldados.

_Tamontaca._--En la orilla derecha del brazo S. y á seis millas de la
desembocadura; está formado por un recinto amurallado, defendido por
tambores de flanqueo, que tiene 30 metros de lado; en su interior está
el cuartel, pabellón de Oficial y demás dependencias. Está guarnecido
por un Oficial y 20 individuos de tropa.

Las rancherías moras inmediatas á estos fuertes no son muy importantes
y en apariencia están sometidas.

_Taviran._--En la orilla izquierda del brazo S., en la confluencia
con el estero de Talayan y á seis millas del vértice del delta. El
fuerte lo constituye un reducto cerrado con revestimiento de piedra,
terminado por un muro de 1'30 metros sobre la banqueta, flanqueado por
tambores; en el recinto se levanta un magnífico cuartel, espacioso
y construído en admirables condiciones de defensa. La guarnición es
de un Oficial y 22 hombres de tropa.

Inmediatas á Taviran hay numerosas y fuertes rancherías de moros,
todas adictas, distinguiéndose entre ellas las del Datto Ayuna, que
en la campaña del 86-87 prestó muy buenos servicios, concurriendo
con toda su gente á la campaña, donde sufrió sensibles pérdidas.

_Tumbao._--En el vértice del delta; su posición es admirablemente
estratégica; un parapeto de tierra, defendido por ancho foso,
constituyen el recinto donde se emplaza el cuartel, que es de
mampostería y entramado, capaz para un Oficial y 60 hombres que
constituyen su guarnición actual.

La fuerza de artillería se aloja en una torreta de mampostería
independiente del cuartel.

_Kudaranga._--En la orilla derecha y frente á la confluencia del estero
de Bacat. Está formado por una torre de tres pisos de mampostería y
entramado de forma poligonal; unido al lado mayor hay un patio para
cocinas y otras dependencias, defendido por muralla de mampostería
con aspilleras. Su guarnición es de un Oficial y 20 soldados.

_Reina Regente._--A unos 600 metros de la orilla derecha del río
se halla establecido un fuerte provisional que encierra y defiende
el cuartel, almacenes y demás dependencias, todo ello construído con
materiales ligeros; es la residencia del Comandante militar de aquella
zona, estando guarnecido por el Comandante militar de la clase de
Capitán, dos Oficiales y 100 hombres de infantería y 10 de artillería.

_Pikit._--A la orilla derecha del río y á 34 millas de Reina
Regente, se encuentra este fuerte, al que pocas veces pueden llegar
los cañoneros. El recinto es amurallado, con 38 metros de lado,
construído de mampostería y flanqueado por torretas de planta baja en
dos diagonales y dos baterías en las otras dos. Dentro del recinto hay
un cuartel de dos pisos, de entramado de madera y cubierta metálica,
enfermería de tabique pampango y cubierta de zinc. Comandancia,
cuartel para los artilleros, factoría, de entramado de madera y nipa,
y polvorín de mampostería y cubierta blindada. Está guarnecido por
un Oficial y 60 individuos de tropa de infantería y seis de artillería.

Para asegurar la ocupación y dominio de esta importantísima comarca,
se tiene en estudio el establecimiento de un fuerte 46 millas más
arriba de _Pikit_, en el límite de influencia de la raza malaya
mahometana en Mindanao, y donde principia la población montesa
de Misamis. Este fuerte deberá ser guarnecido por un Oficial y 60
soldados de infantería y seis artilleros.

En la costa se encuentran los destacamentos siguientes:

_Pollok._--Está guarnecido por un sargento, un cabo y 10 soldados.

_Panay._--En las alturas que cierran el puerto de Pollok; su guarnición
es igual á la del anterior.

_Lebak._--En el puerto del mismo nombre; el cuartel, que se halla
situado dentro de un reducto con parapeto de piedra defendido por
foso y tambores en los ángulos de la cara anterior y un rediente en
la posterior, es de tabique pampango con cubierta de zinc.

Los elementos de combate de que disponen los moros del quinto
distrito se calculan en unos 10.000 hombres de guerra, 26 cañones,
1.452 lantacas y 1.600 fusiles, mas las armas blancas.

_Sexto distrito_.--La isla de Basilan, que lo compone, no tiene más
población cristiana que la Isabela, donde además de la fuerza de la
división naval del Sur, hay un destacamento de dos Oficiales y 50
individuos de tropa de infantería, que guarnecen un magnífico fuerte,
ya descripto al hablar del distrito.

La población mora de esta isla está distribuída en unas 50 rancherías,
algunas de ellas bastante fuertes y aguerridas, que reúnen más de 4.380
hombres de armas, por cuya circunstancia no debe por ahora intentarse
acción alguna sobre Basilan, á fin de evitar nuevas complicaciones en
los asuntos de Mindanao; pero su reducción es ineludible y necesaria,
como etapa final en la conquista de Mindanao.

Fácil nos será deducir de los anteriores datos las dos siguientes
conclusiones, una de interés local y otra generalizada á todo el
Ejército y que ambas revisten importancia suma. En primer lugar
se demuestra de un modo irrefutable el abandono en que se tiene el
emplazamiento de algunos importantes destacamentos, en los que no
se cuenta con obras de defensa que garanticen la seguridad de las
tropas, careciendo en absoluto de alojamientos y dejando en el mayor
abandono cuantos trabajos se refieren á la salubridad de estos mismos
emplazamientos, donde insignificantes obras de drenaje é inteligente
dirección en el relleno y desecación de manglares, evitarían una
gran parte de esas infecciosas calenturas palúdicas que causan en
las filas del Ejército mayores estragos que la fiera morisma con que
allí combate.

En cuanto á la más importante de estas conclusiones, la que se
refiere al núcleo total de fuerzas que constituyen aquel Ejército,
exige la siguiente comparación. La extensión total del Archipiélago
excede de 300.000 kilómetros cuadrados; la población se aproxima
á 8.000.000 y el fraccionamiento del territorio en infinito número
de islas exige crecidas fuerzas de mar y tierra que garanticen su
posesión y mantengan en el interior la tranquilidad pública; y se
comprenderá fácilmente que ésto es difícil conseguir con los 11.000
hombres que en Filipinas constituyen el elemento armado, si tenemos
en cuenta que la isla de Mindanao necesita durante largo tiempo una
guarnición de 4.000 hombres de Ejército cuando menos. Si á esta suma
agregamos los refuerzos necesarios en las operaciones emprendidas,
que no han de bajar de 3.000 hombres, quedarán plenamente justificados
los recelos abrigados por nosotros de que el Ejército filipino resulte
insuficiente para garantir en tan lejanas latitudes los sagrados
intereses encomendados á su custodia.

De antiguo venimos demostrando especial solicitud por cuanto afecta
á nuestros intereses en la Oceanía, y nadie por tanto podrá tacharnos
de interesados si recordamos con insistencia á los poderes públicos la
imperiosa necesidad de que el Ejército filipino sea considerablemente
reforzado en plazo perentorio.

Y no faltan, hoy, por cierto, razones poderosas que abonen sobradamente
nuestra campaña. El rápido florecimiento del Imperio japonés, tan
próximo á aquel Archipiélago: la indudable preponderancia que sus
victorias sobre la China han de proporcionarle en los mares del
extremo oriente y su poderosa actividad comercial, son un peligro
evidente para nuestra influencia y soberanía en tan remotas comarcas,
para conjurar el cual debemos estar prevenidos.

Los Gobiernos españoles han de poner interés preferentísimo en alejar
tales riesgos, y sólo de ese modo evitarán unos de esos movimientos
de la opinión que una vez iniciados arrastran la voluntad y la
acción de los poderes públicos. Estos deben tener muy presente que
la isla de Formosa, que geográficamente constituye el extremo N. del
Archipiélago filipino, será ocupada en breve plazo por los japoneses,
quienes poseerán entonces una parte de nuestra antigua _Hacienda_, cuya
ocupación efectiva para España se realizó el año 1626, y ya no serán,
desde que tal logren, vecinos lejanos, de los cuales sólo pueda temerse
remoto peligro, sino celosos vigilantes de tradición conquistadora que,
arma al brazo, esperarán ocasión propicia para continuar en su empresa.

Al hablar como hablamos no nos guía interés egoísta alguno; sentimos
zozobras para lo porvenir, motivadas por los alardes de fuerza y
expansión de aquel Imperio, y queremos que la nación española esté,
cual nosotros estamos, en guardia y sobre aviso.

Así, pues, si bien es verdad que el Ejército filipino, tal y
como hoy está constituído, sería bastante para hacer frente á las
eventualidades que puedan presentarse en Mindanao, no es menos cierto
que para realizar ésto sería necesario dejar desguarnecidas las más
importantes plazas del Archipiélago y sin garantías la seguridad
pública, cosas ambas que no sería de cuerdos el fiar al azar en las
presentes circunstancias.

En tal sentido y en el del mejoramiento del Ejército de aquel
Archipiélago, encaminamos hoy nuestro humilde esfuerzo, seguros de que
al hacerlo así pagamos merecido tributo á la justicia y á la razón,
á la vez que cumplimos un altísimo deber para con la Patria, anhelando
que en día no lejano el himno nacional repercuta unísono desde el
vigilante promontorio de Punta de Europa á las lejanas provincias de
Oceanía, donde hoy nuestros hermanos derraman su sangre generosa para
sostener en todo su esplendor el prestigio de las armas españolas.




NOTAS


[1] Artículo que publicamos en _El Globo_ del 2 de Agosto del
presente año.

[2] El tael pesa próximamente 1 1/4 onzas.

[3] En lo que respecta á esta raza, tomamos datos de los Sres. Moya
y Montero Vidal.

[4] Para más detalles véanse los magníficos trabajos que acerca de
este distrito tiene publicados el Sr. Rajal.






End of the Project Gutenberg EBook of Mindanao: Su Historia y Geografía
by José Nieto Aguilar

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